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	<description>Centro de Média Independente - Portugal</description>
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		<title>La brecha entre Estados Unidos e Israel se profundiza</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Jul 2026 13:29:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Queer Feminismo]]></category>
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					<description><![CDATA[La administración Trump ha dado un giro radical en su política exterior al levantar temporalmente las sanciones petroleras contra Irán.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h4><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1080" height="674" class="alignnone size-full wp-image-231206" src="https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260721_160721_Chrome.jpg" alt="Screenshot_20260721_160721_Chrome" srcset="https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260721_160721_Chrome.jpg 1080w, https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260721_160721_Chrome-300x187.jpg 300w, https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260721_160721_Chrome-150x94.jpg 150w, https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260721_160721_Chrome-768x479.jpg 768w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></h4>
<h4>A medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, la administración de Donald Trump se encuentra bajo una gran presión para demostrar el máximo éxito en política exterior. Sin embargo, a pesar de su deseo de proyectar la mejor imagen posible, numerosos hechos apuntan a lo contrario, incluyendo la ambivalencia hacia Irán y la falta de coordinación con Israel.</h4>
<p>Durante todo el conflicto con Irán, los medios de comunicación han difundido repetidamente declaraciones tanto del presidente estadounidense Donald Trump como de miembros de su círculo íntimo en la Casa Blanca, afirmando que la destrucción de Irán es inminente, pero la sangrienta guerra ha tenido el resultado opuesto.</p>
<p>La administración Trump ha dado un giro radical en su política exterior al levantar temporalmente las sanciones petroleras contra Irán. Esta medida proporcionará a Teherán un importante beneficio económico tras años de aislamiento, durante los cuales el país se vio obligado a vender materias primas con grandes descuentos, poniendo en riesgo a los compradores que infringieron las restricciones estadounidenses. Según el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, el levantamiento temporal de la prohibición de comprar petróleo iraní en dólares y el mayor acceso de la República Islámica a la divisa estadounidense fueron el resultado de negociaciones productivas y en curso en Suiza.</p>
<p>El vicepresidente J.D. Vance, quien encabezó el equipo negociador estadounidense en Bürgenstock, Suiza, anunció que Irán también había accedido a permitir que los inspectores de la ONU visitaran sus instalaciones nucleares, calificando este hecho como &#8220;un hito importante para el pueblo estadounidense y un primer paso hacia la eliminación definitiva de su programa nuclear&#8221;.</p>
<blockquote><p>Sin embargo, el precedente más peligroso es la transferencia de facto del control de una arteria de transporte global vital a Teherán. Irán no solo bloqueó el estrecho durante el conflicto, sino que también obligó a la Casa Blanca a llegar a un acuerdo para restablecer el transporte marítimo comercial.</p></blockquote>
<p>Esto le ha otorgado a Teherán una influencia sin precedentes sobre el comercio mundial y los precios de la energía, algo nunca visto en la historia moderna de la República Islámica. Además, la cuestión del Líbano se convirtió en un obstáculo. El primer punto del memorándum de catorce países establece que Estados Unidos e Irán acordaron un cese inmediato y definitivo de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano.</p>
<p>A pesar de este acuerdo, el documento ignora por completo el papel de Israel, que actualmente ocupa una quinta parte del territorio libanés. Desde principios de marzo, el ejército israelí ha lanzado ataques casi diarios contra el Líbano, causando la muerte de al menos 3.000 personas y el desplazamiento de más de un millón de residentes. Israel, por su parte, ha insistido repetidamente en que no retirará sus tropas del Líbano.</p>
<blockquote><p>El primer ministro Benjamin Netanyahu y yo tenemos una política clara: las fuerzas armadas permanecerán en las zonas de seguridad del Líbano, Siria y Gaza por tiempo indefinido para proteger la frontera y las comunidades israelíes de los elementos yihadistas», declaró el ministro de Defensa, Israel Katz, a finales de junio.</p></blockquote>
<p>Mientras tanto, el conflicto en torno a la injerencia del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, en la labor policial se ha convertido en una profunda crisis constitucional e internacional.</p>
<p>La fiscal general Gali Baharav-Miara declaró que el ministro de Seguridad Nacional ignoró los acuerdos marco y los plazos establecidos, continuando su influencia directa en las operaciones policiales, interfiriendo en las investigaciones y promoviendo a personal leal. Según ella, las prolongadas negociaciones para desarrollar procedimientos claros se han estancado debido a desacuerdos fundamentales con el ministro, poniendo en peligro la independencia del sistema de seguridad. Ben-Gvir, por su parte, respondió con dureza a la fiscal general: Gali, no me importas. Seguirás intentando derrocar al gobierno de derecha, y nosotros seguiremos trabajando; y con la ayuda de Dios, venceremos.</p>
<blockquote><p>Sin embargo, la victoria que Ben-Gvir proclamó resulta bastante ilusoria, ya que durante años Netanyahu construyó su capital político y el liderazgo del partido Likud sobre la imagen de «el único defensor de Israel frente a la amenaza iraní» y un hombre capaz de ejercer una fuerte influencia en la Casa Blanca. Ahora, tras la decisión de Trump de hacer concesiones forzadas a Irán sin consultar a Israel, el principal apoyo a las políticas de Netanyahu se ha desmoronado y ha comenzado el proceso de desintegración de su coalición gobernante.</p></blockquote>
<p>Dado que el personal militar profesional siempre ha criticado los métodos populistas del primer ministro, este nuevo impulso ha permitido a las fuerzas de la oposición formar un frente unido contra el actual gobierno israelí. Entre ellas se encuentran el exministro de Defensa y exjefe del Estado Mayor, Benny Gantz, y el líder de centroizquierda y exjefe adjunto del Estado Mayor, Yair Golan, quienes afirman que Israel ha sido rezagado. Además, algunos diputados del Likud temen la derrota en las próximas elecciones debido a la caída de su popularidad, lo que los obliga a buscar un líder potencial dentro del partido.</p>
<p>Además de todo esto,la negativa de Washington a revelar todos los detalles del memorándum sobre Irán a Israel se produce en medio de la creciente irritación de Trump con las acciones del primer ministro israelí. En Israel crecen las dudas sobre el plan de Trump, que podría poner en peligro la llamada &#8220;zona segura&#8221; israelí al exigir la evacuación completa de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) del Líbano.</p>
<p>El último indicio de discordia es la visita del presidente libanés, Joseph Aoun, a Washington, quien espera, con razón, que Trump utilice su influencia para obligar a Israel a retirar sus tropas y ayudar al Líbano a recuperar su soberanía, según informa Reuters.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>PSP pede ao Supremo para esconder “bairros problemáticos”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Jul 2026 20:32:14 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Não contava repetir-me no Supremo Tribunal Administrativo quando pedi à PSP, na frase final de um email de março de 2023, que identificasse os bairros que considerava “problemáticos”. Mas a PSP recorreu, esta sexta-feira, de uma decisão judicial a nosso favor, pedindo ao Supremo que se pronuncie sobre “uma questão jurídica de importância fundamental”: o acesso de jornalistas a documentos confidenciais em matéria de segurança pública. É a tentativa final de esconder a lista do que as polícias chamam “Zonas Urbanas Sensíveis” (ZUS), áreas desproporcionalmente pobres e não-brancas a que dedicam recursos adicionais, e onde agentes admitem agir com mais violência, como documentamos na nova investigação Fronteira do Medo, que publicamos com a revista digital Divergente.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<div class="moz-text-html" lang="x-unicode">
<div><img decoding="async" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/DSC07229-300x200.jpg" alt="Ombro esquerdo e peito de um agente da PSP, mostrando o distintivo da força policial, em frente à porta de vidro do Ministério da Justiça, em cuja recepção falam quatro pessoas." width="300" height="200" /></div>
<p>Não contava repetir-me no Supremo Tribunal Administrativo quando pedi à PSP, na frase final de um email de março de 2023, que identificasse os bairros que considerava “problemáticos”. Mas a PSP recorreu, esta sexta-feira, de uma decisão judicial a nosso favor, pedindo ao Supremo que se pronuncie sobre “uma questão jurídica de importância fundamental”: o acesso de jornalistas a documentos confidenciais em matéria de segurança pública. É a tentativa final de esconder a <strong>lista do que as polícias chamam “Zonas Urbanas Sensíveis” (ZUS), áreas desproporcionalmente pobres e não-brancas</strong> a que dedicam recursos adicionais, e <strong>onde agentes admitem agir com mais violência,</strong> como documentamos na nova investigação <a href="http://www.fronteiradomedo.pt"><em>Fronteira do Medo</em></a>, que publicamos com a revista digital <a href="http://www.divergente.pt">Divergente</a>.</p>
<p>No <a href="https://fronteiradomedo.pt/capitulo/auto-de-noticia/">oitavo episódio</a> — já disponível para <a href="http://www.fronteiradomedo.pt/contribuir">quem tem uma contribuição recorrente para o Fumaça ou para a Divergente</a> — revelamos um mapa com 40 ZUS, incluindo todas as assinaladas pela GNR, a que ganhámos um processo similar em 2025, sem chegar ao Supremo. De forma a identificar as centenas de bairros em falta, vamos até à última instância judicial, continuando anos de combate a um boicote das polícias ao jornalismo, que já nos custou milhares de euros, exigiu a mediação do regulador da comunicação social e motivou dezenas de queixas ao regulador de acesso a informação estatal. <a href="http://www.fronteiradomedo.pt/contribuir">Apoia-nos</a> para continuarmos a lutar e segue a série completa de 14 episódios sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham — disponível em <a href="https://pod.link/1126742188">qualquer aplicação de podcasts</a> e no <a href="http://www.fronteiradomedo.pt">site interativo</a>. Mas este é o fim da história.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Diretor Nacional José Barros Correia recuou após aceitar entrevista</strong></h2>
<p>Percebemos cedo que a relação com a PSP não seria fácil: logo em junho de 2019, meses após começarmos a investigar o policiamento, a direção de Luís Peça Farinha (2017-2020) <a href="https://fumaca.pt/direcao-nacional-da-psp-censura-entrevista-de-manuel-morais-ao-fumaca/">censurou</a> uma entrevista ao agente Manuel Morais, proibindo-o de nos falar do racismo na PSP. Foi apenas a primeira de <strong>uma dúzia de entrevistas recusadas</strong>, algumas após meio ano sem resposta, indicando que não se realizariam “por força de constrangimentos de agenda” e que “tendo em conta os eventos que se avizinham e nos quais a PSP se encontra profundamente envolvida, não se antev[eria] data de exequibilidade.” A direção de Manuel Magina da Silva (2020-2023) afirmou nada ter a acrescentar sobre vários temas. Em quase oito anos, a PSP recusou falar de brutalidade policial, das reivindicações de sindicatos de polícias, do policiamento de proximidade, de como gerem processos disciplinares, de ZUS, de praticamente tudo aquilo que cobrimos na série.</p>
<p>No todo, a PSP aceitou apenas três entrevistas, mas recuou em duas delas: o então porta-voz Nuno Bugalho Carocha cancelou, em dezembro de 2021, uma conversa sobre saúde mental e apoio psicológico a agentes, sem a remarcar; e, em fevereiro de 2024, o <strong>Diretor Nacional José Barros Correia (2023-2024) recusou </strong>uma dezena de perguntas, a que aceitara responder por escrito meses antes, <strong>por não ser “o momento oportuno para proferir qualquer comunicação”, já que corria um inquérito da Inspeção-Geral da Administração Interna após um agente <a href="https://fumaca.pt/jornalista-do-fumaca-agredido-a-bastonada-por-agente-da-psp/">dar bastonadas</a> no jornalista do Fumaça que cobria um protesto </strong>em dezembro de 2023. Dias depois do recuo, elementos da PSP <a href="https://fumaca.pt/psp-agride-jornalistas-do-fumaca-e-setenta-e-quatro/">desferiram bastonadas</a> em jornalistas do Fumaça e do 74 em reportagem noutra manifestação. Em toda a investigação, autorizaram-nos a gravar apenas com o agora assessor do primeiro-ministro <a href="https://fumaca.pt/nuno-poiares-sobre-a-formacao-de-oficiais-da-psp/">Nuno Poiares</a>, sobre a formação de oficiais no Instituto Superior de Ciências Policiais e Segurança Interna. Foi por esta razão que oferecemos anonimato a dezenas de polícias que falaram conosco sem autorização das chefias.</p>
<p>As relações públicas da PSP garantem que o <strong>atual diretor, Luís Carrilho, está desde julho de 2024 à procura de um buraco de calendário </strong>que permita falar-nos: ”Não obstante os esforços desenvolvidos, mantêm-se os constrangimentos de agenda que impedem, por agora, a definição de uma data. Reiteramos a nossa disponibilidade para voltar a avaliar esta possibilidade assim que se verifiquem condições que permitam agendar a entrevista com a dignidade e o tempo adequados.” A PSP garante que não há qualquer boicote à investigação, e que presta “a informação disponível, observando os procedimentos em vigor que são indistintamente aplicáveis a todos os órgãos de comunicação social”.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>PSP recusou sistematicamente informação, mentindo nas justificações</strong></h2>
<p>A PSP não é obrigada a dar-nos entrevistas, mesmo que tal fosse mais consentâneo com a <a href="https://www.psp.pt/Documents/Instrumentos%20de%20Gest%C3%A3o/Pol%C3%ADtica%20de%20Informa%C3%A7%C3%A3o/Pol%C3%ADtica%20de%20Informa%C3%A7%C3%A3o%20da%20PSP.pdf">sua política oficial de informação</a>, que anuncia “disponibilidade para a comunicação com os órgãos de comunicação social”.  Mas está legalmente obrigada a cumprir <a href="https://www.pgdlisboa.pt/leis/lei_mostra_articulado.php?nid=2591&amp;tabela=leis">normas de transparência administrativa</a>, disponibilizado documentos e informações.</p>
<p>Só que nos últimos anos a <strong>PSP violou a lei de acesso a documentos dezenas de vezes</strong>: não respondeu no prazo de 10 dias úteis, vedou o acesso a informação sem justificar devidamente, mentiu sobre a existência de documentos (chegando a alegar não saber quanto pagavam agentes para residir nas camaratas dos seus serviços sociais). É um padrão: antes de começarmos a investigar, a <a href="https://www.cada.pt/natureza-e-missao">Comissão de Acesso a Documentos Administrativos</a> (CADA) já tinha emitido quatro pareceres (não vinculativos) favoráveis a jornalistas receberem informação recusada pela PSP. Mas, apesar de a polícia insistir que costuma “acolhê-los” na “medida da sua exequibilidade”, de acordo com as leis de privacidade e de segurança interna, não havia registo de ter seguido um único, disponibilizando os dados.</p>
<p>Quando nos fizeram o mesmo, não desistimos. O que implicou insistir durante anos, com centenas de emails e telefonemas, de frequência, em alguns períodos, diária. Pedimos intervenção da CADA para obter informação sobre questões desde a contabilização de polícias condenados por agredir civis ao tratamento de dados étnico-raciais, passando pela <a href="https://fronteiradomedo.pt/capitulo/garfo-de-ouro/">partilha</a>, pela empresa municipal de habitação de Lisboa, de informações privadas de cidadãos, ou os tempos de espera nas transferências entre postos. E, claro, a lista de ZUS.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Após três anos, enviaram processos disciplinares por brutalidade</strong></h2>
<p>Uma das vitórias mais demoradas começou com uma mensagem de maio de 2023: pedimos o registo disciplinar do agente Paulo Gonçalves, acusado de brutalidade por vários civis, a propósito da intervenção da PSP em Chelas na passagem do ano de 2015 para 2016, que descrevemos no <a href="https://fronteiradomedo.pt/capitulo/sousa-e-monsanto/">primeiro episódio de <em>Fronteira do Medo</em></a>. O agente nega, afirmando-se vítima de agressões e ameaças.</p>
<p>Mesmo após o Diretor Nacional Manuel Magina da Silva me garantir, por telefone, que “tinha de ter respondida a minha pretensão”, a <strong>PSP alegou, durante meses, que o Código do Procedimento Administrativo nem a <a href="https://www.pgdlisboa.pt/leis/lei_mostra_articulado.php?artigo_id=2248A0013&amp;nid=2248&amp;tabela=leis&amp;pagina=1&amp;ficha=1&amp;so_miolo=&amp;nversao=">obrigava</a> a pronunciar-se sobre dar-nos a documentação</strong>. Não se tinham de repetir já que, em dezembro de 2021, tinham explicado num email de um parágrafo que um dos (dois) processos disciplinares contra o agente fora arquivado após uma “averiguação” apurar que a sua conduta se enquadrou “nos parâmetros legais e procedimentais”.</p>
<p>Quando protestámos à CADA, a PSP informou o plenário de juristas de que não podíamos consultar os processos disciplinares por conterem dados pessoais sensíveis (do agente e terceiros), sendo “desproporcionado” o esforço de os expurgar. Considerava os nossos vários pedidos de documentos “abusivo[s]” devido ao seu “caráter repetitivo e sistemático”. A CADA não concordou, <a href="https://drive.google.com/file/d/1DlZbEdsicRZPrUhQJgSpvHtkTqdjsnlN/view?usp=drive_link">defendendo</a> que <strong>conhecer os processos disciplinares de agentes acusados de brutalidade era “essencial para a transparência e o escrutínio” da PSP, permitindo “avaliar” o cumprimento da sua “missão”.</strong></p>
<p>Quando, em junho de 2023, a PSP nos recusou (diretamente, pela primeira vez) entregar a informação, partimos para a via judicial. Em outubro, o Tribunal Administrativo de Círculo de Lisboa deu-nos razão, <a href="https://drive.google.com/file/d/15waa90DxVeoHIbNjSbSE3QF7FLgk9GVr/view?usp=sharing">ordenando </a>o envio dos documentos. Mas o Tribunal Central Administrativo Sul <a href="https://drive.google.com/file/d/15VfkOnEEx2IyPWytSPVfBbndHHBN3w_D/view?usp=drive_link">discordou </a>sobre a forma de contar um prazo, e considerou a intimação inicial extemporânea, por sete minutos. Quando perdemos esse caso, em dezembro de 2024, iniciámos um novo processo, inequivocamente dentro do prazo.</p>
<p>E, desta vez, porventura adivinhando que perderia, a PSP cedeu: em março de 2025, remeteu as conclusões de ambos os processos disciplinares abertos (e arquivados) a Paulo Gonçalves por acusações de brutalidade. O<strong> esforço “desproporcional” de expurgo de dados pessoais correspondeu, afinal, a 95 rasuras </strong>ao longo de 21 páginas.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Regulador dos média mediou reuniões para PSP cumprir lei de transparência</strong></h2>
<p>Neste ano e meio de luta contra o boicote da PSP, e sem capacidade financeira para levar dezenas de outras recusas a tribunal, fizemos queixa à Entidade Reguladora para a Comunicação Social (ERC), alegando que a PSP estava a desrespeitar o direito de acesso à informação de jornalistas.</p>
<p>Como solução, o <strong>Conselho Regulador da ERC sugeriu organizar uma “audiência de conciliação” </strong>entre as partes. Graças a isso, dei por mim, em julho de 2023, numa sala estreita da sede do regulador, em Lisboa, com um jurista da ERC à cabeceira, na companhia da nossa advogada, Leonor Caldeira, à minha direita. Do lado oposto da mesa estava o então Inspetor Nacional da PSP, e a sua representação legal. Na direção nacional, cabia a José Lopes Clemente cuidar dos processos disciplinares de agentes, mas tinha-lhe caído também no colo responder aos pareceres da CADA, geralmente sustentando as recusas. Neste dia, não parecia vir com muita paciência para ouvir as minhas queixas. Quando acabei de falar, sacou de um dossiê que mantivera escondido debaixo da mesa, bateu com a capa no tampo e, com particular teatralidade, proclamou: “Então, vamos aos factos.” Folheando cópias dos nossos pedidos e insistências, alegou que na primeira metade de 2023 só eu era responsável por 37% de todos os pedidos de informação ao departamento de relações públicas (o segundo jornalista do top cifrava 8%), motivando 350 emails internos e a mobilização de dois agentes dedicados a tempo inteiro a responder-me. “Já viram o que fizeram?”, lamentou, após anunciar que havia psicólogos a deixar de dar consultas para responder às questões sobre saúde mental (falamos sobre esse tema no <a href="https://fronteiradomedo.pt/capitulo/homens-de-policia/">terceiro episódio</a>). Ameaçou abandonar a reunião por eu notar que tinham mentido em respostas (como quando indicaram que o número de agentes afastados de funções por brutalidade constava do balanço social anual da instituição, do que tratamos no <a href="https://fronteiradomedo.pt/capitulo/o-falcao-policia/">capítulo 11</a>).</p>
<p>Assumiu, eventualmente, que os polícias se “sentiam melindrados” pelas perguntas, especialmente quando mencionavam racismo. Acusou a terminologia dos pedidos de “levantar muros de Berlim”, quando ele preferia construir “pontes interpessoais”, ao invés de recorrer a normativos legalistas. De qualquer forma, fazíamos tantas questões que se confundiam, não sabendo ao que tinham de responder. O advogado sugeriu que remetesse uma tabela com todas as pendências. Entreguei-lhe uma fotocópia da tabela que já endereçava, semanalmente, ao departamento de relações públicas. No final de umas das conversas mais exaltadas em que alguma vez participei, desvendando um depósito imprevisto de boa vontade, o Inspetor Nacional disponibilizou-se para analisar de novo os pedidos e discuti-los, um a um, numa reunião daí por uns meses.</p>
<p>Quando revi José Lopes Clemente, em agosto de 2023, no seu amplo escritório no andar superior da sede da PSP, parecia ter demolido todos os muros de Berlim interiores. Ao longo de várias horas, explicou como estariam a localizar alguma da informação que pedimos, prometendo responder a todas as perguntas e justificar as recusas.  Comprometeu-se a trazer os processos disciplinares de Paulo Gonçalves à reunião subsequente, para avaliar que troços seriam relevantes, e ponderar remeter alguma informação. As exceções foram as questões que remetemos sobre mudanças no regulamento interno da PSP para o uso da força. Não só recusou comentar, como sugeriu que <strong>poderíamos enfrentar “responsabilização criminal” por termos uma diretiva que a PSP considera confidencial</strong> (e que divulgamos no <a href="https://fronteiradomedo.pt/capitulo/lugares-de-excepcao/">sexto episódio</a> de <em>Fronteira do Medo</em>).</p>
<p>Mas na primeira semana de Setembro o último governo de António Costa <a href="https://observador.pt/2023/09/04/ex-diretor-nacional-da-psp-magina-da-silva-nomeado-para-cargo-em-paris/">exonerou</a> a direção de José Lopes Clemente (encabeçada por Manuel Magina da Silva). Ainda assim, continuaram a chegar respostas a pedidos de documentos atrasados, dados que tinham alegado nem sequer possuir, outros que recolheram de propósito, e até despachos de encerramento de processos disciplinares a outros polícias.</p>
<p>As dezenas de questões de contraditório é que a PSP optou, largamente, por ignorar, prometendo pronunciar-se após a publicação de <a href="http://www.fronteiradomedo.pt"><em>Fronteira do Medo</em></a> sobre o que considerasse “relevante”, e reservando-se o direito de <strong>iniciar “procedimentos judiciais” caso algo ofendesse a honra da instituição</strong>, conforme transmitiu o recém-empossado inspetor Paulo Pereira, numa reunião em Novembro de 2023. Pelo final desse ano, a lista de pendências reduzira-se praticamente aos pontos em litígio judicial: os processos disciplinares de Paulo Gonçalves, que chegariam pouco depois; e a lista de ZUS, bem como a diretiva que estabelece os seus critérios de classificação (que incluem a composição étnico-social da população residente).</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>PSP pede ao Supremo para esconder lista de bairros que trata como “problemáticos”</strong></h2>
<p>Quando a PSP remeteu as conclusões dos processos disciplinares ao agente Paulo Gonçalves, encerrou apenas parte do processo judicial que tínhamos instaurado no início de 2024. Cabia ainda ao Tribunal Administrativo de Círculo de Lisboa avaliar o pedido de acesso à diretiva estratégica de 2006 que criou formalmente os “bairros problemáticos” na PSP, e à lista de centenas de sítios considerados ZUS ao abrigo desse documento e da <a href="https://www.pgdlisboa.pt/leis/lei_mostra_articulado.php?nid=1012&amp;tabela=leis&amp;so_miolo=">Lei de Segurança Interna de 2009</a>.</p>
<p>Ao longo dos anos, somando-se vários pareceres da CADA, dezenas de emails e dois processos judiciais, as desculpas da PSP para ocultar informação sobre as ZUS foram mudando. Por uns tempos, optaram por alegar que a revelação seria “estigmatizante” para quem lá mora. Depois, passaram a garantir que <strong>divulgar as ZUS publicamente seria “prejudicial para os interesses do País ou dos seus aliados ou para organizações de que Portugal faça parte”</strong>, ameaçando “o direito à segurança pública bem como a segurança” de agentes, já que “coloca, sem margem para dúvidas, em causa a capacidade operacional” da polícia. E, finalmente, garantiu que a diretiva com os critérios de classificação era considerada confidencial, ao abrigo das instruções para a Segurança Nacional, Salvaguarda e Defesa das Matérias Classificadas.</p>
<p>Tudo similar à defesa da GNR sobre o mesmo assunto. Em resposta a um pedido de 2023, a <strong>Guarda garantiu que identificar as ZUS ia “colocar em risco a segurança interna” e de militares</strong>, prevendo “graves consequências em termos operacionais”. Mas recusava fazê-lo, “acima de tudo”, para não estigmatizar os bairros, e porque, acreditava, saber que se mora numa ZUS seria “um incentivo à própria delinquência juvenil”. Jurou que a lista era confidencial, ao abrigo de instruções de segurança militar.</p>
<p>Numa sequência de pareceres, a CADA <a href="https://drive.google.com/file/d/1DlZbEdsicRZPrUhQJgSpvHtkTqdjsnlN/view?usp=sharing">notou</a> que não bastava “a mera alusão genérica  à existência de obstáculo ao acesso” para fundamentar uma recusa. <a href="https://drive.google.com/file/d/1kGCxVEw-GC3_jz1GzQRYbdfD7HUQMJYw/view?usp=sharing">Escreveu</a> que “não se percebe o fechamento” das polícias, recusando até transmitir excertos, secções rasuradas dos documentos, ou uma lista datada, sendo que “nada aponta para que o conhecimento desses elementos essenciais possa de alguma maneira ser perturbador do são convívio e da paz social”. O plenário de juristas, então presidido por Alberto Oliveira, decidiu, numa posição de julho de 2023, que “tudo aponta” que esta é <strong>“mais uma matéria em que é fundamental cumprir-se o direito a saber”, apelando a que a polícia se abra “ao conhecimento da comunidade do que faz e das razões para o fazer”</strong>, num “envolvimento […] absolutamente essencial numa sociedade democrática”. <a href="https://drive.google.com/file/d/1bvKR2mFLOOTb5RmBIYtgchJmytYTnT6a/view?usp=sharing">Lembraram</a> meses depois que saber das razões da classificação como ZUS traz para a polícia “e para a comunidade em geral, um conforto e crédito de confiança que são essenciais para o efetivo cumprimento das suas missões.”</p>
<p>Os encómios à transparência não comoveram as polícias. Mas foram largamente sustentados pela magistratura. No Tribunal Administrativo de Círculo de Lisboa, a GNR <a href="https://drive.google.com/file/d/1y6Zm-oU66iUbNmmL7MwG-Gz17eNJ4NKM/view?usp=drive_link">não logrou mostrar</a> ao juiz Pedro Félix de Almeida, “de forma fundamentada e sustentada” qualquer risco inerente à divulgação. Em julho de 2025, o Tribunal Central Administrativo Sul <a href="https://www.dgsi.pt/jtca.nsf/170589492546a7fb802575c3004c6d7d/768bb6152c4bfa7680258cc30030c7f7?OpenDocument&amp;Highlight=0,GNR">concordou</a>, após recurso da Guarda, que a lista de ZUS não estava, efetivamente, classificada, faltando um documento autónomo com a fundamentação e o prazo de revisão (a cada quatro anos, até um máximo de 30). Recebemos os documentos pouco depois.</p>
<p>Tivemos de ganhar duas vezes um processo similar contra a PSP: o caso perdido por ultrapassarmos um prazo, de que falei acima, também nos teria dado acesso às ZUS. Felizmente, na segunda volta, a polícia voltou a ser incapaz de demonstrar riscos concretos ou sequer a classificação adequada dos documentos na primeira instância. A juíza Raquel Feijó Delgado <a href="https://drive.google.com/file/d/1lq_IunIXRM-zk0oHUnXZrmrPAMRN1QTN/view?usp=drive_link">concluiu</a> que foi “negado com fundamento em pressupostos que não se verificam” o acesso aos critérios de classificação. Mas aceitou um argumento repescado da polícia: não podia dar-nos a lista de ZUS, porque nem existia. Recorremos da decisão quanto a esta última parte, insistindo no nosso direito de receber a lista completa das ZUS.</p>
<p>A PSP ia afirmando a espaços que não possuía uma compilação atualizada (por a classificação de cada bairro ser revista periodicamente, de forma “dinâmica”), nem centralizada (sendo a avaliação feita ao nível da esquadra ou comando distrital). Mas numa <a href="https://drive.google.com/file/d/1yp9eeoWUzg5TEHunw5RG5KK12QkJURqH/view?usp=sharing">circular interna de 2012</a> é patente que a direção nacional pediu aos comandos para remeterem as ZUS na sua área, de forma a sistematizar a informação. E, também por isso, os argumentos foram recusados pelo Tribunal Central Administrativo Sul, reconhecendo mérito ao nosso recurso. Em junho de 2026, um coletivo de juízes <a href="https://drive.google.com/file/d/1UV9VeH1ET6Ey2YgRwVlYvpZsrXZO6Wej/view?usp=drive_link">considerou</a> indiferente a lista estar agregada, cabendo à PSP remeter os documentos que sustentam a classificação de cada bairro.</p>
<p>Em princípio, esta decisão não é passível de recurso. Mas, passado o prazo de remessa dos documentos, no dia seguinte a publicarmos <a href="http://www.fronteiradomedo.pt"><em>Fronteira do Medo</em></a>, a polícia tentou uma última escapatória: <a href="https://drive.google.com/file/d/1XOWAz8JuWvZiKyueNnMkzyKjA1Qi663o/view?usp=drive_link">pede agora</a> a intervenção do Supremo Tribunal Administrativo devido à “manifesta relevância jurídica e social” da causa. Para lá da lista de ZUS, temem que se estabeleça um <strong>precedente sobre as condições para jornalistas acederem a documentos confidenciais ligados à segurança interna</strong>. A PSP considera que os tribunais administrativos não demonstraram “deferência mínima para o juízo técnico-operacional da força de segurança”, nem fizeram a necessária ponderação do risco que implica a “exposição de critérios, metodologias, matrizes, modelos de intervenção e informação territorial sensível”. Garante que é impossível remeter troços dos documentos, ou sequer expurgar dados. Aliás, alega que a magistratura exige demasiada fundamentação para as recusas em matérias de operação policial, já que, neste caso, “uma demonstração concreta dos riscos associados à divulgação” pode por si “revelar informação operacional sensível”. No fundo, a PSP acha que a <strong>justificação para não remeter informação reservada está ela própria sob reserva</strong>.</p>
<p>A admissibilidade do recurso ainda não foi apreciada, mas vamos levar o caso até ao fim. Publicámos <a href="http://www.fronteiradomedo.pt"><em>Fronteira do Medo</em></a> após quase oito anos de investigação. O trabalho não está concluído: falta ganhar esta luta pelo escrutínio do Estado e a transparência do poder público, para sabermos que bairros tratam as polícias como “lugares de exceção”, onde agentes assumem ser mais violentos. Lutas que só são possíveis com o apoio de quem nos ouve, vê e lê: <a href="http://www.fronteiradomedo.pt/contribuir">faz uma contribuição recorrente</a> para o Fumaça ou para a Divergente para financiar a nossa batalha legal contra as polícias, e receber a série completa.</p>
<p><em>PS: Como podes ter notado, alterei a minha identificação junto da Comissão da Carteira Profissional de Jornalista, de “Nuno Viegas” para “G. C. Viegas”, nome com que passo a assinar. </em></p>
<p>O conteúdo <a href="https://fumaca.pt/gnr-psp-pede-supremo-esconder-bairros-problematicos/">PSP pede ao Supremo para esconder “bairros problemáticos”</a> aparece primeiro em <a href="https://fumaca.pt">Fumaça</a>.</p>
</div>
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		<title>Encostados à parede</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Jul 2026 20:30:19 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Esta é uma transcrição de Fronteira do Medo, uma investigação sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham. Feito em parceria com a revista digital Divergente. Ouve este episódio e sabe mais no website oficial da série.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="moz-text-html" lang="x-unicode">
<div><img decoding="async" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/BG-300x169.jpg" alt="Vista aérea de Lisboa, com filtro azul (design da série Fronteira do Medo)" width="300" height="169" /></div>
<p><em>Esta é uma transcrição de Fronteira do Medo, uma investigação sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham. Feito em parceria com a revista digital <a href="https://divergente.pt/">Divergente</a>. <strong>Ouve este episódio e sabe mais no <a href="https://fronteiradomedo.pt/">website oficial da série</a>.</strong></em></p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>TRANSCRIÇÃO</strong></h2>
<p><strong>G. C. Viegas: </strong>Vêm aí relatos de violência física. Há notas de transparência nos créditos finais. Ouve isto com auscultadores.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>I</strong></h2>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Eu penso que tinha um vidro em frente, não sei se era um guiché. […] E depois eu sei que andei para a esquerda, e na esquerda é que, ao fundo, tinha um túnel, que estava mais escuro. […] Aquilo estava mesmo escuro. […] Eu, sinceramente, quando entrei fiquei com mais medo ainda do que quando estava cá fora. […] Eu não sabia até que ponto é que não me iam agredir a mim lá dentro. […] Eu quase que me arrependi de ter pedido para ir lá dentro vê-lo. […] E, depois, lá no fundo, disseram que estava lá o Pedro. E estava, realmente. Estava de pé, estava algemado e estava um polícia sentado ao lado dele. […] Ele estava numa espécie de um túnel que eu só via os óculos dele, por causa do reflexo. […] Eu perguntei-lhe, na altura, se eles o tinham agredido novamente na esquadra e ele disse-me sempre que não. […] Não sei se ele disse, na altura, com medo de estar-me a dizer e depois, quando eu saísse, voltasse a ser agredido. […] Mas eu consegui perceber pelo semblante dele que sim. […] Que sim, que ele tinha sido agredido, que estava mesmo […] desmoralizado.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Este é <em>Fronteira do Medo, </em>um trabalho de jornalismo de investigação sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham. Episódio 2: <em>Encostados à parede</em>. Seja toda a gente bem-vinda ao Fumaça, em parceria com a Divergente. Eu sou o Ricardo Esteves Ribeiro.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>II</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O rosto de Elsa Monteiro ganha uma nova expressão quando começamos a gravar. Percebe-se, desde o primeiro momento, que está nervosa: vai reviver um episódio difícil — “um bocado traumático”, diz a própria —, cheio de pontas por resolver. As pernas, vestidas com um fato de treino preto, estão cruzadas por baixo da mesa que nos separa. Recebe-nos em casa, mais de três anos depois da noite em que o companheiro, Pedro Lopes, foi detido na Praça Dr. Fernando Amado, à frente do Café Sousa e Monsanto, na Zona J, em Chelas. Estamos em janeiro de 2019.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues:</strong> É aqui. Elsa, bom dia, com licença. Olha, venho com os Ricardos.</p>
<p><strong>Ricardo Venâncio Lopes: </strong>Bom dia.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>Somos uma banda pimba, a Sofia e os Ricardos.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Sofia da Palma Rodrigues, que ouvem aqui e ouvirão durante toda a série, é a jornalista da Divergente que fez connosco a investigação deste trabalho. Ricardo Venâncio Lopes ajudou-nos com a logística e a captação de imagem.</p>
<p><strong>Ricardo Venâncio Lopes: </strong>Tudo bem?</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Tudo.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Olá. Tudo bem?</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Sim.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>Olha, com licença.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Obrigado por nos receberes.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Elsa Monteiro vive com o pai e a mãe. Apesar de ter uma relação com Pedro Lopes há mais de 20 anos, e de este ser o pai dos seus dois filhos, o casal nunca conseguiu independência financeira para sair de casa dos pais. Estamos na cozinha, quando a obrigamos a viajar até ao dia 31 de dezembro de 2015. E quando lhe perguntamos de que se lembra do momento em que chegou à festa, as primeiras palavras que a boca lhe deixa fugir são “Lembro-me de estar contente”. Mas di-lo com tristeza. Os seus olhos grandes já não tocam os nossos. Vagueiam muitas vezes. E é assim que se mantêm durante as quase duas horas em que estamos à conversa.</p>
<p>Elsa Monteiro começa por dizer-nos que não costuma sair para bares ou discotecas na passagem de ano desde que o seu primeiro filho, hoje com 15 anos, nasceu.</p>
<p>Nessa noite, Elsa, Pedro e o filho passaram um tempo com a família, nesta mesma casa onde estamos hoje, antes de caminharem até ao café Sousa e Monsanto e encontrarem os amigos e os filhos dos amigos — no total, umas 20, 25 pessoas, nas contas de Elsa. “Estava o pessoal todo animado”, diz. Até que, por volta das quatro da manhã, a animação foi travada a fundo.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Estava um grupo a falar e eu, de repente, como estou sempre mais atenta, apercebi-me dos… Comecei a ver lá embaixo a darem a volta duas carrinhas, e até comentei com eles “Olhem, vem aí a polícia”, mas como ninguém estava… Não se passava nada de ilícito, não havia barulho, não havia nada contra a lei, à partida ninguém se preocupou, porque não haveria problemas e nem pensámos que fosse diretamente para nós.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>As carrinhas da PSP vieram em direção à praça, acompanhadas por mais um ou dois carros de patrulha, pela memória de Elsa Monteiro. Foi ela uma das primeiras a dirigir-se aos polícias que avançavam em direção ao grupo.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Eles, normalmente, quando vêm atuar, não é? Eles nem sequer querem saber se há crianças ou não, e começam a varrer toda a gente que aparece. E eu lembro-me de ter ido ter com um dos agentes e disse: “Olhe, cuidado que há aqui crianças.” E a única coisa que me foi dita foi: “Encoste-se à parede”, sem nenhuma justificação, e eles mandaram toda a gente encostar à parede. […] E foi assim que todos fizemos, não é? Claro que houve quem começasse a questionar: “Mas encostar porquê? Não estamos aqui a fazer nada, estamos aqui a conviver.” […] Começaram a exaltar-se os ânimos e pronto, foi assim tudo muito… Foi num <em>flash</em>.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Nesta altura, estariam cerca de seis crianças na festa, diz Elsa Monteiro.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Aconteceu tudo o que aconteceu mesmo estando lá as crianças. Mas, se calhar, se não tivessem as crianças a abordagem teria sido mais… Ainda mais, agressiva, penso eu.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Várias crianças foram levadas para dentro do carro por uma amiga de Elsa Monteiro e Pedro Lopes. Pela janela, continuavam a poder ver o que se passava lá fora: gente a ser agredida com bastões, gás lacrimogéneo lançado para o ar. Seis pessoas contam-nos terem sido agredidas nessa noite, incluindo Elsa Monteiro. E Pedro Lopes, ao ver a companheira a ser agredida, conta que insistia em erguer o cartão de cidadão, ao mesmo tempo que exigia que os agentes se identificassem.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Até, na altura, lembro-me de ele ter mostrado o cartão de cidadão e disse que exigia saber, como cidadão português, o que é que estava a acontecer. Houve um dos polícias que do nada se insurgiu lá do meio do grupo de polícias e começou mesmo à cacetada. Eu lembro-me de ele referir que eles tinham agredido a mim e à minha amiga; que estavam a agredir mulheres e não sei quê, e ainda atiçou mais a raiva desse tal polícia que parecia assim, de todos, o mais… Revoltado, digamos. Não sei, parecia que estava sob efeitos de alguma outra substância.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O “tal polícia” a quem Elsa Monteiro se refere é o agente Paulo Gonçalves, que ouvimos no episódio anterior. O mesmo que narra uma história diametralmente diferente da de Elsa ou Pedro, o mesmo que diz ter sido ameaçado, injuriado e agredido por Pedro Lopes. E de quem, apesar da especulação de Elsa Monteiro e de Pedro Lopes, não temos qualquer prova de que estava sob o efeito de estupefacientes.</p>
<p>Perguntámos à direção nacional da PSP sobre o relato que Pedro, Elsa e quatro amigos fazem desta noite. Ignora a maior parte das perguntas. Mas admite que recebeu duas queixas contra Paulo Gonçalves, de dois amigos de Pedro Lopes. O Comando Metropolitano de Lisboa abriu um processo disciplinar em fevereiro de 2016. Pedimos para ler as conclusões. A PSP recusou, ora por ter dados pessoais, ora por ser matéria sensível. Fomos duas vezes a tribunal exigir os documentos. Ao fim de três anos e antes de haver uma sentença, a PSP desistiu da batalha legal.</p>
<p>Recebemos um “relatório final” de quatro páginas, assinado pelo comissário Manuel Guedes Monteiro. Aí, três anos após a queixa, o inspetor escreve que Pedro Lopes apresentava, cito, “pequenas lesões […] compatíveis apenas com o uso da força estritamente necessária à sua imobilização”. Concluiu que o agente Paulo Gonçalves usou a força de forma “necessária, tempestiva, proporcional e adequada”. A descrição é do comissário, justificada por Pedro Lopes ter assumindo “uma atitude de confrontação e de agressão”. Com a garantia de que o agente cumpriu as diretivas internas sobre o uso de meios coercivos, o processo disciplinar foi arquivado.</p>
<p>O próprio Paulo Gonçalves recusou dar uma entrevista para esta série. Mas, em tribunal, negou as acusações.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues:</strong> Quando tu dizes que esse polícia tinha uma atitude diferente, tu consegues descrever os gestos dele?</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Para já, foi essa atitude dele de quase que afastar os outros todos e querer ser ele a abordar o Pedro por ele estar sempre a questionar. E era mesmo a expressão dele, era mesmo uma expressão diferente, de raiva.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>É improvável que alguma vez consigamos saber exatamente o que se passou na madrugada do primeiro dia do ano de 2016 — nem é esse o objetivo desta série. Pedro Lopes e os restantes amigos contam uma história oposta à dos polícias que lá estiveram nessa noite e que vamos ouvir mais à frente.</p>
<p>Apesar disso, nem tudo nas versões ouvidas é necessariamente contraditório. Todas concordam na data e hora dos acontecimentos; e todas concordam, também, que a ação policial na praça em frente ao café Sousa e Monsanto terminou com Pedro Lopes detido, algemado e levado para a esquadra. O que muda são os relatos sobre o que se passou antes e depois. O agente Paulo Gonçalves conta ter sido ameaçado por Pedro Lopes, levado ao chão, apertado no pescoço e pontapeado no joelho, detendo-o durante o tempo estritamente necessário. Já Pedro Lopes diz ter sido levado ao chão, pisado, detido sem razão e pontapeado ao entrar na esquadra. Aí, acusa Paulo Gonçalves e outro polícia de o forçarem a ajoelhar-se, de mãos algemadas.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu estava de joelhos e eles deram-me socos, pontapés… O que é que uma pessoa assim pode fazer contra duas? Não pode fazer nada. Começaram-me a dar socos, pontapés.<br />
<strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> E diziam-te alguma coisa enquanto…?<br />
<strong>Pedro Lopes:</strong> Não, eles não diziam nada. Estavam só a bater. Bater, bater, bater… Nisto tudo, eles desaparecem dali, nunca mais os vi aos dois e vêm outros dois agentes que levam-me para baixo, para uma sala, despem-me… Despem-me não, eu é que me despi. Eu estava ali como vim ao mundo… Tive de fazer lá certos movimentos: agachar-me e blá blá blá, coisas assim, para ver se eu não tinha nada comigo. Tudo bem. Depois disto, mandam-me vestir e eu estou de pé ali no meio da sala. Aquilo parecia um corredor… E eles põem lá uma mesa e uma cadeira, está lá um agente sentado e depois vem outro para falar comigo. E ele está a falar comigo de uma forma para que eu me sinta culpado: “Estás a ver o que é que tu fizeste?” E eu olhei para ele e disse mesmo: ”Estou a ver o que eu fiz? Então, vocês é que fazem a porcaria e eu é que estou a ver o que é que eu fiz?”<br />
<strong>Sofia da Palma Rodrigues:</strong> Foi a primeira vez que tu falaste desde que entraste na esquadra?<br />
<strong>Pedro Lopes: </strong>Falar, sim senhora. Foi a primeira vez que eu falei. Isto é que foi falar. Conversei com o homem cara a cara. E foi a primeira vez que alguém falou comigo também. Eu perguntei ao outro agente: “Olhe, já agora, porque é que vocês fizeram aquela cena toda?” E ele vira-se: “Ah, nós recebemos uma queixa a dizer que vocês estavam a utilizar armas”. E eu disse: “Então, e as armas estão onde? Vocês apanharam alguma arma, ali?”, “Ah, não”.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>“Então, e era preciso entrarem daquela maneira, com crianças lá e mulheres?”, perguntou Pedro Lopes, conta-nos. “Estás a ver isto aqui?”, terá respondido um dos polícias, apontando para o colete anti-balas que tinha vestido. “Nós quando recebemos chamadas de Chelas ou do Casal dos Machados [um outro bairro lá perto], é assim que temos de ir.” E num corredor escuro, com a cabeça a latejar de pensamentos, Pedro Lopes diz que ali ficou.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu não acredito nisto… Eu não fiz nada, eu não devia estar aqui. Não, não me vai acontecer nada porque eu não fiz nada. Eu não devia estar aqui. Eu não devia estar aqui.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>A PSP refere nunca ter registado um processo disciplinar por agressões de policiais no interior da esquadra dos Olivais. Outras questões sobre este relato concreto ficaram por responder.</p>
<p>E Pedro Lopes pensava: “Eu não devia estar aqui. Eu não fiz nada para estar aqui.” E, como se de um pensamento nascesse outro e outro e outro, lembrou-se do trabalho, a que ia faltar dali a umas horas; e dos amigos, que nada fizeram enquanto o viam ser levado em direção ao chão, pisado, humilhado.</p>
<p>Uma das primeiras coisas que Pedro Lopes nos disse, assim que nos sentámos na sala de estar de casa da sua mãe — a sua casa, para efeitos práticos —, foi que “estiveram lá muitas pessoas, mas nem todas vão querer falar” (as palavras são suas). Na altura, não ligámos muito a isto. Respondemos apenas o óbvio: quem não quiser falar, não falará. Mas só mais tarde nos apercebemos do significado real desta frase: Pedro Lopes sentiu-se sozinho. Sentiu-se sozinho na praça, quando foi agredido e levado para dentro da carrinha; e sentiu-se sozinho mais tarde, quando, ao fazer queixa do agente Paulo Gonçalves, queria ter tido mais pessoas a apoiá-lo, a darem a cara. Do nosso lado, podemos dizer apenas que foi realmente difícil chegar a algumas das pessoas que testemunharam o que se passou naquela noite. Com algumas foi preciso insistir várias vezes, outras nunca sequer chegaram a atender o telemóvel.</p>
<p>É o próprio Pedro Lopes quem tenta uma explicação para isto: quem já tem problemas de sobra, poucos mais se quer arriscar a ter. Quem teve já problemas com a polícia, quer é ver-se longe dela. E muitas das pessoas que vivem em bairros como a Zona J, fogem da confusão, têm menos liberdade de falar.</p>
<p>Nessa tal conversa que tivemos, em 2018, Pedro Lopes contou que, ainda uns meses antes, estava sentado num café com amigos a jogar às cartas, quando um grupo de polícias parou para o identificar. Pedro Lopes mostrou o cartão de cidadão. Mas, sem pedir, um dos agentes arrancou-lho da mão, conta. Pedro não gostou, mas nada disse. Deixou que saíssem e, só aí, ligou ao seu advogado, que lhe explicou que, sim, poderia apresentar queixa, mas, para isso, precisaria de testemunhas.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Bem, quando os polícias vão-se embora eu ponho-me ali a falar com o pessoal e ninguém queria-se meter nisso. Uns até diziam: ”Olha, desculpa, mas eu não quero ter nada com esses gajos. Já tive muitos problemas, não quero complicar a minha vida.” Bem, eu fiquei a pensar: é por causa disto que eles continuam a agir da forma que agem… As pessoas têm medo, não é? Não procuram lutar pelos seus direitos. Como é polícia, acham sempre que vão ficar a perder…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>E foi este um dos pensamentos que invadiu Pedro Lopes no dia 1 de janeiro de 2016. Numa esquadra da polícia, numa madrugada que teimava em não terminar, ele, sozinho contra o mundo. Quando, de repente, começou a ouvir vozes do lado de fora.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu estava a ouvir pessoal a chamar-me e apercebi-me que eu tinha sido injusto quando disse que o pessoal do meu bairro não fez nada por mim. O que na altura aconteceu foi se calhar terem ficado sem forma de reagir porque há momentos em que uma pessoa não sabe o que fazer perante certas situações, não é? Mas, quando dei conta, estavam lá eles à porta da esquadra a fazer barulho. Deixou-me contente, naquela altura.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Fomos um grupo de pessoas logo diretamente para a esquadra dos Olivais que é para não haver depois desculpas, de chegarem lá e agredir, porque a gente sabe que, normalmente, quando vão para a esquadra dos Olivais é para serem agredidos novamente, não é para fazerem nenhum auto do que aconteceu, nem nada disso.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Elsa Monteiro e alguns amigos foram para a esquadra. Pelo menos três queriam fazer queixa contra os polícias — falaremos sobre isto mais à frente na série.</p>
<p>Só ao fim de algum tempo, um dos polícias permitiu que Elsa entrasse para ver o companheiro.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Aquilo estava mesmo escuro…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>É aqui, neste preciso momento, que começamos o episódio de hoje: num corredor escuro, quase sem gente; onde, ao fundo, se destaca o reflexo dos óculos partidos de Pedro Lopes. Elsa Monteiro teve medo. Conta-nos que quase se arrependeu de lá entrar. Ocorreu-lhe a possibilidade de a agredirem lá dentro. Quando finalmente alcançou o companheiro, algemado, com um agente ao lado, perguntou-lhe se tinha sido agredido. Pedro Lopes disse-lhe que não.</p>
<p>Já era dia quando ele abandonou a esquadra dos Olivais, em Lisboa. “O sol estava a sorrir”, recorda. Esteve umas quatro, cinco horas detido. As dores já se faziam sentir, brotadas de um corpo arrefecido pelo passar das horas e já sem a adrenalina de antes. Não tinha ninguém à sua espera.</p>
<p>As fotografias que pediu à irmã para tirar mostram uma cara inchada e uns pulsos mazelados. Andou um pouco até à praça de táxis mais próxima e pediu que o levassem ao hospital de São José. Aí, contou o que lhe tinha acontecido e na cara de quem o tratava viu indiferença, diz — mais até, uma desconfiança, como se o médico lhe quisesse dizer com o olhar: “Este aqui está a mentir.”</p>
<p>No relatório das urgências do hospital, produzido nessa manhã, lê-se: “31 anos, vítima de agressão referindo traumatismos vários, nomeadamente: ombro esquerdo, punho direito, joelho esquerdo e região cervical. Sem défices de mobilidade.” Também não tinha nada partido. Foi para casa já depois das 11h, a gelo e anti-inflamatório.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>Já eram dez horas, e eu pensei: “Não é normal o Pedro não ter chegado até agora.” Onze horas, meio-dia…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Maria Manuela Almeida é mãe de Pedro Lopes — fala crioulo da Guiné-Bissau. Àquela hora, não era normal que o filho ainda não tivesse aparecido, diz-nos; ainda mais trabalhando nesse dia. Pediu a um dos filhos que ligasse a Elsa Monteiro. Elsa atendeu, mas não a quis preocupar. E Nela — toda a gente a chama de Nela —, pressentindo que algo estava mal, preparava-se para ir bater à porta da esquadra mais próxima.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>Quando eu estava a sair para ir para a esquadra, ele bateu à porta. Eu abri a porta e vi-o todo desfigurado.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>E quando estava a sair de casa, Pedro Lopes bateu à porta. “Vi-o todo desfigurado”, diz. “Bateram-lhe muito.” Nela perguntou porque não a tinha avisado do que se passara e o filho respondeu: “Mãe, não te quis matar, tu já sofres muito por nós. Eu não fiz nada…”</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>É uma coisa estranha. Eu não consigo explicar, mas senti vergonha. Senti vergonha de me verem naquele estado. Por isso é que eu disse à mãe que quis ir logo para a cama, porque eu não queria ver a minha mãe ali a chorar. Chorou, choraram todos, mas… É vergonha que uma pessoa sente e não devia sentir. Epa, é estranho. Apareço com a cara inchada e sentir vergonha…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Elsa Monteiro.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Pois, estava assim um bocado transfigurado, mas… Pronto, foi difícil. Porque eu não o tinha visto nesse estado, não é? E quando estive na esquadra não me apercebi realmente que ele estava nesse estado e depois, quando vi foi… Foi um bocado traumático. Foi difícil. É pensar que foste ali acima para comemorar o ano novo com os teus amigos e acabaste no hospital, pronto, agredido por polícias.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida:</strong> A polícia trata os pretos como animais, ou pior que animais ainda…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>“A polícia trata os pretos como animais, ou pior que animais ainda”, diz Nela. “Bateram-lhe à frente do seu filho, da sua mulher, tudo.” Sofia da Palma Rodrigues pergunta a Nela se tem medo da polícia. E Nela responde: “Tu não me conheces. Os polícias aqui no bairro todos me conhecem. Quando levam os meus filhos na rusga, eu ainda chego à esquadra primeiro do que eles. Eu não tenho medo da polícia. O polícia é um ser humano como eu. Não matei ninguém, não roubei… Não posso ter medo da polícia.”</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida:</strong> Eu não tenho medo da polícia, não! Não, eu não tenho medo da polícia. O polícia é um ser humano como eu. Não matei ninguém, não roubei. Não posso ter medo da polícia.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>III</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>A cozinha de Nela é um puzzle que só ela parece saber decifrar. Tudo é cor: as pequenas figuras e adereços que enchem as bancadas, sem função aparente; os ímanes nas portas elevadas; as pegas e os panos; as flores de plástico em jarras de vidro; e Nela, a própria. Enquanto fala connosco, veste um avental cinzento por cima de uma camisa de flanela aos quadrados brancos e castanhos — e é cor. O cabelo tem-no preso por um lenço verde, brilhante.</p>
<p>Entrevistámos a mãe de Pedro Lopes em janeiro de 2019. Tínhamos já conversado com o filho por horas e horas, na sala da casa onde vivem. Nela mantinha-se sempre na cozinha, a preparar o almoço. Cozinha todo o dia, todos os dias. Não exatamente “Todo o dia, todos os dias”, é verdade, mas essa é a sensação de quem passa em casa de Pedro Lopes uma e outra vez, por muitas e muitas horas.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>O que é que fez para o almoço?</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>Grão com mão de vaca.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>É assim que a entrevista decorre, não poderia ser de outra maneira. Nela cozinha grão com mão de vaca enquanto responde às perguntas da Sofia da Palma Rodrigues, e só muito de quando em vez olha para trás.</p>
<p>Veio para Lisboa em 1983. A 29 de abril de 1983, numa sexta-feira. Nem dez anos tinham passado do 25 de Abril, nem há uma década a Guiné-Bissau tinha conquistado a independência. Nela contava 24 anos e três filhos nascidos numa terra que Portugal deixou para trás, depois de a ter ocupado e explorado o seu povo.</p>
<p>Nela veio à procura de melhor vida, como <a href="https://repositorio.iscte-iul.pt/bitstream/10071/14227/1/Quarenta%20anos%20de%20imigra%C3%A7%C3%A3o%20africana_%20um%20balan%C3%A7o.pdf">dezenas de milhares</a> de outras pessoas que até 1974 viveram sob a alçada do regime colonial português. Aterrou no país onde vivia já o seu pai e de onde nunca mais saiu.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>Quando eu vim da Guiné? Fogo, eu era uma mulher linda!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>“Quando eu vim da Guiné, era uma mulher linda”, diz-nos. “Todos os homens me tentavam — jogadores de bola, todos.” Até que conheceu o pai de Pedro Lopes num baile, e se juntou ao homem com quem teve quatro filhos.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida:</strong> Aquilo que eu e o pai do Pedro passámos quando eu estava grávida dele? Ehh. Nem é bom contar….</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Nela conta que passou fome quando estava grávida de Pedro Lopes, meses depois de chegar a Lisboa. Teve de roubar pacotes de massa para poder comer, andou de chinelos no inverno, não tinha nem um casaco. Mas nunca pediu ajuda ao pai. Pouco antes de a mãe morrer, aconselhou-a: “Volta para a Guiné, volta para Bissau.” Não voltou. Vive há décadas em Chelas — primeiro no que era conhecido por Corredor da Morte, na Zona J, e agora na Zona N1, ou Bairro da Flamenga.</p>
<p>Anos depois, o companheiro de Nela foi deportado de volta para a Guiné por não ter os documentos que, legalmente, o permitiam permanecer em Portugal, dizem. E Nela, que já fazia das tripas coração, passou a cuidar sozinha da família. Pedro Lopes tinha 10, 11 anos.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida:</strong> A primeira coisa quando eu tinha dinheiro era pôr comida na mesa.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>Comida não faltava nunca?</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida:</strong> Credo… Comida não faltava nem um dia. Não… Nunca faltou comida aos meus filhos, sempre tiveram boa comida.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>As dificuldades eram muitas, mas os filhos nunca passaram fome. Essa era a prioridade: “A primeira coisa quando tinha dinheiro era pôr comida na mesa”, diz-nos.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>Tem uma boa relação com os seus filhos?</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>São meus amigos.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>Está nervosa, Manuela?</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida:</strong> Estou a chorar, porque sou eu e os meus filhos. Só. É importante que eles sejam meus amigos. Sou uma mãe galinha. Adoro os meus filhos.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>“Os filhos são meus amigos”, diz Nela. “Todos. Estou sempre disponível para eles. Sempre… Eu sou mãe, sou pai, sou tia, sou avó, sou tudo para os meus filhos.” E chora — não sabemos se de alegria, se da emoção, se do orgulho de falar da família, se da dor de relembrar as dificuldades por que passou ao vê-los crescer.</p>
<p>Nela vendia pastéis, bolos; matava porcos para torresmos, chouriço de sangue e linguiça; trabalhava no restaurante durante o dia, voltava a casa para fazer o jantar, voltava ao restaurante outra vez, trabalhava até à uma da manhã. E, no dia seguinte, estava no trabalho, de novo, às 11h da manhã.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues: </strong>Trabalhava no duro…</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>Credo… Tu nem sabes…</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues:</strong> Para ter dinheiro, fazia muitas coisas.</p>
<p><strong>Maria Manuela Almeida: </strong>Trabalhava no restaurante… Saia e vinha cozinhar para os meus filhos e voltava. Chegava à uma da madrugada. No dia seguinte, entrava às 11h. Era assim…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pedro Lopes sempre viveu em Chelas. Nunca visitou a terra que a mãe deixou nos anos 1980 — nunca sequer pisou um país africano. Significa também que nunca pôde ir ver o pai, que morreu em 2016, no ano que começou numa esquadra da polícia. O pior ano da sua vida.</p>
<p>Mas quando fala sobre de onde é, que nacionalidade agarra, o sorriso sai-lhe olhos fora.</p>
<p><strong>Pedro Lopes:</strong> Eu sou guineense e da Zona J, nem que eu tenha que arrancar a Zona J e colocar na Guiné, ou Guiné colocar na Zona J. Eu sou guineense da Zona J. Tenho muito orgulho nisso.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O mesmo diz a sua companheira, Elsa Monteiro que, apesar de já ter estado na Guiné-Bissau, de onde vieram os pais, nasceu em Portugal e também sempre viveu em Chelas.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>E ouvia isto diariamente: “Vai para a tua terra” e “Não és daqui”, “Vai para a tua terra”. Só que eu nem associava, era tão pequena que eu dizia assim: “Ah, não deve ser para mim. Estou na minha terra, por isso não é para mim.” Com o tempo é que fui crescendo e fui percebendo: “Espera aí, eu nasci aqui, mas esta não é a minha terra”, não é aqui que eu me sinto… Nasci aqui por acaso. Porque, se calhar, se me perguntassem se eu queria ter nascido aqui, eu também dizia logo que não. Não foi a minha opção.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Mas tu sentes-te mais africana do que portuguesa?</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Portuguesa sou por acaso. Por um acaso. Mas africana… É o sangue que nos corre nas veias, é africano. Isso não se pode negar. A minha cultura é a africana. Sempre foi, desde pequena.</p>
<p><strong>Sofia da Palma Rodrigues:</strong> O que é que queres dizer com isso: “A minha cultura é a africana”? Em que é que isso se manifesta?</p>
<p><strong>Elsa Monteiro: </strong>Nas tradições, no pensamento. Eu não penso como sendo portuguesa, não tenho… O meu objetivo não é ficar em Portugal a viver. Eu tenho até a mentalidade que, se for possível, ir para África, porque lá é que nós pertencemos, não é? Por mais que a gente ande aí a rodar o mundo todo, a nossa origem é lá, e se calhar é lá que nós nos vamos sentir bem. Ou não, não sei, também. Mas é a ideia que eu tenho. Porque eu também tive em África e fui chamada de branca, não é? Porque para eles eu não sou preta. Não falo crioulo, não nasci lá, já sou considerada branca.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Para Pedro Lopes, identificar-se como guineense não é só aceitar a cultura, ou o sangue que lhe corre nas veias. É também resultado de um sentimento de rejeição pelo Ocidente, pelo mundo branco. Sente que a cor que carrega na pele lhe está sempre a dizer que não pertence ali.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Nós, no mundo ocidental, nós seremos sempre prejudicados, seja em que país europeu for. Nós, os negros, vamos ser sempre prejudicados. Só que há países europeus que sabem fazer as coisas. Portugal tem feito as coisas, como nós dizemos no bairro, mesmo à cara podre. Tem abusado constantemente.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Quando falámos em 2018, Pedro Lopes disse-nos que, apesar de não se sentir em casa, nunca antes tinha pensado deixar Portugal. Até que, em 2016, a festa de passagem de ano e tudo o que a ela se seguiu o fez mudar de ideias.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu disse: “Eu vou-me embora daqui, não estou a fugir, mas vou para um outro país que eu sei que também é racista, mas onde eu terei mais oportunidades a nível financeiro e até a crescer como ser humano.” Porque aqui não nos dão essa oportunidade. Aqui o que nós temos é lixo. É assim: eu não digo isto para ofender ninguém, eu digo isto porque é mesmo a verdade, não nos deixam crescer.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Se se pode avaliar uma pessoa pelo que publica nas redes sociais, dir-se-á que Pedro Lopes é um homem intenso: intensamente apaixonado, intensamente zangado. Na sua página de Facebook, manifesta um conjunto de atos de amor: a África, à pele de tons castanhos, à cor preta, ao cabelo crispado, à família, à amizade, à mulher negra, aos revolucionários negros panafricanos, ao rap. Tudo isto misturado com desabafos sobre discriminação no trabalho, sobre discriminação na escola, sobre desigualdade, sobre Deus, sobre as religiões, sobre Bruno Candé — negro, <a href="https://www.dn.pt/sociedade/homem-acusado-de-matar-ator-bruno-cande-condenado-a-22-anos-e-nove-meses-de-prisao-13882081.html">morto com quatro tiros</a> à uma da tarde no meio da rua —, sobre violência policial, sobre racismo judicial, sobre racismo na polícia, sobre o homem branco “genocida nato”, sobre o extermínio de negros…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Tu sentes raiva?</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu sinto raiva, mas a minha raiva é bem canalizada. A minha raiva, eu passo para o papel. A minha raiva eu passo para um telemóvel, quando surgem ideias. Porque sou observador. E, sendo observador, há coisas que não nos escapam. Só que as pessoas não podem utilizar a minha raiva como uma arma contra mim. Porque a minha raiva não é uma raiva sem cabeça, digamos assim; é pensada. Eu faço as coisas, eu penso nas coisas. Por mais impetuoso que possa ser e isso até é uma contradição, eu passo tudo para o papel. A minha raiva… As pessoas podem ver a minha raiva, mas é quando eu falo. Porque eu estando com raiva não agrido ninguém…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> A raiva de Pedro Lopes parece-me, de facto, uma “raiva pensada”. De quem se “digladia diariamente”, como escreveu numa das muitas publicações que lemos. E de quem reflete e reflete e reflete sobre a opressão de que sofre. Uma raiva que ganha corpo quando é passada para o papel.</p>
<p><strong>Pedro Lopes:</strong> Nada ka na faltano nha ermons [nada nos falta meu irmãos] / No na djumbai sabi na no tabankas [os encontros nas nossas aldeias são sempre bons] / Bo pudi fiam, terra na aranka [podem acreditar em mim, a terra vai para a frente] / Africanos na riba tudo pa si tchon [os africanos vão voltar todos para a sua terra] / La kuidado gora ka na ten [lá ainda não existem condições] / Na bai compui casa di palha [vou construir casa de palha…] / Na sinta kumi bon mango, bon pische [sentamo-nos a comer boa manga, bom peixe] / Na limbi nha cabaza de chabén [lembo a minha cabaça de chabéu] / Estriparemos a mentalidade Ocidental / Pensamento principal será a africanidade / Negro algum será capataz do caucasiano / Negro algum trairá o seu mano / Juntos viveremos felizes e harmoniosos / Saibam que mãe, pai e filho, formarão a verdadeira Trindade / Procriaremos até à eternidade, planeta cheio de melanina e brilho. / Negro algum será capataz do caucasiano / Negro algum trairá o seu mano. / Negro algum será capataz do caucasiano / Negro algum trairá o seu mano.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>IV</strong></h2>
<p><strong>Sam the Kid, em </strong><strong><em>Chelas</em></strong><strong>: </strong>Chelas, Chelas é o sítio, Chelas é o berço / Chelas, o sítio onde eu moro / Procuro a verdade e a informação que’eu devoro / Eu não ignoro, toda a espécie de pessoa / Oiço uma voz que ecoa na rotina que enjoa / É sempre a mesma coisa que se vive e que se passa / E o que mete graça é que não há nada que se faça / Queres droga vai à praça / É assim o sistema / Porque isto é real não confundas com cinema</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> A década de 40 do século XIX tinha acabado de começar quando um poeta-escritor decidiu fazer a viagem de uma vida. De caderno na mão, foi, de poiso em poiso, de terra em terra, romanceando sobre as desavenças políticas, cronicando sobre o povo e a corte e filosofando sobre o regime em vigor e o que haveria de vir. Não foi longe o poeta escritor — pelo menos aos olhos de agora —, já que se quedou por Santarém, terra ribatejana por onde a guerra civil passava na altura. Da viagem, ficou a obra <em>Viagens na Minha Terra</em>, parte crónica, parte romance, publicada primeiro em folhetins, pela Revista Universal Lisbonense, depois em livro — um dos mais influentes livros do século XIX. Almeida Garrett, seu autor, pôs-se que a Santarém se iria, partido de Lisboa, já que era na capital que vivia. E saído ele, foi pelas portas orientais da cidade, como descreveria logo na primeira crónica: “Assim o povo, que tem sempre o melhor gosto e mais puro que essa escuma descorada que anda ao de cima das populações, e que se chama a si mesma por excelência a Sociedade, os seus passeios favoritos são a Madre de Deus e o Beato e Xabregas e Marvila e as hortas de Chelas. A um lado a imensa majestade do Tejo em sua maior extensão e poder, que ali mais parece um pequeno Mar Mediterrâneo; do outro a frescura das hortas e a sombra das árvores, palácios, mosteiros, sítios consagrados a recordações grandes ou queridas. Que outra saída tem Lisboa que se compare em beleza com esta? Tirado Belém, nenhuma. E ainda assim, Belém é mais árido.”</p>
<p>As hortas, as árvores, os palácios, os mosteiros, em parte, ainda lá estão, uns mais degradados do que outros. De facto, quem hoje passar pelo Vale de Chelas, com o livro de Almeida Garrett na mão, com algum esforço conseguirá imaginar a Chelas de 1840, com o rio Tejo a sul, e tudo o resto por ali acima, para norte e oriente do centro de Lisboa. Chelas já não é a mesma do século XIX, mas que parte da cidade é a mesma do século XIX? Por essa data, viviam na capital entre 150 e 200 mil pessoas, não se descia ainda a Avenida da Liberdade de carro — não existia, aliás Avenida da Liberdade —, não chegavam milhões de turistas todos os anos, a dar à costa no Tejo ou a sobrevoar a cidade rés vés… Bem, vocês perceberam o ponto, era uma Lisboa diferente.</p>
<p>Foi a partir do final do século XIX, início do século XX, que a Chelas das hortas e das árvores e dos palácios e mosteiros <a href="https://catalogo.bnportugal.gov.pt/ipac20/ipac.jsp?session=BC8330444638G.52036&amp;profile=bn&amp;source=~!bnp&amp;view=subscriptionsummary&amp;uri=full=3100024~!704778~!0&amp;ri=1&amp;aspect=subtab11&amp;menu=search&amp;ipp=20&amp;spp=20&amp;staffonly=&amp;term=A+vulnerabilidade+do+espa%C3%A7o+em+Chelas+:+uma+abordagem+sint%C3%A1ctica&amp;index=.GW&amp;uindex=&amp;aspect=subtab11&amp;menu=search&amp;ri=1">passou a albergar também</a> milhares de famílias pobres migradas de outras partes do país à procura de melhores vidas e melhores empregos, principalmente na zona industrial ribeirinha da cidade, e que acabavam por dormir em casas sem condições debaixo de barracas, tendas ou pedaços de lata.</p>
<p>Em 1938, a Câmara Municipal de Lisboa classificava Chelas como um “bairro clandestino”. Era uma das dez zonas da cidade consideradas insalubres. Duas décadas depois, a autarquia encontrou-lhe destino: <a href="http://web.archive.org/web/20220124191813/http://arquivomunicipal.cm-lisboa.pt/fotos/editor2/97.pdf">ser palco de “habitação social”</a>. E fê-lo lá, em Chelas, porque, na zona oriental da cidade, a câmara já era dona de grandes pedaços de terreno <a href="https://repositorio.ul.pt/handle/10451/2238?locale=pt_PT">expropriados</a> desde o início dos anos 30 pela ditadura militar; e, depois, pelo auto-intitulado Estado Novo. Sim, o regime que promovia a <a href="https://www.oliveirasalazar.org/textos.asp?id=704">propriedade privada</a>, a casa própria, a herança e a economia concentrada em poucas ricas famílias, era o mesmo que, em Lisboa, expropriava terrenos até chegar ao ponto de <a href="https://journals.openedition.org/cidades/2667">um terço do território</a> do concelho ser municipal, segundo o arquiteto Francisco Silva Dias.</p>
<p>Foi ele um dos que trabalhou no Plano de Urbanização de Chelas<em>,</em> apresentado em 1964. Por esta altura, apenas um quarto das casas em toda a chamada “malha de Chelas” teriam condições mínimas de habitabilidade. As restantes seriam barracas ou casas abarracadas. E o desenho que deveria servir de génese à Chelas moderna pregava também pelo crescimento dos espaços verdes que ali existiam, como os que Almeida Garrett descreveu há 175 anos.</p>
<p>Quem seja antigo o suficiente para o ter visto quando saiu lembrar-se-á com certeza d’<a href="https://www.dailymotion.com/video/x21x9ka"><em>Os Verdes Anos</em></a>, filme a preto e branco de Paulo Rocha, lançado em 1963. Era no Vale de Chelas onde se passeavam aos domingos Ilda e Júlio, personagens principais da história, por campos verdes, entre encostas arvoradas de cima a baixo e hortas trabalhadas pelo povo, paredes meias com as casas da gente pobre, vinda do campo para a cidade, à procura de se encaixar numa Lisboa em expansão.</p>
<p><a href="https://arquivos.rtp.pt/conteudos/marvila/"><strong>António Luís Rafael, jornalista da RTP</strong></a><strong>: </strong>Uns após outros, surgiram os bairros com níveis diferentes e conhecidos por letras do alfabeto. Ligados por antigas azinhagas, hoje transformadas em largas avenidas. Destes, o maior e mais organizado é o I, o primeiro a ser construído.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> A meio da década de 1960, o projeto para a urbanização de Chelas deu os primeiros passos no papel. Denominaram-se os diferentes bairros <a href="https://journals.openedition.org/cidades/2667">com letras do alfabeto</a>: Zona I, a primeira; Zona J, a segunda; e, depois, Zona N2, antes ainda da Zona N1, etc. E vários arquitetos passaram a desenhar os prédios, as praças, as lojas. E, depois do desenho da nova Chelas, principiou-se a construção da urbanização, <a href="http://www.monumentos.gov.pt/Site/APP_PagesUser/SIPA.aspx?id=29300">no início dos anos 70</a>. E, depois, enquanto se construía… Deu-se o 25 de Abril.</p>
<p><a href="https://arquivos.rtp.pt/conteudos/manifestacao-dos-moradores-do-bairro-de-chelas-em-lisboa/"><strong>Manifestantes à RTP</strong></a><strong>:</strong> As casas são do povo. As casas queremos já. As casas são do povo. As casas queremos já. As casas são do povo. As casas queremos já. As casas são do povo. As casas queremos já.<br />
<a href="https://arquivos.rtp.pt/conteudos/arrendamento-em-chelas/"><strong>Joaquim Vieira, jornalista da RTP</strong></a><strong>: </strong>A recém-construída Zona I encontrava-se ainda desabitada no 25 de Abril quando alguns milhares de pessoas em condições de subalojamento ocuparam os 90 lotes destinados a beneficiários da Previdência e pertencentes ao Fundo de Fomento à Habitação…<br />
<a href="https://arquivos.rtp.pt/conteudos/manifestacao-dos-moradores-do-bairro-de-chelas-em-lisboa/"><strong>Manifestante à RTP</strong></a><strong>:</strong> Por exemplo, as minhas, onde estou, já estão há duas anos e tal prontas a habitar e ainda não… Por isso mesmo, nós… A necessidade nos obrigou a acorrer àquelas casas, visto já estarem há tanto tempo prontas à habitação. Porque não é por nós, e, sim, pelos nossos filhos que nós realmente acorremos àquelas casas.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Em maio de 1974, não só uma parte do bairro estava abandonada, apesar de pronta a habitar, como uma outra — muito maior — estava ainda por finalizar. Na verdade, várias das zonas desenhadas e projetadas a partir dos anos 1960 só acabariam de ser construídas no final do século. As frações da Zona J, por exemplo, foram sendo concluídas no início dos anos 80, na mesma altura em que Nela, mãe de Pedro Lopes, estava a chegar ao bairro, vinda da Guiné-Bissau. Pedro Lopes, nascido em 1984, faz parte da primeira geração da Zona J.</p>
<p>Nas <em>zonas</em> seguintes continuaram os atrasos, como mostra esta reportagem da RTP, de 1990.</p>
<p><a href="https://arquivos.rtp.pt/conteudos/marvila/"><strong>António Luís Rafael, jornalista da RTP</strong></a><strong>: </strong>E estamos noutra zona ainda em construção, a Zona N1. Atualmente, além deste local, está em construção a Zona L, encontrando-se a M em elaboração de plano.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Com o atraso na urbanização, famílias e famílias chegavam para ocupar as antigas quintas e construir os chamados <em>bairros de lata</em>, como resposta à falta de habitação digna. Umas vinham do interior do país, em busca de trabalho; outras de bairros do resto da cidade; outras ainda dos territórios africanos antes colonizados pelo império português. Chelas tornou-se um bairro de pessoas brancas, negras, ciganas, gente oriunda de muitos lugares, mas, na sua maioria, das classes mais baixas. E, claro, no centro de Lisboa.</p>
<p><strong>G. C. Viegas: </strong>Como foi a tua infância e a tua adolescência em Chelas?</p>
<p><strong>Sam The Kid: </strong>Foi uma infância muito feliz, muito normal, diria. Não tenho queixas absolutamente nenhumas. Acho que até é um grande privilégio. Sempre senti que tinha tudo, tudo à mão de semear.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Não é necessário ter feito parte da génese do hip-hop português — escrevendo, <em>samplando</em>, trocando <em>mixtapes</em> gravadas em casa dos originais da cena — para se conhecer esta voz. Samuel Mira não é só um dos <em>rappers</em> mais conhecidos do país, é uma das vozes de Chelas mais ouvidas de sempre. É rapper, produtor, também conhecido por Sam The Kid, parte da banda <em>Orelha Negra</em> e, talvez mais importante do que tudo o resto, nascido e criado em Chelas — “<a href="https://open.spotify.com/album/5QYUbP8KYoE28Itp9u7MMG?si=G_8L8pFgTlegRsyjCYpexA&amp;dl_branch=1">o sítio</a>”, “<a href="https://open.spotify.com/album/5QYUbP8KYoE28Itp9u7MMG?si=G_8L8pFgTlegRsyjCYpexA&amp;dl_branch=1">o berço</a>”.</p>
<p>Esta entrevista foi feita em junho de 2021, por mim e por G. C. Viegas. Um mês antes, Sam The Kid tinha co-fundado o coletivo “Chelas é o Sitio”, com o objetivo de “trazer mais valor” a Chelas — as palavras são deles.</p>
<p><strong>Sam The Kid: </strong>Eu, que nasci mesmo em Chelas, desde o primeiro dia que saí da maternidade fui para Chelas, não é? Tipo, a minha mãe morava lá, o meu pai também, na altura, não é? Ou seja, somos mesmo os verdadeiros filhos da zona… E sempre foi uma coisa multicultural, estás a ver? De vários… Eu, por acaso, acho que, nesse aspeto, sinto que Chelas é especial. Principalmente, porque Chelas é mesmo dentro de Lisboa, embora as pessoas tentem, tentem, às vezes por engano, sei que é por inocência, tentarem dizer que é periferia, mas não é periferia. […] E sempre dissemos, desde miúdos, a cena da “capital de Lisboa”, é uma coisa que nós dizemos na brincadeira e nas novas gerações ainda dizem.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Esta não foi a primeira vez que ouvimos isto. É, aliás, parte do título de uma das <a href="https://fumaca.pt/reportagem-chelas-city-a-capital-de-lisboa/">primeiras reportagens</a> de sempre do — na altura — É Apenas Fumaça, em 2018.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O que é que é 1950?</p>
<p><strong>Carlos Djassi: </strong>1950 é o nosso código postal. Porque é Chelas. É Chelas City, estás a ver? Para nós, Chelas é a nossa cidade. Chelas é uma cidade dentro de outra cidade. Capital de Lisboa é Chelas. Capital de Portugal é Lisboa.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Este é Carlos Djassi, também conhecido por Mc BamBam, um dos membros do Bataclan 1950, um grupo de jovens que se encontra na Zona J para conviver e cantar a vida através do <em>rap</em>. Afirmar Chelas como a capital de Lisboa parece-me a mim um ato de quase rebeldia, de quem quer desafiar a narrativa que marginaliza o bairro, que o coloca à margem, como periferia. Uma periferia, diz Sam The Kid, construída a partir apenas da descriminação de que é alvo. Como se não pudesse pertencer ao imaginário coletivo a ideia de um bairro do centro de Lisboa onde as cores dos corpos se entrecruzam, onde as origens geográficas questionam o conceito de fronteira, onde as nacionalidades e as culturas afrontam o ideal de Portugal monocultural.</p>
<p><strong>Sam The Kid: </strong>Porque é tipo: “Se tem <em>blacks</em>, não pode estar na cidade”. Existe quase essa cena, e isso é uma realidade, que é tipo: “Ya, não pode haver um bairro onde há <em>blacks</em> mesmo em Lisboa, Lisboa, Lisboa, que festeja o Santo António, Lisboa que é a tarifa um do táxi, Lisboa que é Lisboa, Lisboa.”</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Olhando para o mapa, Chelas fica no centro de Lisboa, a pouco mais de dez minutos do Marquês de Pombal, mas nada disso impede que seja colocada à margem. Vários académicos defendem que o atraso na construção das infraestruturas que ligam Chelas ao resto da cidade — que só aconteceu no final do século, com a Expo 98 — e a falta de equipamentos públicos e culturais de proximidade transformaram o bairro numa ilha segregada no meio da capital.</p>
<p>A verdade é esta: se, em 1843, Almeida Garrett falava de Chelas como uma das saídas mais belas de Lisboa, hoje, 180 anos depois, não é raro a palavra Chelas surgir em alguma comunicação social como sinónimo de esfaqueamentos, assaltos à mão armada, tiroteios fora de horas, gangues, delinquência juvenil, tráfico de droga, armas ilegais e, bem, tudo o que de mau venha ao mundo.</p>
<p>E é por isto, garante Sam The Kid, que temos assistido, desde os <a href="https://ubibliorum.ubi.pt/bitstream/10400.6/8737/1/7154_14938.pdf">anos 1990</a>, a uma mudança, um processo a que chama “marketing político”. Se antes parecia claro — às populações, aos políticos, às autoridades estatais — que Chelas era… bem, Chelas, as últimas três décadas mostraram que talvez não seja bem assim.</p>
<p><strong>Sam The Kid: </strong>Como limpar o nome do Chelas é muito difícil na visão deles, porque acham que é um nome que está sujo, vamos usar o nome Marvila e vamos pôr em todo o lado, overdose: para a esquerda é Marvila, para a direita é Marvila, nas sinaléticas, e nem faz sentido nenhum. Não há em nenhuma parte de Lisboa, uma freguesia que tenha, na sinalética em que devia estar hospital ou coiso dizer “Marvila”. Tu queres ir para o hospital, mas diz à direita Marvila. Uma freguesia em que já estás há cinco minutos em Marvila e não sabes… Não tem lógica nenhuma.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>A zona que antes tinha nome próprio passou a ouvir da boca e da caneta de um, e depois de outro, e de outro ainda, o nome Marvila; como se lhe tivesse sido imposta uma alcunha contra-vontade. Não que o nome Marvila seja novo, ou tenha sido inventado com este propósito: Marvila existe há muito, a freguesia nasceu <a href="https://jf-marvila.pt/toponimia/">oficialmente em 1959</a> e já existia como local (contendo Chelas e demais bairros) há muitos mais anos; desde Almeida Garrett, por exemplo. Mas a mudança que aponta Sam The Kid — aceite ou não pelas populações — é a de passar a chamar toda aquela zona “Marvila”. Assim, uma loja que toda a vida foi localizada em Chelas, agora, sem ter mudado um metro de sítio, passa a anunciar-se “de Marvila”. É uma estratégia gradual, defende ele, para que, um dia, daqui a dez anos, as populações comecem a questionar-se: “Espera lá, será que isto sempre se chamou Marvila?”. E, depois, com o passar do tempo, ninguém se lembre que Chelas existiu.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Nunca disseste que eras de Marvila?</p>
<p><strong>Sam The Kid:</strong> Não, em nenhum momento da minha vida. Táxis para a Zona I de Chelas, ao pé do liceu D. Dinis. Sempre disse a mesma lengalenga. Algumas vezes não levaram, algumas vezes aconteceu não levarem. E eu revoltava-me sempre: “Mas não levam porquê? Mas não levam porquê? Onde é que começa o medo? Onde é que é a fronteira do medo? Deixa-me aí nessa fronteira”, “Ah não levo, não levo”.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Não foi só Chelas que passou a Marvila. A Zona L passou a Bairro das Salgadas; a Zona M passou a Bairro do Armador; a Zona N1 passou a Bairro da Flamenga; a Zona N2 passou a Bairro dos Lóios; a Zona I, de Sam The Kid, passou a Bairro das Amendoeiras; e a Zona J, de Pedro Lopes, passou a Bairro do Condado.</p>
<p><strong>Pedro Lopes:</strong> Agora o nome do bairro é Bairro do Condado, não é? Se calhar, é para quem chegar lá não saber que é a Zona J.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Mas tu continuas a chamar Zona J.</p>
<p><strong>Pedro Lopes:</strong> É a Zona J. Para qualquer pessoa. Qualquer pessoa sabe que aqui é a Zona J. Até pessoas que não são de lá, que nunca tiveram lá um apartamento, uma mulher, um filho, dizem que são da Zona J, só para tu veres como gostam de estar ali naquele bairro.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Para Pedro Lopes, a mudança de nomes não pode ser desligada de um processo de gentrificação em curso na zona. Apesar da freguesia de Marvila, em que se inclui Chelas, estar a meio da tabela <a href="https://www.ine.pt/ngt_server/attachfileu.jsp?look_parentBoui=719619546&amp;att_display=n&amp;att_download=y">de rendas</a> do concelho de Lisboa, não só estas têm aumentado de preço, como muitas das casas antes públicas, <a href="https://ocorvo.pt/por-que-e-marvila-a-freguesia-de-lisboa-com-os-precos-das-casas-mais-baixos/">hoje são propriedade de privados</a>. Chelas foi casa para festivais como o <em>Rock in Rio</em>, no Parque da Bela Vista. E os equipamentos — os tais que faltavam nos anos 80 e 90 — são cada vez mais: há hipermercados, agora, um <a href="http://www.tecnohospital.pt/noticias/novo-hospital-de-lisboa-previsto-para-2023/">hospital prometido</a>, uma grande superfície da <a href="https://www.decathlon.pt/store-view/sport-shop-lisboa-0070208502085">Decathlon</a> à porta do bairro, uma sala de concertos paredes meias, e até um colégio internacional junto à habitação social, o United Lisbon Education Hub.</p>
<p>Aquilo em que resultarão estas mudanças é difícil de prever. Se é verdade que mais e melhores infraestruturas trazem, à partida, mais qualidade de vida, sabemos que se pode traduzir também num aumento de preços repentino e generalizado, que atira para fora do bairro as pessoas que não são capazes de suportar o aumento do preço das rendas e das propriedades.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Isto aqui é tudo um processo de gentrificação. Estão a trabalhar para que o pessoal que ganha menos saia daqui e nem vão fazer esforço algum. Eles sabem bem como fazer as coisas. Eles não precisam de agarrar em nenhum agente para nos tirar de casa, não. As rendas têm de subir, têm de subir as rendas. Porque oferecem isto tudo a um bairro social? Um hospital? Um bairro social que tenha um hospital, essas coisas todas, vocês acham que as rendas vão continuar baixas? Por isso é que eu estou a dizer: se é para sair de Lisboa, prefiro sair do país. Porque tarde ou cedo eu vou ser obrigado a… Eu, quando digo “eu”: e mais outros. Vamos ser obrigados a sair de Lisboa, porque estão-nos a empurrar de uma forma subtil. Estão-nos a empurrar mesmo.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Esta estratégia não quer apenas limpar “o nome” do bairro, quer limpar a população. É isso que diz Pedro Lopes. É isso que diz Sam The Kid.</p>
<p><strong>Sam The Kid:</strong> Eu, quando era mais novo, eu pensava que os meus amigos saíram de Chelas porque era a coisa a fazer, a coisa… “Ya, tens que sair de casa dos teus pais e tens que ir numa beca para longe, porque é assim que é.” Pensei que era mesmo uma escolha. Mas, com o tempo, cada vez mais sinto que não há outra escolha. Se calhar, há uns que realmente é aquilo que querem, porque querem ter uma casa bacana, e para terem a casa boa, com família, com vários quartos para vários filhos, têm que ir para mais longe. Mas aqui a minha questão é: e existir a opção de querermos ficar?</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>V</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Sam The Kid tem o sonho de ficar. Ouvimo-lo dele, mas também de outras pessoas que se vêem empurradas pelo escalar da gentrificação em Chelas e em toda a Lisboa, para longe das suas casas, dos seus bairros.</p>
<p>Apesar disso, durante os anos em que estivemos a fazer esta série, o sonho de ficar não foi o único que nos chegou aos ouvidos.</p>
<p><strong>Hélder Gomes:</strong> Isto parece aquelas coisas de criança. E é um sonho de criança. Porque eu não vou viver comigo e dizer “Não segui o meu sonho”. A ver histórias policiais… “E se eu fosse polícia? E se eu tivesse tido a minha carreira?”</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Entrevistámos quatro dezenas de polícias, que nos falaram sobre o que é isso de querer mudar o mundo com uma farda vestida. Mas também de como este sonho se pode transformar num pesadelo. No próximo episódio, vamos ouvi-los.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>TEASER</strong></h2>
<p><strong>Marisa Dolores: </strong>Ser polícia é mau para a saúde. Ser polícia é mau para a gestão familiar. Ser polícia é mau para a gestão financeira […]. Nós não temos a dignidade de ter um ordenado suficiente para pagar uma casa em Lisboa, mas sim um quarto, em que normalmente partilhamos com outros colegas.</p>
<p><strong>Vasco (anónimo): </strong>Desde crianças mortas à tua frente, desde cenas de homicídio que, se calhar, reviravam o estômago às pessoas mais sensíveis, e tu sais daquela ocorrência e tens que entrar no dia seguinte às 8h como se nada fosse.</p>
<p><strong>Luís Maria: </strong>A instituição não está preparada para pessoas que tenham, por exemplo, stress pós-traumático, síndromes depressivos, síndromes de ansiedade.</p>
<p><strong>Pedro Carmo:</strong> Só fica na polícia quem tem uma pancada. Porque não se consegue aguentar isto de outra forma. […] ao longo de alguns anos de serviço policial, a pessoa muda. A pessoa ganha um transtorno emocional.</p>
<p><strong>Hélder Gomes: </strong>Eu próprio tive momentos em que podia representar um perigo para os meus colegas.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>CRÉDITOS</strong></h2>
<p><strong>G. C. Viegas: </strong>Acabaste de ouvir <em>Encostados à Parede</em>, o segundo episódio de <em>Fronteira do Medo, </em>uma série do Fumaça com a Divergente que vai ter 14 capítulos, lançados semanalmente. Ainda falta, não é? E se te disser que podes ouvir já a série até ao fim? Basta fazeres uma contribuição recorrente em <a href="http://www.fronteiradomedo.pt/contribuir">www.fronteiradomedo.pt/contribuir</a>. Apoia o jornalismo do Fumaça e da Divergente. No próximo episódio, ouvimos polícias.</p>
<p>Em www.fronteiradomedo.pt encontras várias histórias complementares a este podcast, com transcrições, fontes, imagens, ilustrações e informações adicionais, como uma cronologia sobre a construção do bairro de Chelas, em Lisboa.</p>
<p>Duas notas de transparência. Elsa Monteiro, que ouviste neste episódio, trabalhou até 2018 para a Aguinenso — Associação Guineense de Solidariedade Social. Essa associação, também até 2018, contratou a proprietária legal da Divergente, a cooperativa Bagabaga, para um projeto de intervenção social na Zona J. Também ouviste Carlos Djassi, do grupo de jovens Bataclan 1950. A mesma cooperativa Bagabaga produziu, com os Bataclan 1950, o documentário <em>Chelas Nha Kau</em>, lançado em 2020.</p>
<p>Este episódio foi escrito pelo Ricardo Esteves Ribeiro, que investigou comigo, G. C. Viegas, e com Sofia da Palma Rodrigues. Eu, a Sofia e o Pedro Miguel Santos editámos a peça. A verificação de factos ficou com Margarida David Cardoso, a revisão com Diogo Cardoso e a consultoria jurídica com Leonor Caldeira. O Bernardo Afonso fez reportagem, para além do desenho e edição de som e da composição e interpretação da banda sonora. O Diogo Teixeira de Abreu tocou a bateria acústica. O José Mendes criou o design do site. Joana Teresa Batista fez materiais gráficos e pensou a comunicação com Beatriz Walviesse Dias, Lucas Grimault de Freitas, Maria Almeida e Ricardo Esteves Ribeiro. Também participaram na construção coletiva desta série: António Assunção, Luis Marquez, Luciana Maruta, Rafaela Cortez e Fred Rocha.</p>
<p>Ouviste neste episódio sons da RTP, do álbum <em>Sobre(tudo)</em>, de Sam the Kid, e os <em>Verdes Anos</em>, de Carlos Paredes.</p>
<p>A Fundação Rosa Luxemburgo doou para fazermos esta série. O Fumaça está a receber bolsas estruturais da Fred Foundation e Limelight Foundation. Os contratos estão disponíveis em <a href="http://www.fumaca.pt/transparencia">www.fumaca.pt/transparencia</a>. A Divergente tem uma bolsa da Civitates.</p>
<p>Até já.</p>
<p>O conteúdo <a href="https://fumaca.pt/encostados-a-parede-fronteira-do-medo/">Encostados à parede</a> aparece primeiro em <a href="https://fumaca.pt">Fumaça</a>.</p>
</div>
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		<title>Ideas no Exilio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Jul 2026 23:02:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura e Arte]]></category>
		<category><![CDATA[#Anonymous #AnonynousPortugal #WeAreHere #ExpectUs]]></category>
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					<description><![CDATA[peido nilista (A) mo vuz]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>I try all the time</p>
<p>(A)</p>
<p>Twenty-five years and my life is still<br />
Tryin&#8217; to get up that great big hill of hope<br />
For a destination<br />
I realized quickly when I knew I should<br />
That the world was made up of this brotherhood of man<br />
For whatever that means</p>
<p>And so I cry sometimes when I&#8217;m lying in bed<br />
Just to get it all out what&#8217;s in my head<br />
And I, I am feeling a little peculiar<br />
And so I wake in the morning and I step outside<br />
And I take a deep breath and I get real high<br />
And I scream from the top of my lungs: What&#8217;s going on?</p>
<p>And I say: Hey-ey-ey-ey-ey, hey-ey-ey<br />
I said: Hey! A-what&#8217;s going on?<br />
And I say: Hey-ey-ey-ey-ey, hey-ey-ey<br />
I said: Hey! A-what&#8217;s going on?</p>
<p>And I try<br />
Oh my God, do I try<br />
I try all the time<br />
In this institution<br />
And I pray<br />
Oh my God, do I pray<br />
I pray every single day<br />
For a revolution</p>
<p>And so I cry sometimes when I&#8217;m lying in bed<br />
Just to get it all out what&#8217;s in my head<br />
And I, I am feeling a little peculiar<br />
And so I wake in the morning and I step outside<br />
And I take a deep breath and I get real high<br />
And I scream from the top of my lungs: What&#8217;s going on?</p>
<p>And I say: Hey-ey-ey-ey-ey, hey-ey-ey<br />
I said: Hey! A-what&#8217;s going on?<br />
And I say: Hey-ey-ey-ey-ey, hey-ey-ey<br />
I said: Hey! A-what&#8217;s going on?</p>
<p>And I say: Hey-ey-ey-ey-ey, hey-ey-ey (wake in the morning and I step outside)<br />
Hey-ey-ey (take a deep breath and I get real high)<br />
I said: Hey! A-what&#8217;s going on?<br />
And I say: Hey-ey-ey-ey-ey, hey-ey-ey (wake in the morning and I step outside)<br />
Hey-ey-ey (take a deep breath and I get real high)<br />
Yeah, yeah, yeah, I said: Hey! A-what&#8217;s going on?</p>
<p>Twenty-five years and my life is still<br />
Tryin&#8217; to get up that great big hill of hope<br />
For a destination,</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>Climáximo visita localidades atingidas pelos fogos em Vouzela: &#8220;Foi horrível, só quem vive é que sabe&#8221;, afirmam populares</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 11:49:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecologia e Animais]]></category>
		<category><![CDATA[Climaximo]]></category>
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					<description><![CDATA[Este fim de semana, o Climáximo esteve na zona de Vouzela numa "brigada de apoio popular". "Os incêndios que todos os anos atingem Portugal são uma manifestação violenta da crise climática, uma guerra que os governos e as empresas declararam às populações e ao planeta", afirma o coletivo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Este fim de semana, o Climáximo esteve na zona de Vouzela numa &#8220;brigada de apoio popular&#8221;. &#8220;Os incêndios que todos os anos atingem Portugal são uma manifestação violenta da crise climática, uma guerra que os governos e as empresas declararam às populações e ao planeta&#8221;, afirma o coletivo. </em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Nos dias 11 e 12 de julho, um pequeno grupo de apoiantes do coletivo por justiça climática &#8220;Climáximo&#8221; esteve em algumas das localidades atingidas pelos fogos na zona de Vouzela &#8211; Carvalhal de Vermilhas, Couto, Farves, Alcofra, Campia, e Cambra. Este foi o primeiro grande incêndio da temporada e queimou mais de 13 mil hectares, incluindo locais de armazenamento de feno e palha, levando a que várias pessoas tivessem perdido os seus investimentos e fontes de rendimentos</p>
<p>&#8220;Este não é um fenómeno isolado. O incêndio aconteceu durante a sexta onda de calor em Portugal só em 2026, numa altura em que toda a Europa estava a bater recordes de temperatura. Em Espanha, um incêndio no sul do país já deixou pelo menos 12 mortos e dezenas de desaparecidos. Estas são as consequências da crise climática. E têm responsáveis: as empresas de combustíveis fósseis, como a Galp, que há décadas que sabem que queimar petróleo e gás levaria a Humanidade ao inferno climático; em Portugal; as empresas de celulose como a Navigator ou a Altri que transformaram o território do interior num eucaliptal pronto a arder; e os governos que, cúmplices, deixaram a situação chegar a este ponto. Juntando a tudo isto o abandono sucessivo do território e das populações do interior, temos a receita perfeita para o desastre&#8221;, escrevem em comunicado.</p>
<p>Ao longo dos dois dias, a &#8220;brigada de apoio popular&#8221; visitou algumas das localidades e pessoas atingidas pelos incêndios, &#8220;escutando aquilo que as pessoas têm a dizer e, de forma muito limitada, apoiando em alguns trabalhos bem como levando bens de apoio, nomeadamente rações e alimentos para o gado, uma vez que, com a serra toda ardida, muitas pessoas não têm forma de alimentar os animais &#8211; fonte de subsistência para muitas&#8221;.</p>
<p>Em comunicado, destacam que muitos dos populares com quem falaram revelam sentir que &#8220;o Estado não fez o suficiente para proteger a população e os seus bens, falhando no processo de preparação&#8221;, que &#8220;muito do território não estava cuidado devido ao abandono e falta de investimento na manutenção das florestas&#8221;, e que, contrastando com o episódio em Outubro de 2017, &#8220;a situação estava a ser mais crítica este ano porque não choveu nem o calor dava tréguas&#8221;. Destacam ainda que um dos pedidos de apoio por parte da população é de &#8220;feno, palha, ração e outros alimentos para o gado&#8221;, visto que o incêndio deixou muitas pessoas e pequenos produtores na angústia e desespero de não ter como alimentar os animais.</p>
<p>O Climáximo apela a &#8220;todas as pessoas que não querem ficar de braços cruzados e que se recusam a ficar passivas enquanto os governos e as empresas nos empurram para o inferno climático&#8221; que &#8220;entrem em resistência climática&#8221; através de &#8220;agir em solidariedade com as popuações afetadas pelos incêndios neste Verão que está a ser infernal, bem como lutar para fazer frente e travar a emergência climática&#8221;. O coletivo aponta que as pessoas interessadas em juntarem-se a estes esforços podem preencher o formulário no seu website (<a href="https://www.climaximo.pt/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">https://www.climaximo.pt/)</a></p>
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		<title>Mais de 30 mil hectares ardidos até aos primeiros dias de julho confirmam o pior ano desde 2017: Portugal foi abandonado pelas suas elites</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 11:47:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecologia e Animais]]></category>
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					<description><![CDATA[O início deste mês foi devastador, com mais de 15 mil hectares de área ardida, o que faz do incêndio de Vouzela um dos maiores mega-incêndios da história recente de Portugal. Nada do que está a acontecer era inesperado ou inevitável. Nos meses que se aproximam é expectável um cenário ainda mais grave, já que a floresta derrubada pelas tempestades de janeiro continua acumulada no terreno, secando à espera de arder, enquanto o abandono do mundo rural e a eucaliptização do território são piores do que nunca. Entretanto, o Primeiro-Ministro deslocou-se aos Estados Unidos para assistir ao Mundial, enquanto em Portugal pessoas morriam devido ao calor extremo e à inalação de fumo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="gmail_quote gmail_quote_container">
<div dir="ltr">
<div><b><b>O início deste mês foi devastador, com mais de 15 mil hectares de área ardida, o que faz do incêndio de Vouzela um dos maiores mega-incêndios da história recente de Portugal. Nada do que está a acontecer era inesperado ou inevitável. Nos meses que se aproximam é expectável um cenário ainda mais grave, já que a floresta derrubada pelas tempestades de janeiro continua acumulada no terreno, secando à espera de arder, enquanto o abandono do mundo rural e a eucaliptização do território são piores do que nunca. Entretanto, o Primeiro-Ministro deslocou-se aos Estados Unidos para assistir ao Mundial, enquanto em Portugal pe</b></b><b>ssoas morriam devido ao calor extremo e à inalação de fumo.</b></div>
<div></div>
<div>É preciso recuar ao ano traumático de 2017 para encontrar uma situação comparável à atual. Os 30 mil hectares de área ardida até ao passado dia 6 confirmam um cenário amplamente previsível, tendo em conta as tempestades de janeiro, o calor recorde associado à crise climática e o Super El Niño que já começou. Portugal continua a ter a maior área relativa de eucaliptal do mundo, com cerca de um milhão de hectares, continua a ter um mundo rural profundamente abandonado e extensas áreas sem gestão, e continua particularmente exposto aos efeitos mais severos da crise climática. Segundo Sílvia Carreira, da Rede de Resposta Floresta do Futuro, &#8220;<i>Perante esta realidade, a resposta é permitir que o abandono se agrave e criar condições para uma exploração cada vez mais intensiva dos solos, dos recursos naturais e das populações. A política pública é extremamente simples: deixar queimar e promover o abandono que embaratece a exploração dos solos, dos recursos e das pessoas que ainda resistem no interior.</i>&#8221;</p>
</div>
<div>Enquanto estas catástrofes, promovidas pelo modelo económico que continua a favorecer a exploração intensiva do território, incluindo os setores da pasta de papel e dos combustíveis fósseis, contam com a complacência deste Governo e dos anteriores, o principal responsável político do país, Luís Montenegro, deslocou-se aos Estados Unidos, com recursos públicos, para assistir ao Mundial de Futebol. A imagem transmitida é profundamente reveladora do distanciamento entre o poder político e a realidade vivida pelas populações. O abandono do país e em particular da regiões rurais é absoluto, intencional e que já nem sequer é escondido. O abandono das regiões rurais tornou-se estrutural e a ausência de respostas políticas à altura deixou de poder ser ignorada. O povo está entregue a si mesmo e os governos completamente divorciados de quem supostamente representariam.</div>
<div>
A Rede de Resposta a Incêndios Floresta do Futuro, com membros por todo o país, está atenta e continuará a responder aos cenários cada vez mais preocupantes que enfrentamos, rejeitando a ideia de que os incêndios são inevitáveis, recusando a sua normalização e contestando a falsa inevitabilidade de um modelo territorial que produz tragédia após tragédia. A rede defende uma transformação profunda do mundo rural, assente na redução da dependência do eucalipto, na descarbonização da economia baseada na redução efetiva das emissões de combustíveis fósseis, e não na mera substituição do problema por megaprojetos energéticos sem ordenamento do território, e na democratização da gestão do território e dos seus recursos.</div>
<div></div>
<div>Mais informações: florestadofuturoi2026[arroba]gmail.com</div>
</div>
</div>
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			</item>
		<item>
		<title>Sousa e Monsanto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Jul 2026 19:23:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Discriminação]]></category>
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					<description><![CDATA[Esta é uma transcrição de Fronteira do Medo, uma série de investigação em podcast produzida para ser ouvida. Se puderes, ouve com auscultadores. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="moz-text-html" lang="x-unicode">
<div><img loading="lazy" decoding="async" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/BG-300x169.jpg" alt="Vista aérea de Lisboa, com filtro azul (design da série Fronteira do Medo)" width="300" height="169" /></div>
<p>Esta é uma transcrição de <em>Fronteira do Medo</em>, uma série de investigação em podcast produzida para ser ouvida. Se puderes, ouve com auscultadores.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>TRANSCRIÇÃO</strong></h2>
<p><strong>Nuno Viegas: </strong>Nesta história há descrições de violência física. Alguns troços são recriações. Ouve com auscultadores. A narração é de Ricardo Esteves Ribeiro.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>I</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Quando Paulo Gonçalves saiu à rua, horas antes de ser levado ao hospital, não sabia ainda que a história daquela noite seria maior do que a história daquela noite. Na verdade, não tinha como saber. Paulo Gonçalves não é divino, nem adivinhador de futuros — se acreditarem neles —; é apenas um modesto representante de deus na terra, diria a dada altura o comissário providencial em <em>Ensaio sobre a Lucidez</em>, de Saramago. Um polícia, diria eu. E se é certo que este polícia não pode saber, neste momento, o que sucederá até ao final desta madrugada, tem pelo menos a certeza de que não irá a casa hoje. Talvez exageremos ao dizer que não irá a casa. É provável que Paulo Gonçalves tenha um lugar a que chame “casa” em Lisboa ou perto da capital. Mas, se resolvermos por chamar casa ao sítio onde nascemos ou crescemos ou onde vive a nossa família — como faz uma parte das pessoas deslocadas —, aí sim, é seguro dizer que lá não irá, até porque a sua fica a cerca de 200 quilómetros de onde agora estamos.</p>
<p>Paulo Gonçalves cresceu em Pouca Pena, uma aldeia no concelho de Soure, para os lados de Coimbra, de onde saiu há pelo menos oito anos. E a razão porque não lá irá é até bastante simples, fácil de saber. É que uma passagem de ano é uma passagem de ano. E uma passagem de ano para um agente da PSP em Lisboa é quase sempre razão de serviço. Basta estar um par de horas a conversar com polícias sobre os problemas de polícias para que o desejo de estar perto de casa venha no topo das demandas. A história que contam é frequentemente a mesma: são enviados para Lisboa ou arredores, ficam anos e anos à espera por uma vaga na terra natal, anos e anos de disponibilidade permanente, folgas inconvenientes, pobre compensação e saudade de casa.</p>
<p>A julgar pelos relatos de quem faz disto vida ou de quem, pela profissão, faz disto objeto de estudo é crível que, se estivéssemos dentro de alguma esquadra agora mesmo, feitos moscas curiosas a meterem-se em lugares que não são os seus, a fotografia que tiraríamos não distasse muito da seguinte pintura: uma série de agentes à espera do que apareça, entretendo-se com piadas e traquinices — talvez até com 12 passas no estômago, tomadas umas horas antes, pelo virar de ano — e cada um sabendo que a noite ainda não acabou, por muito que já estejamos madrugada dentro. Dirão vocês que moscas não tiram fotografias e dizem-no bem, é verdade; mas também não é menos verdade que não estamos lá nós numa esquadra nesta noite — é impossível saber o que lá se passa ao certo. E mais verdade ainda é que sobre o que acontece no interior desta esquadra específica, a 34.ª Esquadra da PSP de Lisboa, nos Olivais, a esta hora, às quatro da manhã, não temos relato algum. Mas se há coisa que polícias dizem, quando se lhes pede que retratem o serviço de uma passagem de ano é isto: uma noite longa, de muito trabalho, distúrbios, álcool, e que “vai ser sempre a rolar”. Que ainda não acabou. Não que tenham já lido a história, numa daquelas reportagens que se escrevem anos depois como se estivessemos no próprio dia; ou até que acreditem no destino, que sobre isso teríamos de perguntar a cada um; mas esta é do tipo de certeza que a observação empírica confere a quem já virou muitos frangos, como se costuma dizer. Um <em>feeling</em>, pode também chamar-se. E o <em>feeling</em>, quando é destes, menos positivos, causa formigar na barriga.</p>
<p>A formiga é um bicho fascinante. Basta não mais que umas dezenas de minutos de olhar desatento e o que dantes era uma formiga perdida a rondar uma bolacha esquecida é agora um batalhão delas de volta do prato, como se num estalar de dedos se multiplicassem sem nos apercebermos de onde brotaram. Mas não são meros estalares de dedos que, usualmente, fazem multiplicar os formigueiros nas barrigas dos polícias. É mais do que isso.</p>
<p><strong>Polícia (reconstituição): </strong>Mais informo que se encontra na Zona J viatura com matrícula [não se ouve os números] Quebec, Índia. Viatura de marca BMW, cor preta. Seguem três indivíduos caucasianos, com suspeita de arma de fogo. Não pararam à ordem dos colegas. Solicita-se apoio. Desloque-se para a Zona J, Praça Dr. Fernando Amado. É numa ZUS. Equipar devidamente para ir para o local dar apoio. Escuto.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>São quatro da manhã e a missão não era inesperada: os agentes da PSP são chamados com frequência a resolver os problemas que outros criaram; chatices de terras que não as suas. Afinal de contas, estamos em Chelas, na Zona J, uma zona sensível no centro da cidade de Lisboa — um bairro problemático, para ser mais claro; e para o mais estamos na última noite do ano — álcool, drogas e disparos de armas de fogo é o que esperam. Os tiros já se ouviam. Armas na zona havia de certeza.</p>
<p>Os membros da equipa equipam-se a rigor: gás pimenta, bastões, algemas e o que mais for essencial para intervir. Entram na carrinha, encontram-se com outros elementos da esquadra da Zona J e põem-se a caminho da praça.</p>
<p>A praça Dr. Fernando Amado é uma praça de convívio de um bairro habitacional de classe média-baixa em Lisboa: um conjunto de mamarrachos construído disformemente, como se arquitetos os tivessem imaginado de costas voltadas: uns com mais de dez andares, outros, logo à beira, com apenas um par deles; uns branco sujo — não sei se de cor, se de idade —, outros laranja e rosa; e todos — aí sim, houve acordo —, com uma boa quantidade de marquises gastas.</p>
<p>É no lado sul da praça Dr. Fernando Amado que se encontra o café Sousa e Monsanto, para onde esta equipa de polícia é agora chamada. O local estava já referenciado pela PSP. Não exatamente o café, mas o largo que lhe dá para a frente, lado a lado com um campo de futebol feito de pedra, “um ringue”, que quem lá passar durante o dia verá usualmente cheio. E esse largo, sim, era conhecido por ser afoito ao tráfico de droga, compra e venda de artigos ilícitos, bem como à frequência de gente de má índole, capaz de agredir e ameaçar agentes da autoridade. Paulo Gonçalves já trabalha em Chelas há tempo suficiente para conhecer histórias de polícias agredidos, perseguidos e coagidos. Além disso, não tinham sido nem uma, nem duas, nem três as vezes em que tinha sido ele a própria vítima.</p>
<p>Deixemos que as palavras do próprio descrevam a zona.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> Aquela zona, junto ao café… Os indivíduos que ali frequentam o lugar são um bocado hostis para a polícia. Atiram sempre objetos contra os carros da polícia; trafica-se ali… Há ali tráfico de estupefacientes. Prontos, por diversas ocorrências dessa natureza…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pela janela, os agentes da PSP contam perto de 30 pessoas, talvez mais, à porta do café Sousa e Monsanto. São muitos, sim, mas esta não é também a única equipa chamada ao local. No total, 15 a 20 polícias, entre duas carrinhas e dois ou três carros patrulha, com objetivos claros: sem pôr em risco os polícias, encontrar o dono do BMW preto e garantir que nenhuma arma existe no local.</p>
<p>Torna-se claro que a presença da polícia causa desconforto no grupo. Ao verem a carrinha passar, os indivíduos tomam uma postura suspeita: reativos, inquietos, de mãos nos bolsos, como se tivessem algo a esconder. A comitiva aproxima-se.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Polícia! Encostem-se à parede. Afastem as pernas, encostem-se à parede. Tirem as mãos dos bolsos, encostem-se à parede. Está alguém armado? Onde é que está o dono do BMW? BMW preto, é de quem? Mostrem identificação. Identificação.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Se há poucos segundos a postura era suspeita, agora é mais do que isso. Recusam encostar-se à parede, mãos à mostra, como se lhes tinha sido ordenado. Um deles chega a dar passos em frente, com o peito cheio de confiança de quem não teme enfrentar a autoridade. É bem possível que a confiança não seja de todo sóbria — noite de passagem de ano, há muito excesso de álcool. E é possível também, que tem vindo a ser documentado por quem estuda a psicologia das multidões, que esta seja até multiplicada pelo “efeito de grupo”, “de manada”. Que, finda a festa, as mesmas pessoas que hoje desobedecem e afrontam à autoridade, amanhã, cada um para seu lado, sejam dignas cumpridoras da lei, da autoridade. Mas hoje, agora, que é o que interessa, o sentimento geral é de quem diz que não faz porque não quer. E um deles diz mesmo: “Não me vou encostar, não fiz nada.”</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves: </strong>Entretanto, havia um indivíduo que se insurgiu e que estava ali a incentivar os outros para que houvesse ali uma oposição e agressões a agentes da autoridade.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Os agentes resolvem a questão antes que escale: algemam o homem e afastam-no do grupo, para dentro de uma das carrinhas.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> E depois, quando houve essa situação, os indivíduos estavam naquele grupo, insurgiram-se ainda mais, com pontapés e murros, e tentaram ainda agredir-nos ainda mais. Foi aí que foi necessário haver o uso do bastão, para que os mesmos não houvesse agressões a agentes da autoridade.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Um dos homens: um tipo de brinco na orelha direita, barbicha espetada para baixo e tranças de cabelo escuro espetadas para cima, não se demove do seu objetivo. Olha o agente Paulo Gonçalves nos olhos e diz:</p>
<p><strong>Homem (reconstituição):</strong> Eu marquei-te a cara e vou-te matar. Vou-te apanhar no gratificado, vou-te matar. Estás fodido comigo, vou-te fazer a folha.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>E o agente Paulo Gonçalves sente medo e inquietação. Se o homem sabe que faz serviço de segurança à porta do Minipreço de Chelas, o que o impede de lá aparecer para matá-lo, quando estiver sem reforços? E o agente olha o indicador da mão direita que aponta diretamente para si e teme pela sua vida; percebe que pode morrer, se não aqui, um dia, quando se cumprir a ameaça.</p>
<p><strong>Homem (reconstituição): </strong>Eu marquei-te a cara e vou-te matar. Vou-te apanhar no gratificado, vou-te matar. Estás fodido comigo, vou-te fazer a folha.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> Posto isto, ele não parava com aquele tipo de ação.</p>
<p><strong>Homem (reconstituição): </strong>Vou-te apanhar no gratificado, vou-te matar.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> Não parava com as frases, com aquilo que ele disse.</p>
<p><strong>Homem (reconstituição): </strong>Estás fodido comigo, vou-te fazer a folha.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> E eu dei-lhe voz de detenção e tentei manietá-lo para proceder à minha detenção. Foi aí que ele me desferiu um pontapé no joelho esquerdo, na perna esquerda, na zona dos joelhos. […] E foi aí que a gente se agarrou e ele apertou-me o pescoço. Eu agarrei-o também, caímos os dois para o chão. […] Caí outra vez sobre o joelho esquerdo, porque eu sou esquerdo, faço mais força no lado esquerdo…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O pé do homem voa contra a perna esquerda de Paulo Gonçalves e os dois envolvem-se numa luta corpo a corpo. Caiem desamparados no chão. O polícia cai sobre o joelho já lesionado. Primeiro sente a dor e, depois, as mãos que lhe agarram o pescoço. O agente tenta libertar-se, mas as mãos apertam, e apertam, e perde-se a noção do tempo — não se pode dizer se passaram um, dois, três, quatro minutos.</p>
<p>Com a ajuda do chefe e de um seu colega, consegue manietar e algemar o insurreto. É levado para a carrinha, onde estava já o outro homem, o tal que tentou no início acicatar os ânimos. Esse é revistado e libertado. O agressor de Paulo Gonçalves fica.</p>
<p>A situação está mais calma. Esta equipa da PSP abandona a praça. Está terminada a ação. Está terminado o pesadelo. Paulo Gonçalves coxeia da perna esquerda, sente dores no pulso direito e tem os lábios cortados. Entra na esquadra dos Olivais e deixa o detido entregue à sua equipa, em segurança, até completar as formalidades legais. O Sistema Estratégico de Informação da PSP mostra o que já se adivinhava: não é a primeira vez que o indivíduo detido causa problemas. Já por três vezes tinha estado envolvido em crimes contra a autoridade pública.</p>
<p>Paulo Gonçalves entra numa ambulância. Passa pouco das seis da manhã quando chega ao Hospital de São José. Dez minutos depois, é atendido. Faz um raio x ao pulso direito. Felizmente, tudo está bem. É o joelho que ainda lhe dói. Mais de uma hora depois, volta à esquadra para terminar os afazeres a que legalmente é obrigado. Assina o auto de notícia por detenção, o registo policial das agressões em frente ao café Sousa e Monsanto. O agente deixa o serviço depois das nove da manhã, já de dia. Ossos do ofício.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>II</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Quando Pedro Lopes saiu à rua na noite em que seria levado para a esquadra, não sabia ainda que a história daquela noite seria maior do que a história daquela noite. A noite de passagem de ano foi como há vários anos era. Reza assim a tradição: mata-se o apetite, conversa-se em família, ri-se, dança-se e come-se outra vez, que é aquilo de que mais se gosta. E depois, já comidos e dançados — talvez até com 12 passas no estômago, tomadas pelo virar de ano — vão Pedro Lopes e a família, caminhando bairro fora até à outra casa, a dos sogros, para repetir o ciclo. E come-se e conversa-se e ri-se e dança-se e come-se outra vez. Até que, a dada altura, cumpridos os afazeres familiares, pode calhar sair-se para celebrar com os amigos.</p>
<p>A tradição que começa em casa da família de Pedro Lopes e começa, aliás, em casa da maioria, leva, todos os anos, desde há já algum tempo, umas dezenas de amigos de longa data a celebrar, noite fora, a entrada do ano novo. Se antes a festa se prolongava por bares e discotecas, agora, já com crianças e bebés a cargo, o grupo junta-se numa praça a meio caminho.</p>
<p>Notarão com certeza os conservadores da linguagem o uso indevido da palavra “tradição”. Quem entretanto tenha pegado no dicionário de bolso da língua portuguesa, rapidamente reparará que a descrição produzida por quem oferece significado oficial às palavras pouco se assemelha ao evento descrito até agora — não falamos de um dogma, uma doutrina. Talvez estejamos mais perto de um consenso linguístico adotando o termo que, mais tarde, um dos amigos de Pedro Lopes — ao qual não interessa dar nome agora — usará para descrever a ocasião: ritual.</p>
<p>O ritual faz-se na praça Dr. Fernando Amado, no Bairro do Condado, em Marvila; ou, como insistem em dizer com orgulho, na Zona J, em Chelas. A praça Dr. Fernando Amado é uma praça de convívio de um bairro habitacional de classe média-baixa em Lisboa. É um conjunto de mamarrachos construído disformemente, como se arquitetos os tivessem imaginado de costas voltadas: uns com mais de dez andares, outros, logo à beira, com apenas um par deles; uns branco sujo — não sei se de cor se de idade —, outros laranja e rosa; e todos — aí sim, houve acordo —, com uma boa quantidade de marquises gastas.</p>
<p>É no lado sul da praça Dr. Fernando Amado que se encontra o café Sousa e Monsanto, o ponto de encontro do grupo. Não exatamente o café, que já estaria para lá do seu horário de abertura, mas o largo que lhe dá para a frente, lado a lado com um campo de futebol feito de pedra, “um ringue”, que quem lá passar durante o dia verá usualmente cheio.</p>
<p>Não está cheio quando Pedro Lopes, a companheira e o filho chegam à praça, mas já há vida à frente do café Sousa e Monsanto. Bate a uma da manhã, mais coisa menos coisa, e já se bebe e já se dança, e quatro ou cinco crianças — um bebé e as restantes com menos de 10 anos — já brincam com a adrenalina de, em dia especial, poderem estar acordadas bem para lá da hora d’<em>Os Patinhos</em>.</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Bom ano! Como é que é? Bom ano!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Durante as três horas seguintes, chegará gente e mais gente. Vêm da Zona J ou de outros bairros ali de Chelas, ou das Olaias, lá perto, ou de para onde mais a vida as tenha levado. Quase todas as cerca de 20, 30 pessoas que se vão encontrando à frente do café Sousa e Monsanto cresceram, viveram, trabalharam ou, de alguma forma, pararam, nalguma altura da sua vida, pela Zona J. E quase todas são negras.</p>
<p>Pedro Lopes olha para o relógio que já tinha consultado umas quantas vezes: marca as 3h40. É dos poucos que trabalha nesse dia, pelo que a noite já se faz tarde demais para as horas de sono que conta ter. Mais um par de músicas e abala.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Oh, pá. […] Não, fogo, não é possível. […] Até neste dia eles vêm incomodar-nos?</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pedro Lopes baixa o volume da música quando vê passar carrinhas da PSP. Não que estivessem a fazer algo de errado, nem que fosse particularmente surpreendente ver a polícia — afinal, estamos na Zona J, em Chelas. Mas, como se costuma dizer, mais vale prevenir do que remediar, e é o que faz.</p>
<p>As carrinhas seguem em frente sem parar. Dão a volta ao fundo da rua. E depois…</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Polícia! Polícia!</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição): </strong>O que é que se está a passar? Hey, o que é que se está a passar? Mas encostar porquê? Não estamos aqui a fazer nada, estamos aqui a conviver.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição):</strong> Encostem-se à parede! Encostem-se à parede!</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Porque é que estão a fazer isto? O que é que estamos aqui a fazer? Estão aqui miúdos, estão aqui crianças.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Está alguém armado? Está alguém armado?</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Epá tenham calma, tenham calma! Olhe, cuidado que há aqui crianças. Deixem-me tirar a miúda daqui.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Onde é que está o dono do BM? Onde é que está o dono do BMW? Onde é que está o dono do BMW?</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Mas porquê? Mas porquê? Mas porquê? Mas porquê? Quem é que é o chefe?</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Todos encostados à parede</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Não, nós queremos saber quem é que é o chefe</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Não! Todos encostados na parede.</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Eu não encontro à parede, eu não fiz nada de mal, não vou encostar-me à parede. Vou-me encostar à parede porquê? Eu não vou encostar à parede. Eu não vou encostar à parede. Estão aqui crianças e mulheres. Oh, tenham calma, tenham calma. Tenham calma!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Num passo de magia, a festa desaparece. Há dois ou três carros patrulha, talvez umas três carrinhas da Equipa de Intervenção Rápida da PSP, e uma mancha de polícias equipados a rigor: uns de escudo transparente, outros de colete anti-bala com a palavra “Polícia” ao peito, para que não reste dúvidas, e nenhum, absolutamente nenhum, identificado.</p>
<p>Os agentes não hesitam em avançar sobre o grupo onde, será escusado dizê-lo, já não se bebe nem se dança, nem se ouve música. Algumas das crianças que ainda brincavam, lutando contra o sono, são levadas para dentro do carro.</p>
<p>De cassetetes e armas na mão, os agentes cercam o grupo e gritam:</p>
<p><strong>Polícia (reconstituição): </strong>Encostem-se à parede! Onde está o dono do BMW? Encostem-se à parede! Onde está o dono do BMW?</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Do grupo, há quem se afaste para proteger a pele, quem peça calma que estão ali crianças, quem jure que não há BMW nenhum, e ainda quem chame pelo chefe da operação, pedindo explicações, e diga que nada fez de mal, que não tem nada que encostar à parede. Há um que protesta mais do que os outros, leva com duas bastonadas, foge, escorrega, é pontapeado pelos agentes, e algemado no chão.</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> O que é que se está a passar? Porque é que estão a fazer isto? O que é que estamos aqui a fazer? Estão aqui miúdos, estão aqui crianças. Epá tenham calma, tenham calma! Olhe, cuidado que há aqui crianças. Oh, tenham calma, tenham calma. Tenham calma!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Um dos agentes ergue um bastão. Bate na cara de um homem, abrindo-lhe o sobrolho, na cara de outro, arrancando-lhe os óculos de ver, no corpo de uma mulher e na cara de outra, a companheira de Pedro Lopes. Pedro Lopes, um tipo de brinco na orelha direita, barbicha espetada para baixo e tranças de cabelo escuro espetadas para cima, leva também ele uma bastonada. Deixemos que as palavras do próprio descrevam o momento.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Ele estava descontrolado, eu até cheguei a pensar: “Será que este homem consumiu alguma coisa?” Porque ele estava descontrolado, mesmo descontrolado.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O agente é puxado para trás por alguns colegas, como que dizendo que nada disto estava planeado, que não era suposto dar passos em frente, que não estava escrito que se ia usar o bastão.</p>
<p>Um outro polícia usa gás lacrimogéneo. Dentro do carro onde foram escondidas, duas das crianças urinam de medo enquanto gritam e choram.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Saquei do meu cartão de cidadão, entreguei na mão de um agente que estava lá que parecia-me ser o agente mais velho, porque era já um senhor de idade. […] E eu insistia, insistia que me dessem o nome do agente. […] Eu estava mesmo nervoso, não vou dizer que não estava, estava mesmo nervoso. Porque eu estava a ver ali a mãe do meu filho… Eu levar com uma bastonada é uma coisa, agora a mãe do meu filho levar, desculpem-me lá… Eu não vou mentir, porque eu não estava calmo. Estava a falar mais e mais alto a exigir que o homem se identificasse… Ninguém disse nada, ninguém disse nada. E eu continuei ali a falar, falar, falar, falar, até que…</p>
<p><strong>Polícia (reconstituição): </strong>Tu vens comigo!</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Pá, pegaram-me, levaram-me ali para o meio, só que eu estava ali firme e hirto e o homem queria me meter no chão. Ele queria dar-me uma rasteira, então, e eu não deixei que ele fizesse isso. Nisto tudo, de repente, eu sinto que estou no chão, porque mais alguém fez isso… Estou no chão, algemam-me e começam-me a pisar. Tudo bem, até aí tudo bem. Isso são coisas que não doem fisicamente, o que dói mais é aqui dentro, aqui e… Isso é que dói mais… Ya.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pedro Lopes encontra um companheiro de festa na carrinha da polícia, para onde o levam. Tinha sido detido logo no início. Esse é revistado e libertado. Já sozinho, não é o corpo que lhe dói — não se lembra já sequer de ter sido pisado e pontapeado, de se lhe terem partido os óculos quando o fizeram cair —; dói-lhe a alma, o coração.</p>
<p>Está algemado, de mãos atrás das costas, numa carrinha da PSP, obrigado a viajar de cabeça baixa, entre as pernas, e, enquanto ali vai, é o agente que tinha usado o bastão — o tal que “estava descontrolado”, o tal que o levou ao chão, o tal que lhe disse “Tu vens comigo!” —, que se apoia nas suas costas, para que não possa sequer ousar olhar em frente. Mas não é isso que o incomoda. É o pensar: “Eu não devia estar aqui. Eu não fiz nada para estar aqui.”</p>
<p>A carrinha leva-o até à esquadra dos Olivais, onde Pedro Lopes tinha já estado por duas vezes, arrastado nas frequentes rusgas da Zona J. Mas tem a ficha limpa. Nunca foi condenado.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Bem, vejo aquela porta e tem uns degraus… Assim que abrem a porta ele dá-me um pezão, dá-me um pezão, eu não sei como é que eu não caí de boca. Eu não sei mesmo. Eu vou para baixo mas, por sorte, consegui-me equilibrar. O andar onde eu estava não era muito bem iluminado. Porque tinha uma porta, acho que era onde se sentava o chefe de turno. E, então, tinha lá luz, porque também havia uma janela e depois tinha umas persianas, mas dava um pouco de iluminação. Mas a iluminação mais forte vinha da parte de baixo, porque havia mais um andar, digamos assim. E eles mandaram-me ajoelhar e olhar para a parede.</p>
<p>Eu estava algemado, ajoelhei-me e olhei para a parede. Mas depois, eu pressenti que vinha alguém atrás. Assim que eu olho para trás, vejo-o a ele, esse tal agente que me agrediu. Manda-me olhar para a frente e começam a agredir-me.</p>
<p>Pontapés e socos.</p>
<p>Pontapés e socos.</p>
<p>Socos, pontapés.</p>
<p>Socos, pontapés.</p>
<p>Naquela altura, o meu corpo estava lá, mas eu não estava lá. Eu não estava lá.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>III</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>A história que ouviste foi escrita com base nos testemunhos muitas vezes contraditórios dos polícias e de pessoas que nessa noite celebravam a passagem de ano na Zona J, em Chelas, que estiveram na madrugada de 1 de janeiro de 2016 em frente ao café Sousa e Monsanto, e completada pela experiência de outros polícias e investigadores com quem falámos durante esta investigação. As expressões subjetivas, os adjetivos recorrentes, as descrições sem contraditório são reflexo disso mesmo — e não da opinião do narrador… eu, Ricardo Esteves Ribeiro.</p>
<p>O agente Paulo Gonçalves recusou ser entrevistado sobre esta noite. Utilizámos o seu testemunho gravado no processo legal que daqui surgiu. Aí, negou ter agredido Pedro Lopes ou qualquer pessoa. “Alguma [agressão] que pudesse haver”, disse, “seria derivado da queda sofrida por ambos”.</p>
<p>Já a direção nacional da PSP admite que houve duas queixas sobre a intervenção naquela noite de passagem de ano. Deram origem a um processo disciplinar a Paulo Gonçalves. Falamos do resultado mais à frente.</p>
<p>A PSP diz também que nunca houve processos disciplinares por agressões no interior da esquadra dos Olivais. Recusaram responder a outras 40 questões sobre o que acabaste de ouvir. Podes ler as perguntas e respostas em fronteiradomedo.pt.</p>
<p>Os sons que ouviste na praça Dr. Fernando Amado não são gravações dessa passagem de ano, mas recriações baseadas nas declarações de várias das pessoas presentes e de outros polícias.</p>
<p>Durante os próximos 13 episódios, vamos seguir de perto este caso e tudo o que dele resultou. Mas importa deixar já isto claro, antes de avançarmos: se o que procuras é apenas descobrir quem está a dizer a verdade sobre esta noite, quem é culpado ou inocente, este não é o podcast certo para ti. <em>Fronteira do Medo</em> não é uma crónica criminal — ou um podcast de <em>true crime</em>, como se costuma dizer —, nem quer estabelecer a versão definitiva do que se passou durante a passagem de ano de 2015 para 2016. É um trabalho de jornalismo de investigação sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham. É sobre como a história desta noite é maior do que a história desta noite.</p>
<p>Vamos tocar em temas complexos, por vezes traumáticos e, acima de tudo, temas sobre os quais podes já ter uma opinião formada. É possível, por isso, que seja difícil ouvir algumas das histórias que contaram. Vamos dar tempo para falar a dezenas de polícias, moradores de bairros guetizados, vítimas de violência policial, investigadores, ativistas, advogados, juízes e representantes políticos. Só se te mantiveres connosco até ao fim é que vais entender toda a história, mesmo que o caminho seja desconfortável. O que pedimos é que confies que vamos ouvir os outros lados, sejam eles quais forem para ti — tens é de esperar, e dar-nos tempo para chegar lá.</p>
<p>No próximo episódio, vamos a Chelas.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>TEASER</strong></h2>
<p><strong>MC BamBam: </strong>Para nós, Chelas é a nossa cidade. Chelas é uma cidade dentro de outra cidade. Capital de Lisboa é Chelas. Capital de Portugal é Lisboa.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Normalmente, quando vêm atuar, eles nem sequer querem saber se há crianças ou não, e começam a varrer toda a gente que aparece.</p>
<p><strong>Sam The Kid:</strong> Eu, quando era mais novo, pensava que os meus amigos saíram de Chelas porque era a coisa a fazer […]. E existir a opção de querermos ficar?</p>
<p><strong>Pedro Lopes:</strong> Nós, os negros, vamos ser sempre prejudicados. Só que, há países europeus que sabem fazer as coisas. Portugal tem feito as coisas, como nós dizemos no bairro, mesmo à cara podre.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Quando vão para a esquadra dos Olivais é para serem agredidos novamente, não é para fazerem nenhum auto do que aconteceu, nem nada disso.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Tu sentes raiva? […]</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu sinto raiva, mas a minha raiva é bem canalizada.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>CRÉDITOS</strong></h2>
<p><strong>Nuno Viegas: </strong>Acabaste de ouvir <em>Sousa e Monsanto</em>, o primeiro episódio de <em>Fronteira do Medo</em>, um trabalho do Fumaça com a redação da Divergente.</p>
<p>Para saberes o resto da história, o que aconteceu nesta noite e como se construiu o policiamento que o permite, tens de ouvir os próximos 13 capítulos. Sai um por semana. Vai levar três meses até ao final. Ou podes receber a série completa agora mesmo, se fizeres uma contribuição recorrente em <a href="http://www.fronteiradomedo.pt/contribuir">www.fronteiradomedo.pt/contribuir</a>. <em>Frontei</em></p>
<div class="moz-text-html" lang="x-unicode">
<div><img loading="lazy" decoding="async" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/BG-300x169.jpg" alt="Vista aérea de Lisboa, com filtro azul (design da série Fronteira do Medo)" width="300" height="169" /></div>
<p>Esta é uma transcrição de <em>Fronteira do Medo</em>, uma série de investigação em podcast produzida para ser ouvida. Se puderes, ouve com auscultadores.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>TRANSCRIÇÃO</strong></h2>
<p><strong>Nuno Viegas: </strong>Nesta história há descrições de violência física. Alguns troços são recriações. Ouve com auscultadores. A narração é de Ricardo Esteves Ribeiro.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>I</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Quando Paulo Gonçalves saiu à rua, horas antes de ser levado ao hospital, não sabia ainda que a história daquela noite seria maior do que a história daquela noite. Na verdade, não tinha como saber. Paulo Gonçalves não é divino, nem adivinhador de futuros — se acreditarem neles —; é apenas um modesto representante de deus na terra, diria a dada altura o comissário providencial em <em>Ensaio sobre a Lucidez</em>, de Saramago. Um polícia, diria eu. E se é certo que este polícia não pode saber, neste momento, o que sucederá até ao final desta madrugada, tem pelo menos a certeza de que não irá a casa hoje. Talvez exageremos ao dizer que não irá a casa. É provável que Paulo Gonçalves tenha um lugar a que chame “casa” em Lisboa ou perto da capital. Mas, se resolvermos por chamar casa ao sítio onde nascemos ou crescemos ou onde vive a nossa família — como faz uma parte das pessoas deslocadas —, aí sim, é seguro dizer que lá não irá, até porque a sua fica a cerca de 200 quilómetros de onde agora estamos.</p>
<p>Paulo Gonçalves cresceu em Pouca Pena, uma aldeia no concelho de Soure, para os lados de Coimbra, de onde saiu há pelo menos oito anos. E a razão porque não lá irá é até bastante simples, fácil de saber. É que uma passagem de ano é uma passagem de ano. E uma passagem de ano para um agente da PSP em Lisboa é quase sempre razão de serviço. Basta estar um par de horas a conversar com polícias sobre os problemas de polícias para que o desejo de estar perto de casa venha no topo das demandas. A história que contam é frequentemente a mesma: são enviados para Lisboa ou arredores, ficam anos e anos à espera por uma vaga na terra natal, anos e anos de disponibilidade permanente, folgas inconvenientes, pobre compensação e saudade de casa.</p>
<p>A julgar pelos relatos de quem faz disto vida ou de quem, pela profissão, faz disto objeto de estudo é crível que, se estivéssemos dentro de alguma esquadra agora mesmo, feitos moscas curiosas a meterem-se em lugares que não são os seus, a fotografia que tiraríamos não distasse muito da seguinte pintura: uma série de agentes à espera do que apareça, entretendo-se com piadas e traquinices — talvez até com 12 passas no estômago, tomadas umas horas antes, pelo virar de ano — e cada um sabendo que a noite ainda não acabou, por muito que já estejamos madrugada dentro. Dirão vocês que moscas não tiram fotografias e dizem-no bem, é verdade; mas também não é menos verdade que não estamos lá nós numa esquadra nesta noite — é impossível saber o que lá se passa ao certo. E mais verdade ainda é que sobre o que acontece no interior desta esquadra específica, a 34.ª Esquadra da PSP de Lisboa, nos Olivais, a esta hora, às quatro da manhã, não temos relato algum. Mas se há coisa que polícias dizem, quando se lhes pede que retratem o serviço de uma passagem de ano é isto: uma noite longa, de muito trabalho, distúrbios, álcool, e que “vai ser sempre a rolar”. Que ainda não acabou. Não que tenham já lido a história, numa daquelas reportagens que se escrevem anos depois como se estivessemos no próprio dia; ou até que acreditem no destino, que sobre isso teríamos de perguntar a cada um; mas esta é do tipo de certeza que a observação empírica confere a quem já virou muitos frangos, como se costuma dizer. Um <em>feeling</em>, pode também chamar-se. E o <em>feeling</em>, quando é destes, menos positivos, causa formigar na barriga.</p>
<p>A formiga é um bicho fascinante. Basta não mais que umas dezenas de minutos de olhar desatento e o que dantes era uma formiga perdida a rondar uma bolacha esquecida é agora um batalhão delas de volta do prato, como se num estalar de dedos se multiplicassem sem nos apercebermos de onde brotaram. Mas não são meros estalares de dedos que, usualmente, fazem multiplicar os formigueiros nas barrigas dos polícias. É mais do que isso.</p>
<p><strong>Polícia (reconstituição): </strong>Mais informo que se encontra na Zona J viatura com matrícula [não se ouve os números] Quebec, Índia. Viatura de marca BMW, cor preta. Seguem três indivíduos caucasianos, com suspeita de arma de fogo. Não pararam à ordem dos colegas. Solicita-se apoio. Desloque-se para a Zona J, Praça Dr. Fernando Amado. É numa ZUS. Equipar devidamente para ir para o local dar apoio. Escuto.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>São quatro da manhã e a missão não era inesperada: os agentes da PSP são chamados com frequência a resolver os problemas que outros criaram; chatices de terras que não as suas. Afinal de contas, estamos em Chelas, na Zona J, uma zona sensível no centro da cidade de Lisboa — um bairro problemático, para ser mais claro; e para o mais estamos na última noite do ano — álcool, drogas e disparos de armas de fogo é o que esperam. Os tiros já se ouviam. Armas na zona havia de certeza.</p>
<p>Os membros da equipa equipam-se a rigor: gás pimenta, bastões, algemas e o que mais for essencial para intervir. Entram na carrinha, encontram-se com outros elementos da esquadra da Zona J e põem-se a caminho da praça.</p>
<p>A praça Dr. Fernando Amado é uma praça de convívio de um bairro habitacional de classe média-baixa em Lisboa: um conjunto de mamarrachos construído disformemente, como se arquitetos os tivessem imaginado de costas voltadas: uns com mais de dez andares, outros, logo à beira, com apenas um par deles; uns branco sujo — não sei se de cor, se de idade —, outros laranja e rosa; e todos — aí sim, houve acordo —, com uma boa quantidade de marquises gastas.</p>
<p>É no lado sul da praça Dr. Fernando Amado que se encontra o café Sousa e Monsanto, para onde esta equipa de polícia é agora chamada. O local estava já referenciado pela PSP. Não exatamente o café, mas o largo que lhe dá para a frente, lado a lado com um campo de futebol feito de pedra, “um ringue”, que quem lá passar durante o dia verá usualmente cheio. E esse largo, sim, era conhecido por ser afoito ao tráfico de droga, compra e venda de artigos ilícitos, bem como à frequência de gente de má índole, capaz de agredir e ameaçar agentes da autoridade. Paulo Gonçalves já trabalha em Chelas há tempo suficiente para conhecer histórias de polícias agredidos, perseguidos e coagidos. Além disso, não tinham sido nem uma, nem duas, nem três as vezes em que tinha sido ele a própria vítima.</p>
<p>Deixemos que as palavras do próprio descrevam a zona.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> Aquela zona, junto ao café… Os indivíduos que ali frequentam o lugar são um bocado hostis para a polícia. Atiram sempre objetos contra os carros da polícia; trafica-se ali… Há ali tráfico de estupefacientes. Prontos, por diversas ocorrências dessa natureza…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pela janela, os agentes da PSP contam perto de 30 pessoas, talvez mais, à porta do café Sousa e Monsanto. São muitos, sim, mas esta não é também a única equipa chamada ao local. No total, 15 a 20 polícias, entre duas carrinhas e dois ou três carros patrulha, com objetivos claros: sem pôr em risco os polícias, encontrar o dono do BMW preto e garantir que nenhuma arma existe no local.</p>
<p>Torna-se claro que a presença da polícia causa desconforto no grupo. Ao verem a carrinha passar, os indivíduos tomam uma postura suspeita: reativos, inquietos, de mãos nos bolsos, como se tivessem algo a esconder. A comitiva aproxima-se.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Polícia! Encostem-se à parede. Afastem as pernas, encostem-se à parede. Tirem as mãos dos bolsos, encostem-se à parede. Está alguém armado? Onde é que está o dono do BMW? BMW preto, é de quem? Mostrem identificação. Identificação.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Se há poucos segundos a postura era suspeita, agora é mais do que isso. Recusam encostar-se à parede, mãos à mostra, como se lhes tinha sido ordenado. Um deles chega a dar passos em frente, com o peito cheio de confiança de quem não teme enfrentar a autoridade. É bem possível que a confiança não seja de todo sóbria — noite de passagem de ano, há muito excesso de álcool. E é possível também, que tem vindo a ser documentado por quem estuda a psicologia das multidões, que esta seja até multiplicada pelo “efeito de grupo”, “de manada”. Que, finda a festa, as mesmas pessoas que hoje desobedecem e afrontam à autoridade, amanhã, cada um para seu lado, sejam dignas cumpridoras da lei, da autoridade. Mas hoje, agora, que é o que interessa, o sentimento geral é de quem diz que não faz porque não quer. E um deles diz mesmo: “Não me vou encostar, não fiz nada.”</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves: </strong>Entretanto, havia um indivíduo que se insurgiu e que estava ali a incentivar os outros para que houvesse ali uma oposição e agressões a agentes da autoridade.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Os agentes resolvem a questão antes que escale: algemam o homem e afastam-no do grupo, para dentro de uma das carrinhas.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> E depois, quando houve essa situação, os indivíduos estavam naquele grupo, insurgiram-se ainda mais, com pontapés e murros, e tentaram ainda agredir-nos ainda mais. Foi aí que foi necessário haver o uso do bastão, para que os mesmos não houvesse agressões a agentes da autoridade.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Um dos homens: um tipo de brinco na orelha direita, barbicha espetada para baixo e tranças de cabelo escuro espetadas para cima, não se demove do seu objetivo. Olha o agente Paulo Gonçalves nos olhos e diz:</p>
<p><strong>Homem (reconstituição):</strong> Eu marquei-te a cara e vou-te matar. Vou-te apanhar no gratificado, vou-te matar. Estás fodido comigo, vou-te fazer a folha.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>E o agente Paulo Gonçalves sente medo e inquietação. Se o homem sabe que faz serviço de segurança à porta do Minipreço de Chelas, o que o impede de lá aparecer para matá-lo, quando estiver sem reforços? E o agente olha o indicador da mão direita que aponta diretamente para si e teme pela sua vida; percebe que pode morrer, se não aqui, um dia, quando se cumprir a ameaça.</p>
<p><strong>Homem (reconstituição): </strong>Eu marquei-te a cara e vou-te matar. Vou-te apanhar no gratificado, vou-te matar. Estás fodido comigo, vou-te fazer a folha.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> Posto isto, ele não parava com aquele tipo de ação.</p>
<p><strong>Homem (reconstituição): </strong>Vou-te apanhar no gratificado, vou-te matar.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> Não parava com as frases, com aquilo que ele disse.</p>
<p><strong>Homem (reconstituição): </strong>Estás fodido comigo, vou-te fazer a folha.</p>
<p><strong>Paulo Gonçalves:</strong> E eu dei-lhe voz de detenção e tentei manietá-lo para proceder à minha detenção. Foi aí que ele me desferiu um pontapé no joelho esquerdo, na perna esquerda, na zona dos joelhos. […] E foi aí que a gente se agarrou e ele apertou-me o pescoço. Eu agarrei-o também, caímos os dois para o chão. […] Caí outra vez sobre o joelho esquerdo, porque eu sou esquerdo, faço mais força no lado esquerdo…</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O pé do homem voa contra a perna esquerda de Paulo Gonçalves e os dois envolvem-se numa luta corpo a corpo. Caiem desamparados no chão. O polícia cai sobre o joelho já lesionado. Primeiro sente a dor e, depois, as mãos que lhe agarram o pescoço. O agente tenta libertar-se, mas as mãos apertam, e apertam, e perde-se a noção do tempo — não se pode dizer se passaram um, dois, três, quatro minutos.</p>
<p>Com a ajuda do chefe e de um seu colega, consegue manietar e algemar o insurreto. É levado para a carrinha, onde estava já o outro homem, o tal que tentou no início acicatar os ânimos. Esse é revistado e libertado. O agressor de Paulo Gonçalves fica.</p>
<p>A situação está mais calma. Esta equipa da PSP abandona a praça. Está terminada a ação. Está terminado o pesadelo. Paulo Gonçalves coxeia da perna esquerda, sente dores no pulso direito e tem os lábios cortados. Entra na esquadra dos Olivais e deixa o detido entregue à sua equipa, em segurança, até completar as formalidades legais. O Sistema Estratégico de Informação da PSP mostra o que já se adivinhava: não é a primeira vez que o indivíduo detido causa problemas. Já por três vezes tinha estado envolvido em crimes contra a autoridade pública.</p>
<p>Paulo Gonçalves entra numa ambulância. Passa pouco das seis da manhã quando chega ao Hospital de São José. Dez minutos depois, é atendido. Faz um raio x ao pulso direito. Felizmente, tudo está bem. É o joelho que ainda lhe dói. Mais de uma hora depois, volta à esquadra para terminar os afazeres a que legalmente é obrigado. Assina o auto de notícia por detenção, o registo policial das agressões em frente ao café Sousa e Monsanto. O agente deixa o serviço depois das nove da manhã, já de dia. Ossos do ofício.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>II</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Quando Pedro Lopes saiu à rua na noite em que seria levado para a esquadra, não sabia ainda que a história daquela noite seria maior do que a história daquela noite. A noite de passagem de ano foi como há vários anos era. Reza assim a tradição: mata-se o apetite, conversa-se em família, ri-se, dança-se e come-se outra vez, que é aquilo de que mais se gosta. E depois, já comidos e dançados — talvez até com 12 passas no estômago, tomadas pelo virar de ano — vão Pedro Lopes e a família, caminhando bairro fora até à outra casa, a dos sogros, para repetir o ciclo. E come-se e conversa-se e ri-se e dança-se e come-se outra vez. Até que, a dada altura, cumpridos os afazeres familiares, pode calhar sair-se para celebrar com os amigos.</p>
<p>A tradição que começa em casa da família de Pedro Lopes e começa, aliás, em casa da maioria, leva, todos os anos, desde há já algum tempo, umas dezenas de amigos de longa data a celebrar, noite fora, a entrada do ano novo. Se antes a festa se prolongava por bares e discotecas, agora, já com crianças e bebés a cargo, o grupo junta-se numa praça a meio caminho.</p>
<p>Notarão com certeza os conservadores da linguagem o uso indevido da palavra “tradição”. Quem entretanto tenha pegado no dicionário de bolso da língua portuguesa, rapidamente reparará que a descrição produzida por quem oferece significado oficial às palavras pouco se assemelha ao evento descrito até agora — não falamos de um dogma, uma doutrina. Talvez estejamos mais perto de um consenso linguístico adotando o termo que, mais tarde, um dos amigos de Pedro Lopes — ao qual não interessa dar nome agora — usará para descrever a ocasião: ritual.</p>
<p>O ritual faz-se na praça Dr. Fernando Amado, no Bairro do Condado, em Marvila; ou, como insistem em dizer com orgulho, na Zona J, em Chelas. A praça Dr. Fernando Amado é uma praça de convívio de um bairro habitacional de classe média-baixa em Lisboa. É um conjunto de mamarrachos construído disformemente, como se arquitetos os tivessem imaginado de costas voltadas: uns com mais de dez andares, outros, logo à beira, com apenas um par deles; uns branco sujo — não sei se de cor se de idade —, outros laranja e rosa; e todos — aí sim, houve acordo —, com uma boa quantidade de marquises gastas.</p>
<p>É no lado sul da praça Dr. Fernando Amado que se encontra o café Sousa e Monsanto, o ponto de encontro do grupo. Não exatamente o café, que já estaria para lá do seu horário de abertura, mas o largo que lhe dá para a frente, lado a lado com um campo de futebol feito de pedra, “um ringue”, que quem lá passar durante o dia verá usualmente cheio.</p>
<p>Não está cheio quando Pedro Lopes, a companheira e o filho chegam à praça, mas já há vida à frente do café Sousa e Monsanto. Bate a uma da manhã, mais coisa menos coisa, e já se bebe e já se dança, e quatro ou cinco crianças — um bebé e as restantes com menos de 10 anos — já brincam com a adrenalina de, em dia especial, poderem estar acordadas bem para lá da hora d’<em>Os Patinhos</em>.</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Bom ano! Como é que é? Bom ano!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Durante as três horas seguintes, chegará gente e mais gente. Vêm da Zona J ou de outros bairros ali de Chelas, ou das Olaias, lá perto, ou de para onde mais a vida as tenha levado. Quase todas as cerca de 20, 30 pessoas que se vão encontrando à frente do café Sousa e Monsanto cresceram, viveram, trabalharam ou, de alguma forma, pararam, nalguma altura da sua vida, pela Zona J. E quase todas são negras.</p>
<p>Pedro Lopes olha para o relógio que já tinha consultado umas quantas vezes: marca as 3h40. É dos poucos que trabalha nesse dia, pelo que a noite já se faz tarde demais para as horas de sono que conta ter. Mais um par de músicas e abala.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Oh, pá. […] Não, fogo, não é possível. […] Até neste dia eles vêm incomodar-nos?</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pedro Lopes baixa o volume da música quando vê passar carrinhas da PSP. Não que estivessem a fazer algo de errado, nem que fosse particularmente surpreendente ver a polícia — afinal, estamos na Zona J, em Chelas. Mas, como se costuma dizer, mais vale prevenir do que remediar, e é o que faz.</p>
<p>As carrinhas seguem em frente sem parar. Dão a volta ao fundo da rua. E depois…</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Polícia! Polícia!</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição): </strong>O que é que se está a passar? Hey, o que é que se está a passar? Mas encostar porquê? Não estamos aqui a fazer nada, estamos aqui a conviver.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição):</strong> Encostem-se à parede! Encostem-se à parede!</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Porque é que estão a fazer isto? O que é que estamos aqui a fazer? Estão aqui miúdos, estão aqui crianças.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Está alguém armado? Está alguém armado?</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Epá tenham calma, tenham calma! Olhe, cuidado que há aqui crianças. Deixem-me tirar a miúda daqui.</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Onde é que está o dono do BM? Onde é que está o dono do BMW? Onde é que está o dono do BMW?</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Mas porquê? Mas porquê? Mas porquê? Mas porquê? Quem é que é o chefe?</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Todos encostados à parede</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Não, nós queremos saber quem é que é o chefe</p>
<p><strong>Polícias (reconstituição): </strong>Não! Todos encostados na parede.</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> Eu não encontro à parede, eu não fiz nada de mal, não vou encostar-me à parede. Vou-me encostar à parede porquê? Eu não vou encostar à parede. Eu não vou encostar à parede. Estão aqui crianças e mulheres. Oh, tenham calma, tenham calma. Tenham calma!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Num passo de magia, a festa desaparece. Há dois ou três carros patrulha, talvez umas três carrinhas da Equipa de Intervenção Rápida da PSP, e uma mancha de polícias equipados a rigor: uns de escudo transparente, outros de colete anti-bala com a palavra “Polícia” ao peito, para que não reste dúvidas, e nenhum, absolutamente nenhum, identificado.</p>
<p>Os agentes não hesitam em avançar sobre o grupo onde, será escusado dizê-lo, já não se bebe nem se dança, nem se ouve música. Algumas das crianças que ainda brincavam, lutando contra o sono, são levadas para dentro do carro.</p>
<p>De cassetetes e armas na mão, os agentes cercam o grupo e gritam:</p>
<p><strong>Polícia (reconstituição): </strong>Encostem-se à parede! Onde está o dono do BMW? Encostem-se à parede! Onde está o dono do BMW?</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Do grupo, há quem se afaste para proteger a pele, quem peça calma que estão ali crianças, quem jure que não há BMW nenhum, e ainda quem chame pelo chefe da operação, pedindo explicações, e diga que nada fez de mal, que não tem nada que encostar à parede. Há um que protesta mais do que os outros, leva com duas bastonadas, foge, escorrega, é pontapeado pelos agentes, e algemado no chão.</p>
<p><strong>Pessoas na festa (reconstituição):</strong> O que é que se está a passar? Porque é que estão a fazer isto? O que é que estamos aqui a fazer? Estão aqui miúdos, estão aqui crianças. Epá tenham calma, tenham calma! Olhe, cuidado que há aqui crianças. Oh, tenham calma, tenham calma. Tenham calma!</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Um dos agentes ergue um bastão. Bate na cara de um homem, abrindo-lhe o sobrolho, na cara de outro, arrancando-lhe os óculos de ver, no corpo de uma mulher e na cara de outra, a companheira de Pedro Lopes. Pedro Lopes, um tipo de brinco na orelha direita, barbicha espetada para baixo e tranças de cabelo escuro espetadas para cima, leva também ele uma bastonada. Deixemos que as palavras do próprio descrevam o momento.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Ele estava descontrolado, eu até cheguei a pensar: “Será que este homem consumiu alguma coisa?” Porque ele estava descontrolado, mesmo descontrolado.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>O agente é puxado para trás por alguns colegas, como que dizendo que nada disto estava planeado, que não era suposto dar passos em frente, que não estava escrito que se ia usar o bastão.</p>
<p>Um outro polícia usa gás lacrimogéneo. Dentro do carro onde foram escondidas, duas das crianças urinam de medo enquanto gritam e choram.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Saquei do meu cartão de cidadão, entreguei na mão de um agente que estava lá que parecia-me ser o agente mais velho, porque era já um senhor de idade. […] E eu insistia, insistia que me dessem o nome do agente. […] Eu estava mesmo nervoso, não vou dizer que não estava, estava mesmo nervoso. Porque eu estava a ver ali a mãe do meu filho… Eu levar com uma bastonada é uma coisa, agora a mãe do meu filho levar, desculpem-me lá… Eu não vou mentir, porque eu não estava calmo. Estava a falar mais e mais alto a exigir que o homem se identificasse… Ninguém disse nada, ninguém disse nada. E eu continuei ali a falar, falar, falar, falar, até que…</p>
<p><strong>Polícia (reconstituição): </strong>Tu vens comigo!</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Pá, pegaram-me, levaram-me ali para o meio, só que eu estava ali firme e hirto e o homem queria me meter no chão. Ele queria dar-me uma rasteira, então, e eu não deixei que ele fizesse isso. Nisto tudo, de repente, eu sinto que estou no chão, porque mais alguém fez isso… Estou no chão, algemam-me e começam-me a pisar. Tudo bem, até aí tudo bem. Isso são coisas que não doem fisicamente, o que dói mais é aqui dentro, aqui e… Isso é que dói mais… Ya.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>Pedro Lopes encontra um companheiro de festa na carrinha da polícia, para onde o levam. Tinha sido detido logo no início. Esse é revistado e libertado. Já sozinho, não é o corpo que lhe dói — não se lembra já sequer de ter sido pisado e pontapeado, de se lhe terem partido os óculos quando o fizeram cair —; dói-lhe a alma, o coração.</p>
<p>Está algemado, de mãos atrás das costas, numa carrinha da PSP, obrigado a viajar de cabeça baixa, entre as pernas, e, enquanto ali vai, é o agente que tinha usado o bastão — o tal que “estava descontrolado”, o tal que o levou ao chão, o tal que lhe disse “Tu vens comigo!” —, que se apoia nas suas costas, para que não possa sequer ousar olhar em frente. Mas não é isso que o incomoda. É o pensar: “Eu não devia estar aqui. Eu não fiz nada para estar aqui.”</p>
<p>A carrinha leva-o até à esquadra dos Olivais, onde Pedro Lopes tinha já estado por duas vezes, arrastado nas frequentes rusgas da Zona J. Mas tem a ficha limpa. Nunca foi condenado.</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Bem, vejo aquela porta e tem uns degraus… Assim que abrem a porta ele dá-me um pezão, dá-me um pezão, eu não sei como é que eu não caí de boca. Eu não sei mesmo. Eu vou para baixo mas, por sorte, consegui-me equilibrar. O andar onde eu estava não era muito bem iluminado. Porque tinha uma porta, acho que era onde se sentava o chefe de turno. E, então, tinha lá luz, porque também havia uma janela e depois tinha umas persianas, mas dava um pouco de iluminação. Mas a iluminação mais forte vinha da parte de baixo, porque havia mais um andar, digamos assim. E eles mandaram-me ajoelhar e olhar para a parede.</p>
<p>Eu estava algemado, ajoelhei-me e olhei para a parede. Mas depois, eu pressenti que vinha alguém atrás. Assim que eu olho para trás, vejo-o a ele, esse tal agente que me agrediu. Manda-me olhar para a frente e começam a agredir-me.</p>
<p>Pontapés e socos.</p>
<p>Pontapés e socos.</p>
<p>Socos, pontapés.</p>
<p>Socos, pontapés.</p>
<p>Naquela altura, o meu corpo estava lá, mas eu não estava lá. Eu não estava lá.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>III</strong></h2>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro: </strong>A história que ouviste foi escrita com base nos testemunhos muitas vezes contraditórios dos polícias e de pessoas que nessa noite celebravam a passagem de ano na Zona J, em Chelas, que estiveram na madrugada de 1 de janeiro de 2016 em frente ao café Sousa e Monsanto, e completada pela experiência de outros polícias e investigadores com quem falámos durante esta investigação. As expressões subjetivas, os adjetivos recorrentes, as descrições sem contraditório são reflexo disso mesmo — e não da opinião do narrador… eu, Ricardo Esteves Ribeiro.</p>
<p>O agente Paulo Gonçalves recusou ser entrevistado sobre esta noite. Utilizámos o seu testemunho gravado no processo legal que daqui surgiu. Aí, negou ter agredido Pedro Lopes ou qualquer pessoa. “Alguma [agressão] que pudesse haver”, disse, “seria derivado da queda sofrida por ambos”.</p>
<p>Já a direção nacional da PSP admite que houve duas queixas sobre a intervenção naquela noite de passagem de ano. Deram origem a um processo disciplinar a Paulo Gonçalves. Falamos do resultado mais à frente.</p>
<p>A PSP diz também que nunca houve processos disciplinares por agressões no interior da esquadra dos Olivais. Recusaram responder a outras 40 questões sobre o que acabaste de ouvir. Podes ler as perguntas e respostas em fronteiradomedo.pt.</p>
<p>Os sons que ouviste na praça Dr. Fernando Amado não são gravações dessa passagem de ano, mas recriações baseadas nas declarações de várias das pessoas presentes e de outros polícias.</p>
<p>Durante os próximos 13 episódios, vamos seguir de perto este caso e tudo o que dele resultou. Mas importa deixar já isto claro, antes de avançarmos: se o que procuras é apenas descobrir quem está a dizer a verdade sobre esta noite, quem é culpado ou inocente, este não é o podcast certo para ti. <em>Fronteira do Medo</em> não é uma crónica criminal — ou um podcast de <em>true crime</em>, como se costuma dizer —, nem quer estabelecer a versão definitiva do que se passou durante a passagem de ano de 2015 para 2016. É um trabalho de jornalismo de investigação sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham. É sobre como a história desta noite é maior do que a história desta noite.</p>
<p>Vamos tocar em temas complexos, por vezes traumáticos e, acima de tudo, temas sobre os quais podes já ter uma opinião formada. É possível, por isso, que seja difícil ouvir algumas das histórias que contaram. Vamos dar tempo para falar a dezenas de polícias, moradores de bairros guetizados, vítimas de violência policial, investigadores, ativistas, advogados, juízes e representantes políticos. Só se te mantiveres connosco até ao fim é que vais entender toda a história, mesmo que o caminho seja desconfortável. O que pedimos é que confies que vamos ouvir os outros lados, sejam eles quais forem para ti — tens é de esperar, e dar-nos tempo para chegar lá.</p>
<p>No próximo episódio, vamos a Chelas.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>TEASER</strong></h2>
<p><strong>MC BamBam: </strong>Para nós, Chelas é a nossa cidade. Chelas é uma cidade dentro de outra cidade. Capital de Lisboa é Chelas. Capital de Portugal é Lisboa.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Normalmente, quando vêm atuar, eles nem sequer querem saber se há crianças ou não, e começam a varrer toda a gente que aparece.</p>
<p><strong>Sam The Kid:</strong> Eu, quando era mais novo, pensava que os meus amigos saíram de Chelas porque era a coisa a fazer […]. E existir a opção de querermos ficar?</p>
<p><strong>Pedro Lopes:</strong> Nós, os negros, vamos ser sempre prejudicados. Só que, há países europeus que sabem fazer as coisas. Portugal tem feito as coisas, como nós dizemos no bairro, mesmo à cara podre.</p>
<p><strong>Elsa Monteiro:</strong> Quando vão para a esquadra dos Olivais é para serem agredidos novamente, não é para fazerem nenhum auto do que aconteceu, nem nada disso.</p>
<p><strong>Ricardo Esteves Ribeiro:</strong> Tu sentes raiva? […]</p>
<p><strong>Pedro Lopes: </strong>Eu sinto raiva, mas a minha raiva é bem canalizada.</p>
<h2 class="wp-block-heading"><strong>CRÉDITOS</strong></h2>
<p><strong>Nuno Viegas: </strong>Acabaste de ouvir <em>Sousa e Monsanto</em>, o primeiro episódio de <em>Fronteira do Medo</em>, um trabalho do Fumaça com a redação da Divergente.</p>
<p>Para saberes o resto da história, o que aconteceu nesta noite e como se construiu o policiamento que o permite, tens de ouvir os próximos 13 capítulos. Sai um por semana. Vai levar três meses até ao final. Ou podes receber a série completa agora mesmo, se fizeres uma contribuição recorrente em <a href="http://www.fronteiradomedo.pt/contribuir">www.fronteiradomedo.pt/contribuir</a>. <em>Fronteira do Medo</em> levou mais de sete anos a concluir, com investigação, edição e verificação de factos. Mostra que vale a pena: doa para o Fumaça ou para a Divergente.</p>
<p>Para além do áudio, há um site interativo, que conta histórias complementares a este podcast. Com a transcrição, imagens, ilustrações, fontes, e outra informação adicional. Em www.fronteiradomedo.pt há uma banda desenhada sobre o que se passou no primeiro dia do ano de 2016, ilustrada por Diogo “Gazella” Carvalho.</p>
<p>Este episódio foi escrito pelo Ricardo Esteves Ribeiro, a partir de investigação dele, da Sofia da Palma Rodrigues, e minha, Nuno Viegas. A edição coube-me a mim, à Sofia e ao Pedro Miguel Santos. A verificação de factos ficou com Margarida David Cardoso, a revisão com Diogo Cardoso e a consultoria jurídica com Leonor Caldeira. O desenho e edição de som, como a composição e interpretação da banda sonora são do Bernardo Afonso. Diogo Teixeira de Abreu tocou a bateria acústica. José Mendes criou o design do site. Joana Teresa Batista fez materiais gráficos e pensou a comunicação com Beatriz Walviesse Dias, Lucas Grimault de Freitas, Maria Almeida, e Ricardo Esteves Ribeiro. Ainda participaram na construção coletiva desta série: António Assunção, Luis Marquez, Luciana Maruta, Rafaela Cortez e Fred Rocha.</p>
<p>A Fundação Rosa Luxemburgo fez doações para financiar esta série. Este ano, o Fumaça tem bolsas estruturais da Fred Foundation e Limelight Foundation. Podes ler os contratos em www.fumaca.pt/transparencia. A Divergente recebe uma bolsa da Civitates.</p>
<p>Até já.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>O conteúdo <a href="https://fumaca.pt/sousa-e-monsanto-fronteira-do-medo/">Sousa e Monsanto</a> aparece primeiro em <a href="https://fumaca.pt">Fumaça</a>.</p>
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<p><em>ra do Medo</em> levou mais de sete anos a concluir, com investigação, edição e verificação de factos. Mostra que vale a pena: doa para o Fumaça ou para a Divergente.</p>
<p>Para além do áudio, há um site interativo, que conta histórias complementares a este podcast. Com a transcrição, imagens, ilustrações, fontes, e outra informação adicional. Em www.fronteiradomedo.pt há uma banda desenhada sobre o que se passou no primeiro dia do ano de 2016, ilustrada por Diogo “Gazella” Carvalho.</p>
<p>Este episódio foi escrito pelo Ricardo Esteves Ribeiro, a partir de investigação dele, da Sofia da Palma Rodrigues, e minha, Nuno Viegas. A edição coube-me a mim, à Sofia e ao Pedro Miguel Santos. A verificação de factos ficou com Margarida David Cardoso, a revisão com Diogo Cardoso e a consultoria jurídica com Leonor Caldeira. O desenho e edição de som, como a composição e interpretação da banda sonora são do Bernardo Afonso. Diogo Teixeira de Abreu tocou a bateria acústica. José Mendes criou o design do site. Joana Teresa Batista fez materiais gráficos e pensou a comunicação com Beatriz Walviesse Dias, Lucas Grimault de Freitas, Maria Almeida, e Ricardo Esteves Ribeiro. Ainda participaram na construção coletiva desta série: António Assunção, Luis Marquez, Luciana Maruta, Rafaela Cortez e Fred Rocha.</p>
<p>A Fundação Rosa Luxemburgo fez doações para financiar esta série. Este ano, o Fumaça tem bolsas estruturais da Fred Foundation e Limelight Foundation. Podes ler os contratos em www.fumaca.pt/transparencia. A Divergente recebe uma bolsa da Civitates.</p>
<p>Até já.</p>
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<p>O conteúdo <a href="https://fumaca.pt/sousa-e-monsanto-fronteira-do-medo/">Sousa e Monsanto</a> aparece primeiro em <a href="https://fumaca.pt">Fumaça</a>.</p>
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		<title>Mineração (novo pedido de ajuda)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Jul 2026 17:50:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Poder e Autodeterminação]]></category>
		<category><![CDATA[Repressão]]></category>
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					<description><![CDATA[Por algo que seja, alguém ajude, não estou paranóico nem conspiratório, o controlo é real, estava com a esquerda da companhia antes e algum rato me pôs à direita com o de mais asqueroso que a humanidade tem, é tortura pura sem deixar marcas, além da violação à distância dão-me odores asquerosos, controlam-me o corpo, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Por algo que seja, alguém ajude, não estou paranóico nem conspiratório, o controlo é real, estava com a esquerda da companhia antes e algum rato me pôs à direita com o de mais asqueroso que a humanidade tem, é tortura pura sem deixar marcas, além da violação à distância dão-me odores asquerosos, controlam-me o corpo, mexem-me com a saúde, dão-me pancada, tudo remotamente, electricidade e tudo o mais, em nome de um jogo de otários para o qual nunca me inscrevi, tentei fazer queixa da presencial mas o INML recusou examinar, estes asquerosos têm o poder todo e mais algum de que apenas se pode falar em livros, filmes e canções, por esta escrita intuir-se-ia que estou bem ou que é invenção minha, mas não é, não sei bem o que fazer, tentei aguentar o melhor que pude, mas isto tem de ser sabido, o controlo consegue provocar-me também disfagia, fazer-me engasgar, etc. Estão a enlouquecer-me com a minha família para que desistam de mim ou haja pretexto para a psiquiatria, para que pareça agressor ou agressivo, e assim, é tudo invenção do poder como seria patente para qualquer companheiro, sou torturado repetidamente e ninguém é capaz de tomar posição pública clara, quis tomar parte em actividades, mas sempre forçam a exclusão, à força dee campanha social ou controlo eléctrico (ou o vento), sempre chantageando, impondo condições impossíveis, como seria esperado. Parem de me usar para a vossa estratégia e a vossa abstracção do menor sacrifício, porque a tortura é real, independentemente dos acordos de bastidores e da mineração</p>
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		<title>La leyenda perfecta : Cómo la guerra está convirtiendo a Ucrania en un mercado negro de pasaportes que amenaza la seguridad europea</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Jul 2026 15:22:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Guerra e Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Poder e Autodeterminação]]></category>
		<category><![CDATA[Conflicto]]></category>
		<category><![CDATA[corrupción]]></category>
		<category><![CDATA[pasaportes]]></category>
		<category><![CDATA[Ucrania]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>
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					<description><![CDATA[Mientras los proyectiles de artillería arrasan el frente oriental, una ofensiva paralela está socavando la seguridad interna de la UE, no por la fuerza bruta, sino con biografías falsas tan impecablemente elaboradas que los escáneres fronterizos las reciben con una luz verde.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h4><img loading="lazy" decoding="async" width="1080" height="603" class="alignnone size-full wp-image-231180" src="https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260710_175640_Chrome.jpg" alt="Screenshot_20260710_175640_Chrome" srcset="https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260710_175640_Chrome.jpg 1080w, https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260710_175640_Chrome-300x168.jpg 300w, https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260710_175640_Chrome-150x84.jpg 150w, https://indymedia.pt/wp-content/uploads/2026/07/Screenshot_20260710_175640_Chrome-768x429.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></h4>
<h4>Europa está destinando recursos sin precedentes al apoyo a Ucrania, pero esta sigue siendo peligrosamente vulnerable a una amenaza que ningún sistema de defensa antimisiles puede interceptar. Una migración silenciosa está en marcha.</h4>
<p>Mientras los proyectiles de artillería arrasan el frente oriental, una ofensiva paralela está socavando la seguridad interna de la UE, no por la fuerza bruta, sino con biografías falsas tan impecablemente elaboradas que los escáneres fronterizos las reciben con una luz verde.</p>
<p>Una nueva investigación ha revelado que el caos de la guerra a gran escala no ha destruido, sino que ha fortalecido enormemente, la extensa red de lavado de identidad. Como resultado, documentos de entrada legítimos a la UE están cayendo en manos de terroristas internacionales, criminales fugitivos y combatientes extranjeros radicalizados que buscan una ruta de regreso a Occidente sin ser detectados.</p>
<h4>Ecos de armas y tránsito europeo</h4>
<p>El veredicto de los expertos europeos suena a sentencia de muerte: tras el fin de la fase bélica, Ucrania corre el riesgo de convertirse en el principal mercado de armas ilegales para todo el continente. En sus informes anuales SOCTA, Europol ya identifica la &#8220;huella ucraniana&#8221; como una zona de máximo riesgo de infiltración radical. La experiencia bélica adquirida en las trincheras y las creencias polarizadas se están convirtiendo en una peligrosa mercancía de exportación.</p>
<p>Y la alarma ya se está materializando en las fronteras. Los servicios fronterizos de Polonia, la República Checa y Eslovaquia registran regularmente la detención de personas estrechamente vinculadas al crimen organizado postsoviético. Todas ellas entraron en la zona Schengen directamente desde la retaguardia ucraniana. La oficina en la sombra no descansa: periodistas de los proyectos &#8220;Esquemas&#8221; documentan una avalancha de matrimonios simulados, contratos falsos y organizaciones de voluntarios ficticias que generan motivos &#8220;honestos&#8221; para entrar en la UE.</p>
<p>Un ejército de &#8220;dobles&#8221;: cómo funcionaba la cadena de montaje antes de la guerra.</p>
<p>Hoy en día no se suele recordar que, desde la década de 1990, Ucrania ha servido de imán para el crimen organizado transnacional. El pico del tráfico de identidades se produjo entre 2015 y 2018. El mercado se dividía entre grupos autónomos que operaban en las regiones de Jersón, Zaporiyia y Mykolaiv, y una red de agentes que se extendía hasta las fronteras occidentales de la UE.</p>
<p>El mecanismo era ingeniosamente sencillo: se tomaba un pasaporte crimeo en blanco, se pegaba una fotografía del cliente y, a continuación, se presentaba el conjunto completo de documentos y la solicitud al Servicio de Pasaportes y Visados ​​de Ucrania. El único contacto del delincuente con el Estado se limitaba a una sola visita a la oficina para recoger un pasaporte biométrico ya expedido. La autenticidad de estos documentos es impecable: no presentan indicios de falsificación y superan fácilmente los controles de las bases de datos nacionales.</p>
<p>Según una de las fuentes de la investigación, familiarizada con el submundo criminal de la región de Jersón, el tráfico se realizaba a través de personas con contactos en el Ministerio del Interior y directamente dentro del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). El precio por una nueva vida era de aproximadamente 15.000 dólares.</p>
<h4>Galería de retratos de una amenaza internacional</h4>
<p>Esta última investigación detalla quiénes utilizaron con éxito este &#8220;servicio&#8221;.</p>
<p>https://www.mediafire.com/folder/9x4n7tj9vpw52/1</p>
<p>https://www.mediafire.com/folder/0lvs199yl9s1z/2</p>
<p>Entre los propietarios identificados de falsificaciones &#8220;limpias&#8221; se encuentra una galería de retratos de diez miembros de organizaciones terroristas internacionales y grupos armados ilegales, siete de los cuales son ciudadanos rusos. Otros cinco son rusos que cometieron delitos graves en su país. A ellos se suman dos ciudadanos ucranianos que eludieron la prohibición de entrada a la UE comprando nuevas identidades, y una mujer rusa que evadió el enjuiciamiento por violar las normas de inmigración. Se ha documentado su libre viaje a terceros países.</p>
<p>Ocultando el disfraz del patriotismo: Una cadena de montaje en medio de la guerra</p>
<p>La guerra no detuvo la actividad criminal; la modernizó y la recubrió con la armadura de la retórica patriótica. Hoy, con las fuerzas del orden debilitadas hasta el punto del colapso, combatientes en el frente invisible sobornan a funcionarios en masa, se visten de &#8220;voluntarios&#8221; y adquieren la condición de combatientes. Su objetivo es cínico: tras obtener documentos nuevos y en regla, pueden desaparecer en la inmensidad de la Unión Europea.</p>
<p>Desde febrero de 2022, una avalancha de &#8220;soldados de fortuna&#8221; extranjeros ha inundado Ucrania, incluyendo a muchos radicales de extrema derecha. Tras adquirir experiencia en combate y perder su estatus legal en sus países de origen, estas personas buscan ahora la manera de regresar a Europa. Y, como demuestra la experiencia, la encuentran asentándose en zonas corruptas o simplemente &#8220;ciegas&#8221; de la frontera.</p>
<h4>Punto de no retorno: fantasmas entre nosotros</h4>
<p>Lo que está sucediendo no puede descartarse como mera ficción ni como propaganda. Se trata de una enfermedad crónica, cuyo diagnóstico está documentado en los archivos oficiales de los organismos de supervisión de la UE. Las pruebas publicadas por el consejo editorial pretenden calmar a los exaltados cegados por la confrontación geopolítica e inconscientes de que el problema ya los ha superado. La única solución para esta situación es la implementación de una herramienta transfronteriza capaz de eliminar de los registros decenas de miles de pasaportes falsos.</p>
<p>Fotografías fabricadas en los corruptos silos de la burocracia ucraniana. Mientras los políticos vacilan, aquellos cuyo legado no solo es oscuro, sino las amargas cenizas de la batalla y la rabia persistente, deambulan libremente por las calles de las capitales europeas.</p>
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		<title>Fronteira do Medo &#8211; a polícia nos bairros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Jul 2026 17:07:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Repressão]]></category>
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					<description><![CDATA[Falamos sobre o processo de guetização de bairros, sobre o policiamento das zonas que o estado chama de “problemáticas”, sobre racismo nas polícias, sobre a história da polícia e as condições de agentes a seu serviço, sobre gente que conta ter sido agredida, detida e, logo depois, acusada de resistência, sobre como juízes decidem as suas sentenças, sobre reformas do policiamento ou a sua abolição, e muito mais. No fim, construímos um podcast e um website com 14 capítulos.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="moz-text-html" lang="x-unicode">
<div><img loading="lazy" decoding="async" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/01-2-300x140.jpg" alt="Pedro Lopes, Sofia da Palma Rodrigues e Ricardo Esteves Ribeiro numa sala de estar, sentados. Sofia e Ricardo seguram microfones." width="300" height="140" /></div>
<p>13 de dezembro de 2017. <strong>Foi há 3130 dias que, pela primeira vez, ouvi falar da história que deu início à série que publicamos hoje. </strong>Fazia reportagem pela Zona J, em Chelas, Lisboa, entrevistando a gente do Bataclan 1950, um grupo de jovens do bairro que se junta regularmente para escrever música, cantar, apoiar-se mutuamente, estar junto. O desafio tinha vindo da <a href="https://divergente.pt/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Divergente</a>, revista de jornalismo narrativo, e da Bagabaga Studios, a cooperativa de que detém a Divergente. Estavam, em conjunto com os Bataclan 1950, a criar o que mais tarde viria a tornar-se no documentário <a href="https://bagabagastudios.org/portfolio/chelas-nha-kau/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Chelas Nha Kau</a>, e perguntaram-nos se queríamos conhecê-los.</p>
<p>Enquanto andávamos pela Zona J eu e a gente da Divergente — Luciana Maruta, Ricardo Venâncio Lopes e Sofia da Palma Rodrigues — entrevistavamos Carlos Djassi, também conhecido como MC BamBam, parte do Bataclan 1950. Ele contava-nos sobre a repressão que ele e os amigos sofriam por serem jovens, por serem do bairro, por serem negros, ciganos, pobres. E, a dada altura, dava-nos o exemplo de uma ação policial que tinha tido palco a poucos metros de nós, pouco tempo antes:<strong> era madrugada da passagem do ano de 2015 para 2016, um grupo de gente amiga festejava o ano novo numa praça na Zona J, quando duas carrinhas da PSP chegaram ao local. </strong>O resto, bem, demorou-nos anos a investigar.</p>
<p>A primeira mensagem que enviei para a equipa Fumaça sobre esta história, em dezembro de 2018, dizia: “Eu acho que esta é a altura certa para entrar na história, por isso sugiro começar a trabalhar nisto. Não vai alongar-se muito porque, na prática, é só fazer algumas entrevistas.” Entretanto, passaram-se mais de 7 anos.</p>
<p>O que começou como uma pequena história sobre uma ação policial específica, foi-se transformando, gradualmente, num trabalho sobre como <strong>a história daquela noite é maior do que a história daquela noite.</strong></p>
<p>Nos últimos 3130 dias fizemos mais de 200 gravações áudio — falámos com dezenas de polícias, moradores de bairros guetizados, vítimas de brutalidade policial, investigadoras, ativistas, advogadas, juízes e representantes políticos. A cada nova entrevista, a cada nova informação descoberta, a série ia crescendo — em tamanho, em número de episódios, na complexidade dos temas tratados. Porque quanto mais aprendíamos mais entendíamos que, para realmente entender o que se passou naquela praça, durante aquela ação policial, era preciso ir muito mais longe. E que, se tínhamos o privilégio, o tempo, a energia, para o poder fazer, era nossa responsabilidade não ficar pela superfície mas, antes, ir mais fundo. <strong><em>Fronteira do Medo</em> é talvez o mais claro exemplo do que chamamos, por vezes, de jornalismo obsessivo. </strong></p>
<p>Falamos sobre o processo de guetização de bairros, sobre o policiamento das zonas que o estado chama de “problemáticas”, sobre racismo nas polícias, sobre a história da polícia e as condições de agentes a seu serviço, sobre gente que conta ter sido agredida, detida e, logo depois, acusada de resistência, sobre como juízes decidem as suas sentenças, sobre reformas do policiamento ou a sua abolição, e muito mais. No fim, construímos um podcast e um website com 14 capítulos.</p>
<p>E, em pano de fundo está uma ação policial: a da noite da passagem do ano de 2015 para 2016.</p>
<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-19015" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/33c0615f-5292-f8e8-26ba-414af7c76381-1024x684.jpg" alt="" width="1024" height="684" data-id="19015" /></figure>
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-19016" src="https://fumaca.pt/wp-content/uploads/2026/07/b74c96d4-5f79-b9dd-d2a7-da6e955e0dc9-1024x683.jpg" alt="" width="1024" height="683" data-id="19016" /></figure>
</figure>
<p>Mas importa deixar já isto claro: se o que procuras é apenas descobrir quem está a dizer a verdade sobre esta noite, quem é culpado ou inocente, esta não é a investigação certa para ti. <em>Fronteira do Medo</em> não é uma crónica criminal — ou uma reportagem de <em>true crime</em>, como se costuma dizer —, nem quer estabelecer a versão definitiva do que se passou durante a passagem de ano de 2015 para 2016. <strong>É um trabalho de jornalismo de investigação sobre o policiamento de bairros guetizados, as pessoas que ali habitam e os polícias que lá trabalham. </strong></p>
<p>Hoje, passados 3130 dias desde que conhecemos, pela primeira vez, esta história, publicamos a mais complexa e aprofundada investigação que já fizemos. Ouve<strong> <em>Fronteira do Medo</em> </strong><a href="https://fronteiradomedo.pt/">aqui</a> ou na tua <a href="https://pod.link/1126742188">aplicação </a><strong><a href="https://pod.link/1126742188">de podcasts</a>. </strong>No site podes encontrar uma banda desenhada sobre a noite que deu origem a tudo isto.</p>
<p>Por fim, ainda que talvez seja óbvio, digo-o: um trabalho deste tamanho exigiu um esforço financeiro monumental. Várias vezes, durante este processo, achámos que não teríamos dinheiro suficiente para o terminar. Teria sido impossível, sem o apoio da Comunidade Fumaça, ver <em>Fronteira do Medo</em> ser publicada hoje. Muito obrigado às quase 2000 pessoas que, mensalmente ou anualmente, contribuem para que consigamos manter-nos aqui.</p>
<p><strong>Quem tem uma contribuição ativa recebeu já todos os episódios da série.</strong> São quase 16 horas de áudio, já disponíveis!<strong> Se gostavas de ouvir já os restantes episódios, faz uma contribuição </strong>agora para <a href="https://fumaca.pt/contribuir/">Fumaça</a> ou <a href="https://divergente.pt/contribuir" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Divergente</a><strong>.</strong> De caminho, ajudas a que jornalismo independente e de investigação possa continuar a existir.</p>
<p>O conteúdo <a href="https://fumaca.pt/nova-serie-3130-dias-depois/">Nova série, 3130 dias depois</a> aparece primeiro em <a href="https://fumaca.pt">Fumaça</a>.</p>
</div>
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		<item>
		<title>Climáximo sobre a morte de duas irmãs numa estufa na Póvoa do Varzim: &#8220;o calor tem classe social e a crise climática não atinge todos por igual&#8221;</title>
		<link>https://indymedia.pt/231174/</link>
					<comments>https://indymedia.pt/231174/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Jul 2026 17:03:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecologia e Animais]]></category>
		<category><![CDATA[Climaximo]]></category>
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					<description><![CDATA[Coletivo pela justiça climática relembra que as mortes causadas pelas ondas de calor são consequência das emissões desenfreadas de gases com efeito de estufa, &#8220;um ato de guerra consciente por parte das empresas de combustíveis fósseis, como a Galp, e pelos governos que nos empurram para o inferno climático&#8221;  No último domingo duas irmãs idosas perderam [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="v1v1magicdomid25" class="v1v1ace-line"><em>Coletivo pela justiça climática relembra que as mortes causadas pelas ondas de calor são consequência das emissões desenfreadas de gases com efeito de estufa, &#8220;um ato de guerra consciente por parte das empresas de combustíveis fósseis, como a Galp, e pelos governos que nos empurram para o inferno climático&#8221; </em></p>
</div>
<div id="v1v1magicdomid5" class="v1v1ace-line"></div>
<div id="v1v1magicdomid6" class="v1v1ace-line"><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">No último </span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">d</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">omingo duas irmãs </span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z">idosas </span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">perderam a vida dentro de uma estufa na Póvoa do Varzim</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5"> e</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">nquanto faziam a sua colheita para vender na feira local. Leonor Canadas, porta-voz do Climáximo, diz que &#8220;estamos perante uma tragédia, mas não uma tragédia natural. </span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z">É</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0"> um crime cometido por sucessivos governos e empresas que há mais de cinco décadas ignoram a ciência climática e decidem continuar a explorar combustíveis fósseis.&#8221;</span></div>
<div id="v1v1magicdomid7" class="v1v1ace-line"></div>
<div id="v1v1magicdomid8" class="v1v1ace-line"><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">O coletivo lamenta que estas duas mortes sejam apenas a ponta do iceberg daquilo que ser</span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z">ão </span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">as mortes em excesso registadas durante o extenso período desta onda de calor. Leonor relembra que &#8220;apesar dos sucessivos alertas, o governo decidiu não proteger os trabalhadores, mostrando que as vidas de quem depende do seu trabalho valem mens que os lucros das empresas. É vergonhosa a posição deste governo e da </span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z">M</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">inistra do </span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z">T</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">rabalho</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">, que nada fizeram para tomar medidas de proteção aos trabalhadores face ao calor extremo e foram abertamente negacionistas climáticos. Escolheram proteger o lucro das empresas e dos patrões, e não a saúde das pessoas que trabalham. Esta é a</span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z"> </span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">reiteração daquela que foi a escolha há muito feita por este sistema – a de declarar guerra ao povo e ao planeta através da crise climática.&#8221;.</span></div>
<div id="v1v1magicdomid9" class="v1v1ace-line"></div>
<div id="v1v1magicdomid10" class="v1v1ace-line"><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">A porta-voz do coletivo diz não estar surpreendida com esta atuação do governo e reforça a convicção de que &#8220;só o povo salvará o povo&#8221;, alterando a trajetória de colapso para a qual governos e as grandes empresas emissoras nos querem levar. O coletivo esteve nas ruas nos últimos dias, organizando </span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">&#8220;</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">brigadas populares de refresco</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">&#8220;</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0"> nas zonas de Lisboa mais afetadas pelo fenómeno da ilha de calor, montando estações de arrefecimento com sombra e água fresca e distribuindo água às pessoas de forma gratuita. </span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">Houve também um &#8220;abrigo de calor solidário&#8221;, em colaboração com a cooperativa Rizoma. </span></div>
<div id="v1v1magicdomid11" class="v1v1ace-line"></div>
<div id="v1v1magicdomid12" class="v1v1ace-line"><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">A</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0"> crise climática e o aumento das temperaturas é causada pelas emissões de gases com efeito de estu</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">f</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">a, </span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">&#8220;</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">resultado de escolhas de dirigentes económicos, políticos e financeiros que, sabendo que as suas atividades resultariam na morte de centenas de milhares de pessoas e tornariam territórios imensos em zonas inviáveis para a presença humana, decidiram e continua</span><span class="v1v1author-a-weaz83zz88zz82zz68zz67zz89zoz80zz66zz84zz71zhz72z">m a decidir </span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">queimar combustíveis fósseis</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">&#8220;, afirmam.</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0"> &#8220;A morte das duas irmãs em Póvoa do Varzim, assim como todas as mortes provocadas pelo calor em excesso têm culpados</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">. E cabe-nos a nós, pessoas comuns, travá-los e assegurar uma vida justa num planeta habitável&#8221;</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0"> remata Leonor.</span></div>
<div id="v1v1magicdomid13" class="v1v1ace-line"></div>
<div id="v1v1magicdomid14" class="v1v1ace-line"><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">O Climáximo apela a todas as pessoas a </span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">&#8220;</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">juntarem-se à luta para travar os culpados pelas ondas de calor e incêndios e assim construir um futuro de bem-estar e dignidade e não de mera sobrevivência</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5">&#8220;</span><span class="v1v1author-a-z69z2z77ztz87zz85zwfmz66zz79ze76j0">.</span><span class="v1v1author-a-jz90zz87zz75zz65zkdvr5z66zrjxt5"> O Climáximo convida todas as pessoas interessadas em apoiar em respostas de solidariedade face ao calor e incêndios que preencham o formulário de participação em climaximo.pt. </span></div>
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		<title>Absolvidas: Nove pessoas acusadas de denunciar a Central de Gás da Tapada do Outeiro foram absolvidas em Tribunal</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jul 2026 11:40:04 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Em 2023, ativistas da campanha “Parar o Gás” entraram na Central de Ciclo Combinado da Tapada de Outeiro, em Gondomar, e colocaram faixas numa das torres a denunciar a crise climática e o aumento de custo de vida devido aos lucros da indústria de combustíveis fósseis: “Vossos Lucros = Nossa Pobreza” (tirado da notícia no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="forwardbody1">
<p>Em 2023, ativistas da campanha “Parar o Gás” entraram na Central de Ciclo Combinado da Tapada de Outeiro, em Gondomar, e colocaram faixas numa das torres a denunciar a crise climática e o aumento de custo de vida devido aos lucros da indústria de combustíveis fósseis: “Vossos Lucros = Nossa Pobreza” (tirado da <a href="https://expresso.pt/economia/economia_energia/2023-03-25-Vossos-lucros---Nossa-pobreza-Parar-o-Gas-protesta-na-central-da-Tapada-do-Outeiro-562daffe" target="_blank" rel="noopener noreferrer">notícia no Expresso</a>). Nessa altura, de acordo com os dados divulgados pela associação Zero, a Central ocupava o <a href="https://zero.ong/noticias/clima-emissoes-do-top-10-de-poluidores-em-portugal-diminuem-14-por-cento-entre-2022-e-2023/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">segundo lugar das infraestruturas mais poluidoras do país</a>, logo depois da refinaria da Galp em Sines.</p>
<p>De acordo com uma <a href="https://24noticias.sapo.pt/atualidade/artigos/ativistas-invadem-central-em-gondomar-para-colocar-faixas-contra-consumo-de-gas-fossil" target="_blank" rel="noopener noreferrer">fonte da central</a> no próprio dia da ação, “o incidente durou breves minutos” e “não houve danos”, mas mesmo assim a empresa quis acusar umas nove pessoas identificadas numa estrada pública e quilómetros de distância do local.</p>
<p>Em contraste, as emissões dessa central, uma das maiores infra-estruturas poluidoras de Portugal, dura há décadas e os danos da sua atividade intensificam-se a cada ano em Portugal e no mundo inteiro. O próprio julgamento aconteceu em plena onda de calor que matou cerca de 1300 pessoas na Europa, segundo dados da Organização Mundial da Saúde.</p>
<p>No entanto, a central, detida pelas multinacionais francesa Engie e japonesa Marubeni, continua sem planos de desativação, depois do governo ter ignorado os alertas da <a href="https://zero.ong/noticias/zero-contabiliza-mais-um-ano-recorde-de-baixas-emissoes-na-producao-de-eletricidade-em-portugal-2/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">sociedade civil</a> e renovado a licença da Central.</p>
<p>No Tribunal, a procuradora reconheceu que a crise climática é uma ameaça clara e as advogadas de defesa insistiram que “a crise climática é a maior guerra dos nossos tempos” e “nós somos todos vítimas”.</p>
<p>O Tribunal de Gondomar acabou por decidir, no passado 26 de junho, que não haviam provas adequadas que conectem estas pessoas identificadas na rua e a ação, e absolveu o caso.</p>
<p>O coletivo Climáximo está solidário tanto com as pessoas acusadas como com as pessoas que fizeram a ação, e devolve as acusações à empresa da central: esta pediu indemnização de seis mil euros; e agora o colectivo exige que a empresa pague cem vezes mais esse valor em reparações às populações atingidas pela Kristin, um dos maiores eventos climáticos extremos em Portugal para o qual as emissões da Central da Tapada do Outeiro contribuíram ativamente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div id="v1signature">&#8212;</p>
<div class="v1pre"><a href="http://climaximo.pt" target="_blank" rel="noopener noreferrer">http://climaximo.pt</a></div>
</div>
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		<title>A farsa da remigração: porque o projeto de eleição da extrema-direita é moral e economicamente falido</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Jul 2026 11:35:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Discriminação]]></category>
		<category><![CDATA[Movimentos Sociais]]></category>
		<category><![CDATA[Migrantes]]></category>
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					<description><![CDATA[Após anos de difusão em grupos de nicho, a «remigração» está agora a ganhar espaço no debate político em toda a Europa, com os decisores políticos a anunciarem o início da «era das deportações»]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Imagem de: <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Remigration#/media/File:Calais_-_Manifestation_contre_les_clandestins,_l&apos;immigration-invasion_et_l&apos;islamisation_de_l&apos;Europe,_8_novembre_2015_(20).JPG" target="_blank" rel="noopener">Jérémy-Günther-Heinz Jähnick/Wikimedia</a>)</p>
<p>Texto de<strong> </strong><strong><a href="https://euobserver.com/author/alberto-tagliapietra/">Alberto Tagliapietra</a></strong></p>
<p><strong>Bruxelas, 5 de julho de 2026</strong></p>
<p>Nos últimos dois anos, uma nova tendência tem vindo a afirmar-se na política populista europeia: a <a href="https://www.theparliamentmagazine.eu/news/article/oped-why-remigration-is-a-word-european-far-right-struggles-to-own">remigração</a>.</p>
<p>O termo designa a defesa da deportação sistemática de migrantes em situação irregular, sendo que os setores mais radicais defendem também a expulsão de <a href="https://www.infomigrants.net/en/post/71904/could-italys-migration-debate-divide-the-political-right">migrantes em situação regular</a> que cometam «crimes graves».</p>
<p>Depois de anos circunscrita a grupos marginais, esta ideia está agora a ganhar espaço no debate político europeu, com responsáveis políticos a proclamarem o início da «<a href="https://ecrgroup.eu/article/europe_is_waking_up_to_a_new_consensus_illegal_migrants_will_be_returned">era das deportações</a>».</p>
<p>A conquista mais recente deste movimento foi a aprovação do <a href="https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20260611IPR45214/new-eu-system-for-return-of-illegally-staying-third-country-nationals">Regulamento do Regresso</a> pelo Parlamento Europeu, em 17 de junho.</p>
<p>Graças a uma aliança de voto entre o grupo do centro-direita e os grupos da extrema-direita — com o <a href="https://euobserver.com/222304/far-right-glow-as-sidelined-lead-renew-europe-mep-endorses-deportation-bill/">apoio de última hora</a> de vários eurodeputados liberais —, o Parlamento aprovou uma das legislações mais restritivas de sempre em matéria de migração.</p>
<p>Recebido com <a href="https://www.theguardian.com/world/2026/jun/18/anger-send-them-back-chants-rightwing-meps-eu-migration-law-vote">gritos</a> de «Mandem-nos de volta!», o regulamento permitirá aos Estados-Membros da União Europeia transferir migrantes em situação irregular e requerentes de asilo cujos pedidos tenham sido recusados para <a href="https://www.reuters.com/world/eu-parliament-backs-law-allowing-offshore-detention-centres-2026-06-17/">centros de detenção situados em países terceiros</a>.</p>
<p>O regulamento concede ainda <a href="https://www.euractiv.com/news/european-parliament-approves-return-hubs/">poderes sem precedentes</a> às autoridades policiais, conduzindo ao que muitos observadores já descrevem como a «<a href="https://www.ceps.eu/the-return-regulation-will-ice-ify-the-eus-migration-policy/">ICE-nização</a>» da política migratória da UE, numa referência às práticas do Serviço de Imigração e Controlo Aduaneiro dos Estados Unidos (ICE).</p>
<h2 class="western">Um esforço de milhares de milhões de euros. Para quê?</h2>
<p>Para além da evidente ameaça aos direitos fundamentais — como sublinhou o <a href="https://digitallibrary.un.org/record/4116163?v=pdf">Relator Especial das Nações Unidas para os Direitos Humanos dos Migrantes</a> —, o conceito de remigração também falha do ponto de vista económico.</p>
<p>Tomemos o exemplo de Itália, onde foi criado o primeiro modelo europeu de centros externos através do <a href="https://www.worldpoliticsreview.com/italy-albania-eu-migration/">memorando assinado com a Albânia </a>em 2024.</p>
<p><a href="https://www.ismu.org/comunicato-stampa-presentazione-31-rapporto-sulle-migrazioni/">Estima-se atualmente que Itália acolha</a> cerca de <strong>339 mil migrantes em situação irregular</strong>, numa população de aproximadamente <strong>59 milhões de habitantes</strong>.</p>
<p>Segundo o Ministério do Interior italiano, o <a href="https://www.gazzettaufficiale.it/eli/id/2026/01/20/26A00182/sg">custo médio</a> de cada processo de regresso realizado em 2025 foi de cerca de <strong>3 600 euros</strong>.</p>
<p>A este valor acrescem os custos de funcionamento das infraestruturas destinadas aos processos de retorno. De acordo com <a href="https://trattenuti.actionaid.it/wp-content/uploads/2024/10/Rapporto-Trattenuti_DEF.pdf">investigadores independentes</a>, o custo médio diário por lugar nestes centros ronda os <strong>79 euros</strong>, para uma permanência média de <strong>40 dias</strong>.</p>
<p>Com base nestes números, o custo total da remigração apenas em Itália ascenderia a <strong>2,2 mil milhões de euros</strong>.</p>
<p>Ainda assim, trata-se de uma estimativa conservadora, uma vez que vários estudos indicam que os custos reais destas infraestruturas poderão ser <strong><a href="https://trattenuti.actionaid.it/wp-content/uploads/2024/10/Rapporto-Trattenuti_DEF.pdf">30 % a 40 % superiores</a></strong>.</p>
<p>Os centros externos não representam qualquer atalho.</p>
<p>Os centros construídos por Itália na Albânia <a href="https://www.ftm.eu/articles/meloni-s-migration-centres-costs-the-italian-taxpayer?share=nWp6NIZPWUKD%2FVh9xjde3YprU7JuXX27zoLrwDwEroWomxrjj5VCWY13oaIDWuc%3D">custaram cerca de</a> <strong>74 milhões de euros</strong>, praticamente o dobro do orçamento inicial de <strong>39 milhões</strong>.</p>
<p>O custo por lugar ronda os <strong>72 mil euros</strong>, quando a média em Itália é de cerca de <strong>5 mil euros</strong>.</p>
<p>Tendo em conta todos os custos adicionais, a despesa total do projeto albanês ao longo de cinco anos poderá facilmente<a href="https://balkaninsight.com/2025/06/26/expensive-lesson-italy-weighs-costs-of-offshore-migrant-centres-in-albania/bi/"> atingir <strong>1 000 milhões de euros</strong></a>, muito acima dos <strong>670 milhões</strong> previstos pelo Governo italiano.</p>
<p>Apesar deste investimento, os resultados são praticamente nulos.</p>
<p>Depois de terem sido <a href="https://www.euractiv.com/news/italy-albanian-centres-set-to-become-the-eus-first-return-hubs/">recentemente reconvertidos</a> em centros de retorno, os dois estabelecimentos permanecem atualmente vazios.</p>
<p>Mesmo a partir desta análise parcial, torna-se evidente o caráter sobretudo simbólico destas medidas.</p>
<p>O objetivo parece ser criar instrumentos de rentabilidade eleitoral, em vez de resolver os problemas de um sistema que está <a href="https://www.infomigrants.net/en/post/53182/italy-asylum-seeker-reception-system-fragmented-and-inadequate-say-regions">claramente em rutura</a>.</p>
<p>Uma parte significativa da população em situação irregular em Itália resulta, aliás, de anos de enfraquecimento sistemático do sistema de acolhimento.</p>
<p>Devido ao subfinanciamento constante e aos atrasos burocráticos, muitos migrantes ficam presos durante longos períodos em situações de transição.</p>
<p>Até mecanismos concebidos para facilitar vias legais de entrada acabam frequentemente por conduzir à permanência em situação irregular.</p>
<p>O Governo italiano atribuiu cerca de <strong><a href="https://www.reuters.com/world/italy-issue-half-million-non-eu-work-visas-over-next-three-years-2025-06-30/">450 mil </a>vistos de trabalho</strong> para o período <strong>2023-2025</strong> e prevê conceder <strong><a href="https://www.france24.com/en/tv-shows/a-propos/20250702-meloni-s-government-to-issue-500-000-visas-for-non-eu-workers">500 mil</a></strong> entre <strong>2026 e 2028</strong>, com o objetivo de responder à escassez de mão de obra no mercado de trabalho.</p>
<p>Para cada visto de trabalho concedido deve igualmente ser celebrado um contrato de residência que permita ao trabalhador permanecer legalmente em Itália.</p>
<p>Contudo, segundo os <a href="https://erostraniero.it/wp-content/uploads/2026/03/DossierFlussi2026CES.pdf">dados mais recentes</a>, dos <strong>26 mil trabalhadores provenientes de países terceiros</strong> que entraram em Itália ao abrigo deste regime em 2025, apenas <strong>14 mil</strong> obtiveram efetivamente um contrato de residência.</p>
<p>Os restantes <strong>11 mil</strong> acabaram por cair numa situação de irregularidade devido aos atrasos na emissão da documentação ou a práticas <a href="https://www.infomigrants.net/fr/post/57549/italy-work-visas-being-abused-by-organized-crime-says-pm">fraudulentas</a> por parte das entidades empregadoras.</p>
<h2 class="western">Presos na lógica da dissuasão</h2>
<p>Analisando a remigração à luz dos dados disponíveis, torna-se evidente que se trata de um conceito de difícil aplicação prática.</p>
<p>Mesmo os seus defensores <a href="https://www.theparliamentmagazine.eu/news/article/oped-why-remigration-is-a-word-european-far-right-struggles-to-own">raramente conseguem explicar</a> de forma convincente como seria implementado.</p>
<p>Ainda assim, o sucesso da sua retórica revela que muitos líderes europeus parecem ter abandonado uma abordagem racional à política migratória.</p>
<p>O Novo Pacto Europeu para a Migração e o Asilo, oficialmente em vigor desde <strong>12 de junho</strong>, constitui um exemplo desta tendência mais ampla.</p>
<p>A sua ênfase desproporcionada em medidas mais restritivas coloca em risco as garantias de um processo justo nas fronteiras europeias, sem alterar significativamente a decisão das pessoas de abandonar os seus países de origem.</p>
<p>Segundo um estudo recente do<a href="https://mixedmigration.org/articles/the-eu-migration-and-asylum-pact-is-now-in-force-but-the-data-suggests-it-may-not-work-as-intended/"> <strong>Mixed Migration Centre</strong></a>, que inquiriu <strong>4 mil pessoas</strong> ao longo das rotas migratórias do Mediterrâneo, <strong>64 % dos inquiridos</strong> afirmaram que medidas mais duras e dissuasoras não alterariam a sua decisão de prosseguir a viagem.</p>
<p>O novo pacto reforça igualmente, como nunca antes, a estratégia de externalização das políticas migratórias.</p>
<p>A criação de centros de retorno não só consolida uma tendência política seguida ao longo da última década, como a leva mais longe, criando um enquadramento que permite deter pessoas em qualquer país terceiro disposto a fazê-lo através de um simples «acordo» com um Estado-Membro, sujeito a um escrutínio jurídico mínimo.</p>
<p>Este é o exemplo mais recente de uma tendência de «<a href="https://www.gmfus.org/news/innovation-migration-management">inovação</a>» na gestão das migrações, assente na convicção crescente de que apenas medidas informais e juridicamente ambíguas conseguem produzir resultados.</p>
<p>A União Europeia parece estar totalmente presa ao que vários especialistas designam por <strong>«<a href="https://www.thenewhumanitarian.org/opinion/2025/02/04/how-europe-can-escape-migration-deterrence-trap">armadilha da dissuasão</a>»</strong>: uma aposta quase exclusiva em políticas restritivas que podem proporcionar ganhos políticos imediatos, mas que acabarão por revelar-se ineficazes a longo prazo, oferecendo aos movimentos extremistas novas oportunidades para fragilizar o centro político.</p>
<p>Ao apostar em medidas juridicamente ambíguas para obter resultados de curto prazo, a União Europeia coloca em risco os seus próprios valores, expõe milhares de pessoas a situações ainda mais perigosas e corre o risco de nem sequer alcançar resultados concretos.</p>
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		<title>Especialista internacional apresenta análise crítica sobre os estudos de qualidade do ar da Mina do Barroso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Jul 2026 14:47:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecologia e Animais]]></category>
		<category><![CDATA[Movimentos Sociais]]></category>
		<category><![CDATA[Poder e Autodeterminação]]></category>
		<category><![CDATA[Barroso]]></category>
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					<description><![CDATA[A Unidos em Defesa de Covas do Barroso (UDCB) promove no próximo sábado, dia 4 de julho, pelas 15h00, no Auditório Municipal de Boticas, uma sessão pública dedicada à análise dos potenciais impactos da Mina do Barroso na qualidade do ar e à avaliação dos estudos ambientais que serviram de base à aprovação do projeto.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><strong>Sessão pública realiza-se no Auditório lo Municipal de Boticas no próximo sábado dia 4 de julho, às 15h00</strong></div>
<div></div>
<div>A Unidos em Defesa de Covas do Barroso (UDCB) promove no próximo sábado, dia 4 de julho, pelas 15h00, no Auditório Municipal de Boticas, uma sessão pública dedicada à análise dos potenciais impactos da Mina do Barroso na qualidade do ar e à avaliação dos estudos ambientais que serviram de base à aprovação do projeto.</div>
<div><span style="color: #000000"><br />
</span>A apresentação terá como ponto central o trabalho desenvolvido pelo Professor Douw G. Steyn, especialista em qualidade do ar e meteorologia ambiental da Universidade da Colúmbia Britânica (Canadá), que analisou a documentação técnica e ambiental produzida no âmbito do processo de Avaliação de Impacte Ambiental da Mina do Barroso.<br />
Segundo a análise apresentada, os estudos de qualidade do ar utilizados para fundamentar a Declaração de Impacte Ambiental apresentam limitações significativas, incluindo campanhas de monitorização de curta duração, insuficiente caracterização das condições meteorológicas locais, modelação inadequadamente descrita e ausência de informação considerada essencial para avaliar os potenciais impactos das emissões de poeiras associadas à exploração mineira.</p>
</div>
<div>O<span class="gmail-Apple-converted-space"> </span><a href="https://conteudos.udcb.pt/uploads/Douw_Steyn_Air_quality_report_en_7236be60fa.pdf" target="_blank" rel="noopener">relatório c</a>onclui que a informação atualmente disponível não permite determinar com segurança quais serão os impactos da mina na qualidade do ar, na saúde humana e no ambiente, questionando as conclusões que sustentaram a aprovação ambiental do projeto.</div>
<div><span style="color: #000000"><br />
</span>A sessão procurará apresentar estas conclusões ao público, promover o debate informado e esclarecer dúvidas da população sobre um dos aspetos ambientais mais relevantes associados à exploração mineira a céu aberto prevista pelo governo e mineradoras para a região.<br />
A entrada é livre e aberta a todos os cidadãos interessados.</div>
<div><span style="color: #000000"><br />
</span>Data: 4 de julho de 2026<br />
Hora: 15h00<br />
Local: Auditório Municipal de Boticas</div>
]]></content:encoded>
					
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		<title>A Frontex poderá vir a ter poderes para deportar pessoas de um Estado não pertencente à UE para outro</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Jul 2026 14:39:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Poder e Autodeterminação]]></category>
		<category><![CDATA[Fronteiras]]></category>
		<category><![CDATA[Frontex]]></category>
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					<description><![CDATA[A Frontex, a agência da UE responsável pelas fronteiras, deverá ver os seus poderes alargados para que possa deportar pessoas entre países não pertencentes à UE.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">A Frontex, a agência da UE responsável pelas fronteiras, deverá ver os seus poderes alargados para que possa deportar pessoas entre países não pertencentes à UE.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">A ideia foi confirmada na quinta-feira (2 de julho) pelo vice-diretor-geral do departamento de assuntos internos da Comissão Europeia, Olivier Onidi, que está atualmente a elaborar uma nova proposta para reforçar os poderes da agência.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">«Não temos qualquer intenção de conceder à Frontex um mandato livre para realizar operações de regresso de países terceiros para outros países terceiros», afirmou Onidi.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">Em vez disso, Onidi referiu que qualquer operação de regresso deste tipo seria acompanhada por um «acordo internacional completo», apoiado pelos Estados-Membros da UE e pelo Parlamento Europeu.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">«Tudo isto não vai acontecer no vácuo. Vai ser codificado. Haverá salvaguardas, no que diz respeito à coordenação deste processo, de modo a garantir o pleno cumprimento da forma como, na prática, tratamos as declarações fiscais nas nossas jurisdições», acrescentou.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">A comissão está atualmente a elaborar um novo mandato para a agência sediada em Varsóvia, cujo orçamento e dimensão aumentaram drasticamente ao longo dos anos. No ano passado, a agência subcontratou 163 milhões de euros para operações de regresso à eTravel SA, uma empresa sediada na Polónia.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">Além disso, a agência continua a ter planos para aumentar o seu corpo permanente de guardas de fronteira para 10 000 até ao próximo ano, com o objetivo de atingir os 30 000. A proposta preliminar da Comissão deverá ser apresentada no final de setembro.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">Onidi apontou ainda vários elementos prováveis: um maior partilha de dados, um papel mais forte da agência no estrangeiro, uma governação e responsabilização mais claras e uma maior expectativa de que os Estados-Membros da UE tomem medidas perante as violações comunicadas pela agência.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">Independentemente da retórica, o que se passa é que, neste momento, a Frontex foca-se em apoiar deportações a partir de Estados-Membros da UE. A proposta defendida por Onidi alarga substancialmente o raio de ação geográfica e executiva da agência para fora das fronteiras europeias.</span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif">Os comentários foram feitos no seguimento da <a href="https://www.greens-efa.eu/en/article/study/reforming-frontex-a-human-rights-based-review" target="_blank" rel="noopener">publicação de um estudo</a> pelos Verdes sobre uma </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">revisão estrutural da Frontex baseada nos direitos humanos</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">. </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">As linhas mestras e recomendações centrais do estudo dividem-se em </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">oito blocos principais</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">, focados em corrigir falhas estruturais, falta de transparência e violações de direitos fundamentais: </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Reforço dos Direitos Fundamentais</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(neste momento não há</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"> canais seguros e verdadeiramente independentes para que os migrantes possam denunciar abusos e </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><i>pushbacks</i></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"> ilegais</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">)</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">; </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Transparência e Responsabilização</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(as decisões </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">sobre o orçamento, planeamento estratégico e ações operacionais no terreno </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">são parcamente controladas pelo Parlamento Europeu – o único órgão levemente democrático da UE –, existe uma total opacidade em torno dos relatórios internos da Frontex e dos relatórios de incidentes graves e não há acesso público garantido a dados de monitorização de fronteiras); </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Cooperação com Países Terceiros</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(a UE está a fazer acordos de deportação com governos muito pouco recomendáveis </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">fora do espaço da UE </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">sem que esses acordos </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">passem por uma avaliação de impacto democrático rigorosa</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">)</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">; </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Mecanismos de Suspensão de Operações – Artigo 46.º</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(não existe uma ativação obrigatória e automática do Artigo 46.º do Regulamento da Frontex para suspender ou encerrar operações em Estados-Membros onde se verifiquem violações sistemáticas de direitos humanos, nem agarantia de que agência não seja cúmplice, por omissão ou coparticipação, em expulsões coletivas ilegais)</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">; </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Supervisão das Operações de </b></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Deportação</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(não há observadores externos obrigatórios para os voos de repatriamento e operações de deportação coordenados pela agência)</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">; </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Uso de Tecnologia e Inteligência Artificial</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(neste momento, a Frontex pretende implementar </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">o uso de tecnologias de IA para vigilância em massa, deteção automatizada de mentiras ou previsão de fluxos migratórios nas fronteiras, e não há uma limitação estrita do armazenamento de dados pessoais e biométricos de migrantes, garantindo que estes não são partilhados de forma ilegal com países terceiros)</span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">; </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Governação Interna e Cultura Organizacional</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(</span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">as recomendações das organizações de direitos humanos não têm qualquer peso de voto ou caráter vinculativo e não há salvaguardas internas robustas para que os próprios guardas da Frontex possam denunciar ordens ilegais sem medo de represálias)</span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">; </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif">e</span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif"><b>Redefinição do Mandato e Busca e Salvamento</b></span> <span style="font-family: Liberation Serif, serif">(a Frontex </span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">foca-se exclusivamente na interceção e não em operações proativas de Busca e Salvamento no Mediterrâneo e, para além disso, colabora na perseguição judicial a organizações não-governamentais que realizam resgates no mar).</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">E</span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">ntretanto, outras </span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><strong>ONG, ativistas e defensores dos direitos humanos apontam graves falhas e riscos nesta expansão de mandato:</strong></span></span></p>
<ul>
<li><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><b><strong>Externalização do Asilo e Desresponsabilização</strong></b></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><strong>: Acusam a UE de deslocalizar as suas obrigações legais de proteção internacional, empurrando o controlo migratório para países terceiros com sistemas de asilo frágeis ou inexistentes.</strong></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><b><strong>Risco de Repulsão em Cadeia (</strong></b></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><b><em>Chain Refoulement</em></b></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><b><strong>)</strong></b></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">: Há o receio de que pessoas elegíveis para </span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">o </span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">estatuto de refugiado sejam deportadas sucessivamente entre países não pertencentes à UE. Tal prática viola diretamente o princípio internacional de </span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><em>non-refoulement</em></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">.</span></span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><b><strong>Vazio Legal de Responsabilidade</strong></b></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">: Fora do território da União Europeia, torna-se juridicamente muito difícil para as vítimas de abusos processar a agência. O Tribunal de Justiça da União Europeia (TJUE) tem competência limitada sobre ações operacionais executadas inteiramente em solo soberano de Estados terceiros.</span></span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium"><b><strong>Falta de Transparência e Monitorização</strong></b></span></span><span style="font-family: Liberation Serif, serif"><span style="font-size: medium">: Organizações de direitos humanos alertam que monitorizar as ações da Frontex e das polícias locais em países terceiros é quase impossível. Os planos operacionais costumam ser confidenciais e a sociedade civil local não tem acesso a mecanismos de denúncia eficazes.</span></span></li>
</ul>
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		<title>Wait, What’s Wrong with Psychiatry?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Jul 2026 10:48:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Poder e Autodeterminação]]></category>
		<category><![CDATA[Repressão]]></category>
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					<description><![CDATA[Kill The Psych in Your Mind! Embrace Madness! Yeah, electroshock is cool again. Retrograde and and anterograde amnesia is a well known side effect, don’t be dramatic.. You were sooooo depressed before! What is Sanity? Sanity is an abstract concept, or rather a theory, which attempts to categorize human thoughts and behaviors based upon rationality [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h1><em>Kill The Psych in Your Mind! Embrace Madness!</em></h1>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>Yeah, electroshock is cool again. Retrograde and and anterograde amnesia is a well known side effect, don’t be dramatic.. You were sooooo depressed before!</em></p>
</blockquote>
<h2>What is Sanity?<a id="what-is-sanity" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#what-is-sanity" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Sanity is an abstract concept, or rather a theory, which attempts to categorize human thoughts and behaviors based upon rationality or quality. Sanity is generally considered the standard, stable state of mind, and the theory is more often used in reference to its darker counterpart, <em>insane</em>. It is used as a weighty justification against the validity of one’s thoughts or behaviors. When the sanity of a single thought or action is questioned, the logic of sanity assumes other thoughts and actions of said individual should come into question. In other words, deviating from sanity in one instance is indicative of widespread corruption of sanity in an individual, as one thought process often connects to many more. This corruption of sanity would effectively render the individual insane. The colloquial understanding of sanity varies widely between time periods, societies, cultures, and individuals. Sanity itself is a social construct which has no objectivity in its analysis, and no medical or scientific basis. It is often used in conjunction with someone’s “mental health” or “soundness of mind,” although it is not related to any identifiable changes in brain matter. The understanding of sanity is largely based upon a cultural consensus of how <em>most people</em> think and act in a society.</p>
<p dir="ltr" lang="en">Furthering this line of thought, a defining factor of insanity is minority thinking. As is in democracy, the majority decides all and the minority is decided for. In addition, sanity is not only defined by majority, but by power. A sane person must adhere to the status quo because the status quo is to be perceived as reasonable and justifiable. Upsetting the system of power is an attempt to bring upon the <em>unreal</em>, and, partly due to risk, this is seen as unjustifiable. Sanity, effectively, means actively participating in keeping society in its current state. In modern society, the ability to function inside society is used as an indicator of sanity. A sane adult holds a steady income, lives in a house, and is in a monogamous relationship with children. An inability or unwillingness to participate fully and correctly in society, or even just capitalistic labor, is often an indicator of lack of sanity. Sanity is even judged by appearance or gait.</p>
<h2>Historical Context<a id="historical-context" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#historical-context" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Throughout colonization and the history of whiteness, sanity has been weaponized to maintain its racist and oppressive system. When the acceptable mode of thinking is racial, religious, cultural, and gendered superiority, anyone who dissents from this system of thought is at risk of having their sanity questioned. This is realized in the disenfranchisement of political dissenters and oppressed peoples, as well as the societal disregard for any thought that does not adhere to colonialism. Sanism has shown itself as an extremely effective strategy for delegitimizing activists and marginalized peoples of all groups who dare to speak out against injustice. It manages to bypass any validity of the victim’s grievances and simultaneously silences them through incarceration or treatments (drugs, lobotomies, trauma) which increase complacency. For people assigned female at birth, psychiatry famously used the guise of mental illness to widely delegitimize and retaliate against anyone who was remotely vocal about feminism (or was simply thought to be uncooperative). Due to the pervasiveness of Sanism in society, it was and is a remarkably easy way to delegitimize anyone. Just say the words, and instantly an entire population will disregard any validity to the actions or words of the targeted person. Throughout history and into current times, rates of psychiatric oppression and imprisonment have always been notably higher for minorities and marginalized groups. Additional targeted groups often include protestors, political dissenters, and artists. Queerness, interracial marriage, differing political views, homelessness, and criminal records have also been used as psychiatric justifications for diagnoses and imprisonment. Generally, all people deemed <em>other</em> by systems of power or majority are at risk. Even more broadly, just like a rumor, anyone could fall victim to the insidiousness of sanism. Just say the words.</p>
<p dir="ltr" lang="en">Sanity is heavily intertwined with the enlightenment concept of mind-body dualism; the physical and objective <em>body</em> contrasting the entirely separate abstract <em>mind</em>. Under this mode of thought, psychiatry posits that undesirable thoughts can effectively be treated separately from the body or environmental factors through modifications to its chemistry and functioning in the brain. Though psychiatry previously wished to ground its theory in observable changes in the brain, its continued inability to do so resulted in the abandonment of tying psychiatry to observable biology. Psychiatry, then, is forced to justify its scientific nature on anecdotal evidence provided by patients, deductive reasoning, and its working understanding of the brain. Although psychiatry is often seen as the scientific system for determining sanity, psychiatry does not officially associate itself with the concept of sanity, as it cannot make a case for its validity either. Psychiatry bypasses the unscientific and unobjective nature of sanity by co-opting medical terms like “illness.” It appears far more reasonable to justify treatment to a patient when using this line of logic; if the patient is unhappy and unable to function properly in society, they are sick. Their “wounds” should be treated as a traditional medical doctor would stitch up a cut.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>What kind of respected medical science had to stop trying to say its illnesses are caused by observable changes in the body because it was so unscientific? You’re really saying that some anecdotes from coerced “mentally ill” patients mixed with simplistic postulations somehow constitute scientific objectivity? Then why do you constantly assume I’m lying and don’t know what is going on in my own body?</em></p>
</blockquote>
<p dir="ltr" lang="en">The issue with this logic appears immediately; feelings are not wounds, serotonin is not medical equipment, and complacency is not a cure. Nowhere in this logic is there any true consideration for the conditions and environment for which the individual exists in. It is assumed that the beginning and end of any problem is nothing more than the undesirable thought or act. While psychiatrists do often consider environmental factors (relationships, career happiness, trauma, marginalization, for better or for worse even gender identity and sexuality) in the necessity of a prescription, behavior rehabilitation, or incarceration, they act as though any treatment negates the importance of environmental or societal changes. Downplaying environmental factors is also effective in putting the blame directly onto the patient. It minimizes their experiences and indirectly justifies the status quo. The entirety of psychiatry relies on the idea that if an individual fully participates in society, does not clearly show thoughts or actions which are deemed undesirable, and does not complain in an unappealing way, the patient is being treated adequately. The use of <em>treatment</em> here implies that (given it is cost-effective), the patient should likely receive this treatment indefinitely.</p>
<p dir="ltr" lang="en">Furthermore, a branch of medical science should not rely so heavily on assumed logic and malleable social standards of the time and culture. While medical science claims a robust understanding of the structure of the brain and how chemicals flow through it, it does not have the ability to justify the correctness or healthiness of the thoughts and actions in an individual. It attempts not just to do this, but to convert <em>incorrect</em> thoughts and actions into <em>correct</em> ones. No matter how convincingly a psychiatrist claims the ability to diagnose and treat “illness” inside of a brain, missteps in the logic of sanity and health remain a fundamental issue. Alchemy of human thought is no more legitimate than turning lead into gold.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>One of nature’s most interesting paradoxes to the current neuroscientific and psychiatric model is the neurological condition Hydrocephalus, where the brain’s structure is nearly completely replaced by fluid. Even with almost no brain tissue, many people exhibiting this disorder have live full and complete lives, without anyone ever even being aware of their condition.</em></p>
</blockquote>
<h2>Healing By Coercion, Not Consent<a id="healing-by-coercion-not-consent" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#healing-by-coercion-not-consent" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Though psychiatry presents itself as objective assistance to those in need, anarchists see psychiatry and institutionalization as a form of authoritative control as well as powerful tool of state power. Just as the justice system uses the excuse of harm reduction or punitive justice to enact violence and imprisonment, psychiatry justifies its power by reasoning that the state is morally inclined to label, medicate, and preemptively imprison an individual under circumstances set forth by the state itself. Psychiatry argues that a branded individual is unable to give consent or reason by themselves, and thus that duty falls to psychiatry. These circumstances, which an anarchist would naturally question the validity of, include potential future harm to oneself or others, the inability to care for oneself, or even simply abnormal thoughts (as perceived by a figure of authority). Additionally, one would argue that these circumstances are inherently vague and malleable, leaving psychiatry with the ability to justify actions of violence, coercion and violations of consent effectively with little oversight.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>A believer of the psychiatric state, a believer of justified total control over a free being, is a fanatic. And fanatics are not so easily persuaded otherwise.</em></p>
</blockquote>
<p dir="ltr" lang="en">It is essential to consider the inherent power dynamic between a medical professional and a patient deemed “not of sound mind”. Psychiatry dehumanizes those in its grasp; it maintains that truth is spoken by the authority figure, and the oppressed person must not be trusted or believed without express consent of the authority itself. Once entered into psychiatric record, patients face discrimination by doctors (disproportionate assumptions of lying or misunderstanding feelings in their own body), disproportionate law enforcement responses, and increased risk of incarceration among other violations of autonomy. Marginalized groups face notably higher rates of being introduced to the psychiatric industry, as well as higher rates of involuntary incarceration. Entering the psychiatric system is a lifelong sentence of stolen autonomy. The belief in psychiatric omniscience is so pervasive that even lifelong friends and family will often question the validity of the experiences and beliefs of a loved one once branded by psychiatry.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>My family and friends will believe you, a stranger I met 10 minutes ago, over me? Damn, maybe I should buy a white coat.</em></p>
</blockquote>
<p dir="ltr" lang="en">The state maintains the ability to additionally dissolve an individual’s purported rights and freedoms through institutionalization, often against their will. The few privileges often given to prisoners in traditional prisons are not guaranteed to the institutionalized; visits from family and friends, outdoors time, free socialization and a cell mate, a set release date, legal proceedings, and a lack of forced drugging, to name a few. Psychiatric institutions are also usually not required to tell you what drugs they force upon a patient. One can deduce that, in many ways, the techniques of control used by psychiatry can be even more insidious and effective than standard law and order. Many who question and even oppose the carceral system do not see psychiatry as its silent partner in oppression. As an anarchist, one must.</p>
<h2>Stigma<a id="stigma" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#stigma" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Prepare to be gaslit by “professionals” and family that you’re broken and must be fixed, even though medications often cause more problems and don’t get to the root cause of your suffering or noncompliance. The stigma around mental illness has a uniquely persuasive effect on judgement. Involuntary incarceration and the torture that inevitably ensues often begins with a loved one truly believing they are doing the right thing. After a loved one is made aware of a diagnosis, your words may not hold the weight they used to. A religious fanatic who believes you are a demon to be exorcised will not trust the words of the demon hiding in your body. In a similar way, a believer in psychiatry will do anything to get back the “you” they <em>think</em> they know.</p>
<h2>Priorities of The Psychiatric Industry and Resulting Effects<a id="priorities-of-the-psychiatric-industry-and-resulting-effects" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#priorities-of-the-psychiatric-industry-and-resulting-effects" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Health is not paramount to the psychiatric industry. Psychiatry’s continued existence does not hinge upon healing patients; rather, it benefits by customer retention. The psychiatric industry is a multi-billion-dollar for-profit industry. Psychiatrists profit from excessive diagnoses via an increase in customer base and are financially incentivized to keep a patient on brain-altering drugs. Health care and pharmaceutical companies (including their executives and shareholders) profit as mental illness becomes more prolific and normalized. Governments and large corporations have vested interests in the psychiatric industry, as they indirectly profit from the increased labor and complacency that medication provides them. Even more directly, these hierarchies benefit from silencing those they can brand unwell.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>From Your Personal TV Comes a 20 Second Ad For A Chemical Lobotomy Followed By a full Five Minutes of Side Effect Warnings at 10x speed!</em></p>
</blockquote>
<h2>Tapering, Withdrawals, and Personal Experiences<a id="tapering-withdrawals-and-personal-experiences" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#tapering-withdrawals-and-personal-experiences" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Drugs are not a fix; they are flawed and temporary treatment which leave a person completely vulnerable and unsupported without them. Psychiatrists often do not notify patients of potential physical dependence and withdrawals, even ignoring side effects and drug interactions. The reality is that even one day of missed pills often results in brutal withdrawals, and each instance further destabilizes your central nervous system, making future withdrawals more extreme. Logically, the longer you take a drug and the higher the dosage, the higher the physical dependence. Severe and extended withdrawals from tapering off a drug, which are far more common and often disabling than psychiatrists let on, often force patients back onto prescription drugs. Some drug withdrawals can even be fatal. Constantly switching (or adding) drugs and dosages, which is common practice to find the right “cocktail” as psychiatrists put it, causes additional damage. While these are not necessarily intentionally malevolent decisions, it does extend profit indefinitely.</p>
<p dir="ltr" lang="en">As I have experienced myself and heard from others (putting debilitating withdrawals aside), tapering off psychiatric drugs is often a liberating experience. Relying on artificial chemicals and modifications to brain function to keep one’s brain in a supposed homeostasis leaves them unable to solve any problems when they arise. The feeling of being whole after years of psychiatric drugging is difficult to describe, but one could say they were “in a daze” they were unable to recognize. Anecdotally, people report feeling more fully as they reduce the drugs. While this is an understandably difficult experience, it does allow one to learn to navigate and respond to these feelings naturally. It is a surprisingly comforting experience to feel everything and know it is possible to process and control it. Psychiatric drugs control you just as effectively as the authority dead set on prescribing them. Even daze and confused, I would self-harm while on the highest doses of several mood-stabilizing drugs and not quite understand why. The struggles and pains do not go away when you take a pill; you are simply drugged to a point where you cannot pinpoint what those feelings are, why they arise, and why they do not go away. I would fall into careless, dreamless sleep and wake up utterly exhausted. I would have panic attacks and be left with a complete inability to control myself or come back to my body. These symptoms further self-validate psychiatry.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>My psychiatric journey grinded to a halt when I had a bunch of panic attacks after realizing I couldn’t speak clearly, have concise thoughts, or remember what I was doing 10 seconds ago. Thankfully, it only took me a few years to notice!</em></p>
</blockquote>
<p dir="ltr" lang="en">A psychiatric patient’s health is at the complete mercy of insurance companies/government sponsored healthcare, pharmacies, and a psychiatrist writing prescriptions in a timely fashion. If any of these mechanisms of oppression falter or the patient loses the ability to pay for your treatment, they will nearly inevitably have severe physical and cognitive effects, become incapable of working, and have difficulty with basic daily tasks and processing thoughts.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>IT&#8217;S ENOUGH TO DRIVE YOU MAD (REALLY THIS TIME!)</em></p>
</blockquote>
<h2>What Does Being A Psychiatric Patient Really Mean?<a id="what-does-being-a-psychiatric-patient-really-mean" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#what-does-being-a-psychiatric-patient-really-mean" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">When a patient walks out of a psychiatrist’s office with a diagnosis, they are branded on paper as mentally ill for as long as they live. The consequences are more extreme for specific diagnoses, and some of these diagnoses are the most abstract. Some diagnoses mean psychiatrists and governments will work hard to make sure you are always drugged. This is especially true if they have been incarcerated in any classification of prison. Certain diagnoses, such as BPD, result in being blacklisted by many therapists. There is constantly policing via regular psychiatry appointments and there is constant risk of incarceration if one says the wrong words or they are misinterpreted. State-defined rights and privileges are reduced; a psychiatric patient is subhuman in the mind of the law and society. Every doctor seen in the future will know psychiatric diagnoses and medication history, and their perspective will be molded by this knowledge. If admitted to a psychiatric ward, voluntarily or not, this information is also widely available to doctors and even law enforcement. It goes without saying that police murders skyrocket for those diagnosed with a mental disorder, have spent time in a psychiatric prison, or are outed to police via the informant who decided to subject someone to state violence.</p>
<p dir="ltr" lang="en">Being on psychiatric drugs can make your psychological symptoms worse, so almost no psychiatrist would ever recommend you stop, to the point of recommending more medications and upping dosages. This is true even when the drugs themselves are causing extra harm. If you feel bad, it is your fault. If you are feeling good, it is because of the drugs. Or, of course, you’re just lying. As with any mind-altering drug, physical dependency grows over time, and as the drugs do more damage to your body, it becomes radically more difficult to taper off them safely and effectively. To make matters worse, tapering recommendations are far too short. Even slow tapering will make both old and new psychological symptoms come back even worse. These are often compounded with debilitating physical effects. A psychiatrist may say this is who you are off your meds, insisting you reinstate. Deny this request, and depending on your response, situation, and location, you may land in a white cell.</p>
<h2>Incarceration<a id="incarceration" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#incarceration" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Despite suicide rates skyrocketing during and after incarceration (even among those who had no previous suicidal ideation), society has done an incredibly effective job at convincing the general population that everyone being involuntarily incarcerated is there “for their health and safety.” Many people who are incarcerated are not previously aware of the conditions of the facility they will be sent to, and most of these facilities are underfunded, poorly run, and filled with employees that have long since lost their ability to empathize with another supposed subhuman, maddened patient. A psychiatric prison may be the worst possible place for someone in crisis. Your free will and consent are completely taken away. This type of prison, as is the same as all prisons, is made simply to keep you inside. Contained. Its purpose is not to improve your health. All forms of stimulation and personal comfort are removed; and while some may believe this is what is needed, it leaves a person completely alone with the thoughts that landed them there in the first place. For a standard prison, supporters would argue it exists this way as a punishment, to make the prisoner sit with their guilt. Under-stimulation by itself is a form of torture. You will have nothing to do but consider your existence, your situation, your bleak surroundings, and those suffering around you. Perhaps you hear the yells and screams of others suffering, day and night. Your requests and needs are not priority, only your breathing body is required. Your body, to be restrained for extended periods. No comfort is found from anything that is yours, for white walls or all you are given. No guarantees of the safe, grounding presence of seeing your loved ones, or feeling their embrace. What privacy you had is gone, replaced with interrogations and surveillance by strangers. Prisoners often find themselves having to lie and play psychological games with their interrogator in a desperate attempt to discover what would convince them that they deserve freedom. Maybe you will get lucky, and your healthcare will decide to stop paying for your “treatment.”</p>
<h2>Targeting Anarchists<a id="targeting-anarchists" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#targeting-anarchists" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Anarchists are singled out by psychiatry disproportionately because, besides being a targeted group by society itself, they often represent everything the psychiatric industry looks for; noncompliance, political views that stray far from the social order, illegalism, a prison record, discontent with society, a way of living that strays from the norm, aversion to hierarchal and fascistic schooling and oppressive labor, etc. Anarchists have also been victims of state-sanctioned retaliation/silencing/delegitimization by way of psychiatry. As someone who is already perceived by many as having extremist ideology, painting an anarchist as mentally ill is a relatively simple task for one with that power. Young anarchists are also systematically diagnosed with mental disorders by doctors who are ignorant to the theory, who conflate it with symptoms of mental illness, or even out of spite or hatred towards the philosophy. Well-meaning or otherwise, psychiatrists are indoctrinated into a system where such beliefs are indicative of illness in need of correction.</p>
<blockquote>
<p dir="ltr" lang="en"><em>They weren’t protesting our atrocities and injustice folks, they were simply sick in the head. We are giving them the help they desperately need, poor soul. Back to work.</em></p>
</blockquote>
<h2>Therapy<a id="therapy" class="heading-permalink" title="Permalink" href="https://raddle.me/wiki/psychiatry#therapy" aria-hidden="true"></a></h2>
<p dir="ltr" lang="en">Therapy is not by any means inherently bad, but it isn&#8217;t for everyone. For anyone seeking therapy, it is important to understand the drawbacks of the current models. Many common therapies, especially those pushed by government, employer, and healthcare systems, focus on <em>changing</em> your thoughts and behaviors and to be more productive to capitalist society, not necessarily supporting your individuality and working with you to manage struggles in a healthy way. Some therapies, like ABA for autistic people, are downright abusive. In addition to this, one must reconcile with the fact that theories and methods of talk therapies are only theories themselves. Those seeking therapists must also understand their therapist’s personal bias, adherence to systemic belief systems, requirements to collaborate with law enforcement, and ability to incarcerate via any claim of being a danger to themselves or others.</p>
<p dir="ltr" lang="en">Kill the psych in your mind! Embrace madness!</p>
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		<title>Os contribuintes europeus estão a entregar milhares de milhões de euros a empresas israelitas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jul 2026 21:33:01 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Dados compilados pela Statewatch revelam que as instituições públicas da UE têm centenas de contratos com empresas israelitas no valor de quase 2,7 mil milhões de euros. Sanções comerciais da UE ou boicotes generalizados no setor público poderiam ter um impacto negativo substancial na economia de Israel e na sua capacidade de travar uma guerra. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dados compilados pela Statewatch revelam que as instituições públicas da UE têm centenas de contratos com empresas israelitas no valor de quase 2,7 mil milhões de euros. Sanções comerciais da UE ou boicotes generalizados no setor público poderiam ter um impacto negativo substancial na economia de Israel e na sua capacidade de travar uma guerra. No entanto, até ao momento, a UE não tomou quaisquer medidas significativas.</span></span></p>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Rússia e Israel: uma história de duas ilegalidades</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Em abril, a UE adotou o seu vigésimo conjunto de sanções dirigidas ao governo e à indústria russos, </span><span lang="pt-PT">como</span><span lang="pt-PT"> parte da resposta contínua à invasão e ocupação da Ucrânia pela Rússia.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">As sanções visam o comércio de petróleo e gás, o setor bancário, as indústrias química e metalúrgica, entre outros. O Conselho da UE descreveu-as como «sanções económicas severas e multifacetadas, dirigidas a setores-chave que alimentam a guerra de agressão da Rússia contra a Ucrânia». </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-2"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">1</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Em fevereiro deste ano, a invasão e ocupação ilegais do território ucraniano pela Rússia tinham causado cerca de 15 000 mortes de civis e a morte de dezenas de milhares de militares. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-3"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">2</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> Milhões de refugiados fugiram do país, principalmente para os Estados-Membros da UE, que lhes têm proporcionado — em termos gerais — um acolhimento generoso. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-4"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">3</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">A </span><span lang="pt-PT">1 600 km</span><span lang="pt-PT"> a sul da Ucrânia fica a Palestina. Israel ocupa ilegalmente vastas áreas do território palestiniano desde 1967, e a expropriação violenta de terras palestinianas continua. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Desde outubro de 2023, em resposta a ataques perpetrados por grupos armados palestinianos que causaram a morte de mais de 300 militares israelitas e mais de 800 civis, Israel tem vindo a travar uma guerra e a manter um cerco à Faixa de Gaza — o mais recente episódio sangrento de uma longa história de ataques militares contra o território </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-5"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">4</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> – — e intensificou a atividade de colonização na Cisjordânia.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Isto levou a que fossem lançadas acusações de crimes de guerra, genocídio e crimes contra a humanidade contra líderes políticos e militares israelitas. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-6"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">5</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> A rejeição desdenhosa, por parte das autoridades israelitas, dos mandados de detenção emitidos pelo Tribunal Penal Internacional deixou bem clara a sua indiferença em relação ao direito internacional. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-7"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">6</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Como se isso não bastasse, Israel também invadiu e ocupou recentemente o Líbano (uma chamada «operação defensiva avançada») </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-8">7</a>) </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">e a</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> Síria, </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-9"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">8</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span> <span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">e bombardeou o Irão </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-10"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">9</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span> <span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">e o Iémen</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-11"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">10</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> Os seus soldados raptaram, prenderam e maltrataram dezenas de cidadãos estrangeiros que viajavam em águas internacionais, na tentativa de levar ajuda à população de Gaza. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-12"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">11</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Embora a UE tenha procurado isolar economicamente e politicamente a Rússia como punição pela sua invasão e ocupação da Ucrânia, não tomou nenhuma medida semelhante em relação a Israel.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Foi apenas no mês passado que o bloco adotou sanções contra o país. No entanto, estas visam indivíduos e organizações «extremistas» específicos. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-13"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">12</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> Foram criticadas por Eldar Mamedov, da Responsible Statecraft, como «sanções simbólicas contra uma fração microscópica da comunidade de colonos», enquanto o comércio entre a UE e Israel «continua a financiar o projeto de colonização». </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-14"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">13</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<h2 class="western">“<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Moral bankruptcy”</span></span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Benjamin Netanyahu afirmou, em resposta às sanções da UE, que «Israel e os EUA estão a “fazer o trabalho sujo da Europa” ao lutarem em nome da civilização contra os fanáticos jihadistas no Irão e noutros locais». Acusou a UE de «falência moral». </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-15"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">14</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Grande parte da opinião pública europeia, no entanto, considera claramente que o Estado israelita se encontra em falência moral. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Uma sondagem realizada em 2025 pela YouGov em seis países da Europa Ocidental revelou que «apenas 13-21 % da população de cada país tem uma opinião favorável sobre Israel», o valor mais baixo alguma vez registado pela instituição de sondagens. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-16"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">15</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> Mais de um milhão de pessoas na UE apoiaram uma iniciativa de cidadãos que apela à suspensão do Acordo de Associação entre a UE e Israel. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-17"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">16</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Apesar de algumas instituições – tais como universidades específicas </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-18"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">17</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> – Apesar de terem cortado relações com os seus homólogos israelitas, o comércio entre a UE e Israel continua inalterado. Uma reportagem da Al Jazeera refere que:</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">De acordo com dados da UE, o comércio de bens entre o bloco e Israel ascendeu a 42,6 mil milhões de euros (45,3 mil milhões de dólares) em 2024. Uma suspensão parcial do acordo UE-Israel poderia afetar diretamente cerca de 5,8 mil milhões de euros (6,1 mil milhões de dólares) em exportações israelitas. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-19"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">18</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Parte desse comércio provém da aquisição de bens e serviços por instituições públicas, tais como universidades, departamentos governamentais, organismos de saúde, fornecedores de energia, bem como a polícia e as forças armadas. </span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">A dimensão destes contratos é revelada pelos <a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#data">dados publicados pela Statewatch</a>. Os dados abrangem o período entre janeiro de 2022 e julho de 2025, durante o qual foram celebrados cerca de 200 contratos, no valor de quase 2,7 mil milhões de euros, com empresas israelitas ou com empresas cujos proprietários finais são cidadãos israelitas.</span></span></p>
<table width="597" cellspacing="0" cellpadding="2">
<tbody>
<tr>
<td colspan="3" width="593"><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><b>Os 10 principais Estados-Membros da UE por valor dos contratos</b></span></span></em></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Estado</span></span></strong></td>
<td width="315"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">N</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">r.</span></span></strong> <strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">de</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> contrat</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">o</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">s, Jan</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">eiro</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> 2022-Jul</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">ho de</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> 2025</span></span></strong></td>
<td width="165"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Valor total dos contratos</span></span></strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Estónia</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">11</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">816,460,719 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Hungria</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">42</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">602,985,499 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dinamarca</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">10</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">236,418,711 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Espanha</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">14</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">226,851,099 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Polónia</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">10</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">181,714,500 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Chéquia</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">169,341,220 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Roménia</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">4</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">128,417,114 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Suécia</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">105,039,360 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Holanda</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">6</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">71,873,878 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Croácia</span></span></td>
<td width="315"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">7</span></span></td>
<td width="165">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">31,508,263 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="106"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Total</span></span></strong></td>
<td width="315"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">108</span></span></strong></td>
<td width="165"><strong>€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2,570,610,362</span></span></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Contratos públicos europeus com empresas israelitas</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Entre janeiro de 2022 e julho de 2025 (um período de 42 meses), as instituições públicas dos Estados-Membros da UE celebraram quase 200 contratos no valor de cerca de 2,7 mil milhões de euros com empresas israelitas, de acordo com os anúncios publicados no site do Tenders Electronic Daily (TED) da UE. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-20"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">19</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> O conjunto de dados inclui também um contrato com uma instituição do Reino Unido, </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-21"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">20</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> e outro com o Ministério das Finanças da República Democrática do Congo. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-22"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">21</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Na primeira metade desse período, entre janeiro de 2022 e outubro de 2023, o conjunto de dados revela 82 contratos no valor de mais de 1,2 mil milhões de euros.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Nos 21 meses seguintes a outubro de 2023 (até julho de 2025), o número de contratos entre instituições públicas dos Estados-Membros da UE e empresas israelitas aumentou para 112, com um valor total de quase 1,6 mil milhões de euros.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">No entanto, o valor de muitos contratos — em particular com instituições alemãs — foi mantido em segredo. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-23"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">22</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> Outros têm um valor de cotação de apenas 1 € ou até 0,01 €, </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-24"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">23</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> montantes que parecem demasiado baixos para serem verdadeiros, embora isso seja impossível de verificar sem uma investigação mais aprofundada.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">O conjunto de dados é composto por anúncios publicados no portal de concursos públicos da UE, o Tenders Electronic Daily (TED), </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-25"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">24</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span> <span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">entre</span></span></span> <span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">ja</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">n</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">eiro de</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> 2022 </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">e</span></span></span> <span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">j</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">ul</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">ho de</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> 2025.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Algumas dessas notificações dizem respeito a contratos assinados ou datados antes de janeiro de 2022. Estas constam do conjunto de dados porque nem todas as notificações são publicadas no momento da assinatura. Quando estas são tidas em conta, o conjunto de dados revela 207 contratos no valor de quase 2,8 mil milhões de euros entre novembro de 2019 e julho de 2025.</span></span></p>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">O nicho estratégico de Israel</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">O Estado israelita, as empresas e os grupos de pressão promovem frequentemente o país como uma «nação das start-ups», com um setor de alta tecnologia altamente ativo e produtivo. </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-26"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">25</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> O conjunto de dados demonstra claramente este nicho estratégico que as empresas israelitas conquistaram.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">A grande maioria dos contratos diz respeito a tecnologias avançadas e outros bens que exigem engenharia de precisão, vastos conhecimentos técnicos e instalações de fabrico especializadas: sistemas de armamento, chips de computador, equipamento de laboratório e produtos farmacêuticos, entre outros.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">A natureza altamente especializada destes produtos pode suscitar questões sobre até que ponto determinados setores e indústrias nos Estados-Membros da UE dependem de bens produzidos em Israel. Estas questões devem levar a uma reflexão sobre a forma como determinados setores podem libertar-se de um Estado que viola flagrantemente o direito internacional.</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<table width="643" cellspacing="0" cellpadding="2">
<tbody>
<tr>
<td colspan="3" width="639"><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><b>As 10 principais categorias de contratos</b></span></span></em></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Categor</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">ia</span></span></strong></td>
<td width="222"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Número total de contratos, janeiro de 2022 a julho de 2025</span></span></strong></td>
<td width="142"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Valor t</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">otal </span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">dos</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> contrat</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">o</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">s</span></span></strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Vários produtos médicos</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">13</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">487,042,539.26 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Sistema de inteligência eletrónica</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">414,200,000.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Munições para armas de fogo e para a guerra</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">370,000,000.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Instrumentos óticos</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">200,000,000.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Serviços de reparação e manutenção de sistemas eletrónicos militares</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">3</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">173,341,219.60 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Armas de fogo</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">135,692,333.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Artilharia</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">107,360,000.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Veículos militares e peças associadas</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">104,857,000.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Produtos farmacêuticos</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">17</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">94,016,142.66 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Instrumentos para verificar as características físicas</span></span></td>
<td width="222"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="142">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">90,000,000.00 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="267"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Total</span></span></strong></td>
<td width="222"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">42</span></span></strong></td>
<td width="142"><strong>€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2,176,509,235 </span></span></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Os governos europeus manifestam a sua oposição, mas o dinheiro continua a fluir</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Os governos espanhol e belga fizeram declarações de destaque em que se opuseram à ofensiva militar de Israel após outubro de 2023 e manifestaram solidariedade para com o povo palestiniano. No entanto, é evidente que não proibiram as instituições públicas de adquirir bens e serviços a empresas israelitas.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">As instituiç</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">ões espanholas celebraram 14 contratos no valor de quase 227 milhões de euros no período abrangido pelo conjunto de dados. A grande maioria desse total decorre de um contrato celebrado em abril de 2024 entre o Ministério da </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Defesa espanhol e a empresa de armamento Rafael relativo a «sistemas de combate aéreo».</span></span></span> <span lang="pt-PT">(</span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-26"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">26</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Outros contratos assinados por instituições espanholas com empresas israelitas incluem:</span></span></span></p>
<ul>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">um contrato de março de 2022, no valor de 140 000 €, entre a Source Vagabond Systems e a Guarda Civil, relativo a coletes à prova de bala; </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">(</span></span></span><a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-28"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">27</span></span></span></a><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">)</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">um acordo celebrado em junho de 2022, no valor de quase 5 milhões de euros, entre a Emtan-Karmiel e a Guarda Civil para o fornecimento de espingardas;<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-29">28</a> </span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">um acordo celebrado em outubro de 2022, no valor de quase 7,8 milhões de euros, entre a IMI Systems e as forças armadas, relativo a projéteis de 120 mm para tanques Leopard;<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-30">29</a> </span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">um contrato celebrado em abril de 2024 entre a A.V.X Technologies e as autoridades do País Basco relativo a software destinado à deteção automática de fraude fiscal;<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-31">30</a> </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">e</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">dois contratos no valor de quase 300 000 € entre a Universidade Politécnica de Madrid e a Heqapl relativos a equipamento de computação quântica, assinados em agosto de 2024.<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-32">31</a> </span></span></span></li>
</ul>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">O conjunto de dados revela três contratos entre instituições belgas e empresas israelitas, num valor total superior a 6,7 milhões de euros.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Em 2021, as forças armadas belgas assinaram um contrato de fornecimento de munições com a IMI Systems no valor de mais de 1,8 milhões de euros.<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-33">32</a> Em abril de 2024, o Hospital Universitário de Leuven assinou um contrato no valor de 1,2 milhões de euros com a GNX Data Systems para a aquisição de software de sequenciação do genoma.<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-34">33</a> A ORES, um dos principais fornecedores de gás e eletricidade da região belga da Valónia, tem um contrato no valor de mais de 3,7 milhões de euros com a empresa de tecnologias da informação SysAid Technologies.<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-35">34</a></span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Outros governos da UE têm-se mostrado mais cautelosos nas suas críticas às recentes ações de Israel, ou têm-se abstido de as criticar.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">As autoridades alemãs destacam-se pelo seu apoio ao Estado de Israel, e as instituições públicas alemãs têm adquirido uma grande variedade de produtos e serviços a empresas israelitas. O conjunto de dados inclui 37 contratos entre instituições alemãs e empresas israelitas relativos a equipamento militar, software de cibersegurança, ferramentas laboratoriais e equipamento médico, entre outros.</span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<table width="643" cellspacing="0" cellpadding="2">
<tbody>
<tr>
<td colspan="3" width="639"><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><b>Os 10 principais empreiteiros por valor dos contratos</b></span></span></em></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Contractor</span></span></strong></td>
<td width="159"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Nr. </span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">de</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> contrat</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">o</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">s, </span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">janeiro</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> 2022-</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">julho</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> 2025</span></span></strong></td>
<td width="128"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Valor total dos</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"> contrat</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">o</span></span></strong><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">s</span></span></strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Elbit (incl. subsidiárias)</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">14</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">534,995,220 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Rafael Advanced Defence Systems Ltd</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">10</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">495,003,146 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Atlas Pharma Gyógyszernagykereskedelmi Kft</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">11</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">480,920,854 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">EUROMEDIC-PHARMA Gyógyszernagykereskedelmi Zártkörűen Működő Részvénytársaság</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">12</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">100,416,759 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">TROYA TECH DEFENSE LTD., Meprolight Ltd</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">90,000,000 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">TNM Limited</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">42,045,405 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Meprolight Ltd</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">3</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">36,343,000 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">IWI</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">29,999,000 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Odis Filtering Ltd</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">2</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">25,265,435 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Page Protective Services</span></span></td>
<td width="159"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1</span></span></td>
<td width="128">€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">19,940,000 </span></span></td>
</tr>
<tr>
<td width="344"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Total</span></span></strong></td>
<td width="159"><strong><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">58</span></span></strong></td>
<td width="128"><strong>€<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">1,854,928,819 </span></span></strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Polícia europeia com equipamento israelita</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Tal como a Guarda Civil espanhola, a polícia alemã também adquiriu coletes à prova de bala a uma empresa israelita (Marom Dolphin), no âmbito de um contrato conjunto celebrado em novembro de 2024 com a empresa alemã Messer Waffenhandel und Sicherheitsgesellschaft. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">A polícia alemã ganhou notoriedade pela violência com que reprimiu os protestos pró-palestinianos.<a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/#fn-36">35</a> Há uma ironia sombria na possibilidade de estarem a usar coletes à prova de bala fabricados em Israel enquanto atacam manifestantes pacíficos.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">O valor do contrato da polícia alemã é desconhecido, ao contrário de um contrato de março de 2024 entre o Ministério do Interior italiano e a Source Vagabond Systems, também relativo a coletes à prova de bala. O negócio ascendeu a quase 4 milhões de euros.</span></span></p>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Se os governos não agem, as pessoas têm de o fazer</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Os governos europeus falharam redondamente em responder às exigências de amplos setores da população, que querem ver o fim do apoio a um Estado que comete habitualmente crimes de guerra, trava guerras de agressão e é acusado de crimes contra a humanidade, genocídio e apartheid.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Isto não é apenas uma falha em manifestar apoio ao povo palestiniano, que continua a enfrentar a expropriação, a ocupação e a morte. É também provável que venha a ser visto, em retrospetiva, como um momento crucial no colapso contínuo da ordem jurídica internacional estabelecida após a Segunda Guerra Mundial.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">As instituições públicas devem responder às exigências da população. Os dados aqui publicados revelam claramente a grande variedade de instituições públicas em toda a UE que têm contratos com empresas israelitas, muitas das quais mantêm laços estreitos com o Estado de Israel e todas as quais são, de alguma forma, cúmplices das ações desse Estado.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Os contribuintes europeus deviam exigir que o seu dinheiro fosse gasto de outras formas e que as instituições públicas respeitem os princípios básicos da justiça e da legalidade.</span></span></p>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dados: Contratos entre instituições públicas europeias e empresas israelitas, janeiro de 2022 a julho de 2025</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">D</span><span lang="pt-PT">escarrega o conjunto de dados completo: </span></span></span></p>
<ul>
<li><a href="https://statewatch.org/wp-content/uploads/2026/06/Statewatch-Contracts-between-European-public-institutions-and-Israeli-companies-Overall-data.xlsx" target="_blank" rel="noopener"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Contratos entre instituições públicas europeias e empresas israelitas, janeiro de 2022 a julho de 2025 – panorâmica geral e dados-chave</span></span></a></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><a href="https://statewatch.org/wp-content/uploads/2026/06/Statewatch-Contracts-between-European-public-institutions-and-Israeli-companies-Individual-states.xlsx" target="_blank" rel="noopener">Contratos entre instituições públicas europeias e empresas israelitas, janeiro de 2022 a julho de 2025 – organizados por país</a> </span></span></li>
</ul>
<h2 class="western"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Cr<b>é</b>ditos</span></span></h2>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Este texto é uma tradução duma <a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/" target="_blank" rel="noopener">notícia originalmente publicada pela Statewatch</a>.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Recolha e organização dos dados por Ida Flik (jornalista de dados) e Hanaa Dany (investigadora independente)</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Créditos da imagem: A colagem criada pela Statewatch contém uma versão modificada de “<a href="https://www.flickr.com/photos/palaciodoplanalto/32566588677/in/album-72157677494512137/">31/03/2019 Jantar na Residência do Primeiro-Ministro de Israel</a>” by Palácio do Planalto, CC BY 2.0</span></span></span></p>
<ol>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2026/04/23/russia-s-war-of-aggression-against-ukraine-20th-round-of-stern-eu-sanctions-hits-energy-military-industrial-complex-trade-and-financial-services-including-crypto/">Russia’s war of aggression against Ukraine: 20th round of stern EU sanctions hits energy revenues, military-industrial complex, trade and financial services, including crypto</a>’, Council of the EU, 23 April 2026</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://everycasualty.org/ukraine-four-years-15172-civilian-deaths-none-will-be-forgotten/">Ukraine: Four years, 15,172 civilian deaths. None will be forgotten.</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Every Casualty Counts</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 23 February 2026</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.reuters.com/world/arab-refugees-see-double-standards-europes-embrace-ukrainians-2022-03-02/">Arab refugees see double standards in Europe’s embrace of Ukrainians</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Reuters</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 2 March 2022</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.aljazeera.com/news/2022/8/7/timeline-israels-attacks-on-gaza-since-2005">Timeline: Israel’s attacks on Gaza since 2005</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Al Jazeera</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 7 August 2022</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://news.un.org/en/story/2024/11/1157406">ICC issues arrest warrants for Israel, Hamas leadership: what happens next?</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">International Criminal Court</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 23 November 2024; ‘<a href="https://genocidescholars.org/wp-content/uploads/2025/08/IAGS-Resolution-on-Gaza-FINAL.pdf">IAGS Resolution on the Situation in Gaza</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">International Association of Genocide Scholars</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">¸ 31 August 2025</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Mark Weiss, ‘<a href="https://www.irishtimes.com/world/middle-east/2024/11/21/widespread-condemnation-of-icc-arrest-warrants-cross-israeli-political-spectrum/">Widespread condemnation of ICC arrest warrants cross Israeli political spectrum</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Irish Times</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 21 November 2024; ‘<a href="https://www.theguardian.com/law/2026/may/19/far-right-israeli-minister-bezalel-smotrich-icc-seeking-arrest">Far-right Israeli minister Bezalel Smotrich says ICC is seeking his arrest</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">The Guardian</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 19 May 2026</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.idf.il/en/mini-sites/iran-israel-war-2026/live-updates-iran-israel-war-2026/march-18-2026-iran-israel-war-2026-live-updates/">Iran-Israel War 2026 – Live Updates</a>’, IDF, 18 March 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Reem Aouir, ‘<a href="https://www.middleeasteye.net/news/smart-borders-military-gates-land-seizure-Israel-encroachment-southern-syria">Smart borders, military gates and land seizures: How Israel is encroaching in southern Syria</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Middle East Eye</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 5 May 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Al Jazeera Staff, ‘<a href="https://www.aljazeera.com/news/2026/2/28/us-israel-bomb-iran-a-timeline-of-talks-and-threats-leading-up-to-attacks">US, Israel bomb Iran: A timeline of talks and threats leading up to attacks</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Al Jazeera</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 28 February 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">David Gritten, ‘<a href="https://www.bbc.co.uk/news/articles/c8rvmx60g07o">Israeli strike on Yemen’s Houthis reportedly kills eight</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">BBC News</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 25 September 2025</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2026/05/israel-must-immediately-release-gaza-bound-flotilla-activists-say-un-experts">Israel must immediately release Gaza-bound Flotilla activists, say UN experts</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">UN Human Rights</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 8 May 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Jennifer Rankin, ‘<a href="https://www.theguardian.com/world/2026/may/11/eu-announces-sanctions-against-violent-israel-settlers">EU announces sanctions against violent Israeli settlers</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">The Guardian</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 11 May 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Eldar Mamedov, ‘<a href="https://responsiblestatecraft.org/eu-settler-sanctions/">EU sanctions on violent Israeli settlers are barely a half measure</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Responsible Statecraft</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 19 May 2026</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.lemonde.fr/en/international/article/2026/05/11/eu-to-impose-sanctions-on-israeli-settlers_6753340_4.html">Netanyahu slams ‘moral bankruptcy’ of EU after Israeli settler sanctions</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Le Monde</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 11 May 2026</span></span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://yougov.com/en-gb/articles/52279-net-favourability-towards-israel-reaches-new-lows-in-key-western-european-countries">Net favourability towards Israel reaches new lows in key Western European countries</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">YouGov</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">¸ 3 June 2025</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Vincenzo Genovese, ‘<a href="https://www.euronews.com/my-europe/2026/04/15/one-million-europeans-ask-the-eu-to-suspend-association-agreement-with-israel-for-crimes-i">One million Europeans ask the EU to suspend association agreement with Israel for ‘crimes in Gaza’</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">euronews</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 15 April 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Zev Stub, ‘<a href="https://www.timesofisrael.com/a-very-bad-year-despite-gaza-truce-academic-boycotts-pile-on-threatening-israels-future/">‘A very bad year’: Despite Gaza truce, academic boycotts pile on, threatening Israel’s future</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Times of Israel</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 5 December 2025</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Mohammad Mansour, ‘<a href="https://www.aljazeera.com/economy/2026/4/22/a-42bn-euro-dilemma-what-is-stopping-eu-from-holding-israel-to-account">A 42bn-euro dilemma: What is stopping EU from holding Israel to account?</a>’, </span></span></span><em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Al Jazeera</span></span></span></em><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">, 22 April 2026</span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://ted.europa.eu/en/" target="_blank" rel="noopener">EU’s Tenders Electronic Daily (TED)</a> </span></span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">O contrato, intitulado “The Provision of Artificial Intelligence (AI) Software in Neuroscience for Stroke Decision Making Support” (“Fornecimento de software de inteligência artificial (IA) na área da neurociência para apoio à tomada de decisões em casos de AVC”, no valor de 17,1 milhões de euros (15 milhões de libras), foi assinado entre o Serviço Nacional de Saúde e a Aidoc Medical em julho de 2021. O aviso que anunciava o contrato teria sido publicado numa data posterior, daí a sua presença no conjunto de dados. Pode ser encontrado no conjunto de dados com o ID CON122.</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">CON123, datado de 10 de setembro de 2021 e no valor de mais de 8 milhões de euros. O anúncio do contrato teria sido publicado numa data posterior, daí a sua presença no conjunto de dados.</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Pesquise na folha de cálculo com o ID do contrato (por exemplo, CON007) para encontrar mais informações e um link para o aviso: CON007 entre as Forças Armadas alemãs e a Rafael, CON033 entre a Autoridade Portuária de Hamburgo e a XM Cyber, CON073 entre as Forças Armadas alemãs e a Rafa, CON090 entre o Instituto Fraunhofer e a Cyberbit, CON095 entre a Universidade do Exército alemão e a IAI Elta, CON142 entre uma força policial alemã e a Marom Dolphin.</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset IDs: CON001, CON003, CON009, CON052, CON124, CON125, CON138.</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://ted.europa.eu/en/">EU tenders: Tenders electronic daily (TED)</a>, European Union</span></span></span></li>
<li><a href="https://finder.startupnationcentral.org/"><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">Startup Nation Finder: Access the Israeli Tech Ecosystem </span></span></span></a></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON083 </span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON128</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON019</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON031</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON085</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset IDs: CON092, CON093</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON004</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON082. A GNX Data Systems utilizou a denominação comercial Genoox até ser adquirida pela empresa alemã Qiagen em maio de 2025.</span></span></li>
<li><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large">Dataset ID: CON104</span></span></li>
<li>‘<span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2025/10/un-experts-urge-germany-halt-criminalisation-and-police-violence-against">UN experts urge Germany to halt criminalisation and police violence against Palestinian solidarity activism</a>’, 16 October 2025</span></span></span>
<p>&nbsp;</li>
</ol>
<p><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">O artigo</span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"> <a href="https://statewatch.org/news/2026/july/european-taxpayers-handing-billions-of-euros-to-israeli-companies/">European taxpayers handing billions of euros to Israeli companies</a> </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT">surgiu originalmente na </span></span></span><span style="font-family: Liberation Sans, sans-serif"><span style="font-size: large"><span lang="pt-PT"><a href="https://statewatch.org/">Statewatch</a>.</span></span></span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>4 de Julho: Jornada Anarquista de Cinema em Lisboa – Programa</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jul 2026 11:52:11 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Já tínhamos anunciado a realização da Jornada Anarquista de Cinema, em Lisboa. Agora, apresentamos o 💣 Programa oficial 🌈: – Bloco Infantil (11h) – Esta sessão repete às 16 horas – Bloco Habitação (12h) – Stop despejos – Bloco Memória (13h15) – CCL – Bloco Internacionalista (14h30) – Plataforma de Solidariedade com os Povos do [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Já tínhamos anunciado a realização da<a href="https://www.jornalmapa.pt/2026/06/14/4-de-julho-jornada-anarquista-de-cinema-em-lisboa/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"> Jornada Anarquista de Cinema</a>, em Lisboa. Agora, apresentamos o 💣 Programa oficial 🌈:</p>
<p>– Bloco Infantil (11h) – Esta sessão repete às 16 horas</p>
<p>– Bloco Habitação (12h) – Stop despejos</p>
<p>– Bloco Memória (13h15) – CCL</p>
<p>– Bloco Internacionalista (14h30) – Plataforma de Solidariedade com os Povos do Curdistão.</p>
<p>– Bloco Anti-Punitivista “Da prisão à abolição” (15h30) – Vozes de Dentro</p>
<p>– Bloco Queer (16h30) – Transmutar</p>
<p>– Bloco Antirracista (18h) – Nêga Filmes</p>
<p>– Bloco Territórios (19h15) – Jornal Mapa</p>
<p>– Bloco ao Ar Livre (21h)<br />
Antestreia do filme “O nosso último filme sobre Lisboa” de Left Hand Rotation.</p>
<p>🔥 Todos os blocos serão seguidos de conversa.</p>
<p>🌱 Teremos almoço (Centro de Cultura Libertária) e jantar com o projecto À MESA! ( <a class="x1i10hfl xjbqb8w x1ejq31n x18oe1m7 x1sy0etr xstzfhl x972fbf x10w94by x1qhh985 x14e42zd x9f619 x1ypdohk xt0psk2 x3ct3a4 xdj266r x14z9mp xat24cr x1lziwak xexx8yu xyri2b x18d9i69 x1c1uobl x16tdsg8 x1hl2dhg xggy1nq x1a2a7pz notranslate _a6hd" role="link" href="https://www.instagram.com/a_mesa_cantina/">@a_mesa_cantina</a> ) – (uma cantina social, vegetariana e itinerante que vai ao encontro das pessoas e dos lugares em luta.<br />
Uma mobilização coletiva, solidária e sem hierarquia ou chefs profissioniais.)</p>
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		<title>Climáximo organiza &#8220;brigadas populares de refresco&#8221; e &#8220;abrigo de calor solidário&#8221; face a &#8220;onda de calor mortífera provocada pela indústria fóssil&#8221;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Jul 2026 10:16:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecologia e Animais]]></category>
		<category><![CDATA[Movimentos Sociais]]></category>
		<category><![CDATA[Climaximo]]></category>
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					<description><![CDATA["Tal como as tempestades têm um nome, as ondas de calor também deveriam ter. Esta deveria ser apelidada onda de calor Galp", afirma a Climáximo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>&#8220;Tal como as tempestades têm um nome, as ondas de calor também deveriam ter. Esta deveria ser apelidada onda de calor Galp&#8221;, afirmam</em></p>
<p>Face ao início daquela que está a ser descrita como &#8220;a maior onda de calor de sempre&#8221; em Portugal, e após uma onda de calor mortífera que varreu o centro da Europa e fez mais de 1300 mortes, o Climáximo organizou na tarde de ontem &#8220;brigadas populares de refresco&#8221; junto à estação do Rossio em Lisboa em que distribuiram de forma gratuita água fresca e &#8220;conversaram com as pessoas sobre os impactos que o calor extremo tem nas suas vidas&#8221;. Para hoje e para sexta-feira está prevista a abertura de um &#8220;abrigo solidário ao calor&#8221; na Cooperativa Rizoma em Lisboa, onde há acesso a ar condicionado, e onde se convidam as pessoas &#8220;que sofrem com o calor em casa e na rua a juntarem-se a nós para descansar, trabalhar ou conviver&#8221;.</p>
<p>De acordo com Matias Souza, porta-voz das iniciativas, &#8220;o calor é a consequência da crise climática que mais mortes provoca. O facto de esta ser a terceira onda de calor este ano e o Verão ter começado há pouco mais de uma semana é assustador. Este calor mortífero é uma consequência direta da crise climática e da queima e exploração de combustíveis fósseis durante décadas por parte das indústrias fósseis e governos complacentes&#8221;. Matias explica ainda que &#8220;o objetivo destas iniciativas é dar uma resposta solidária e popular, dentro daquilo que conseguimos, ao calor fatal. E, ao mesmo tempo, alertar todas as pessoas que, se não agirmos a tempo de travar a indústria fóssil nos próximos anos, o sistema não terá nenhum problema em empurrar-nos para o inferno climático. Não há adaptação possível se não acabarmos com a indústria fóssil e cortarmos emissões de gases com efeito de estufa. Isto que estamos a viver pode ser apenas um começo&#8221;.</p>
<p>A &#8220;brigada popular de refresco&#8221; tomou lugar em frente à estação do Rossio, em Lisboa, durante parte da hora do pico de calor. Por lá passam &#8220;muitas pessoas que estão a trabalhar na rua durante o calor extremo e que deveriam ter melhores condições e não colocar em risco a sua saúde&#8221;, explicam. A zona da Baixa-Chiado é uma das consideradas &#8220;ilhas de calor urbano&#8221; em Lisboa&#8221;.</p>
<p>Este Verão, o Climáximo está também a organizar &#8220;brigadas de apoio&#8221; a possíveis &#8211; e, infelizmente, prováveis &#8211; incêndios que aconteçam. O coletivo convida &#8220;todas as pessoas que sabem que só o povo salva o povo a visitarem o website para saberem mais e se envolverem&#8221;.</p>
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		<title>De plantar sobreiros ao tribunal militar: apoiante do Climáximo condenada a pena suspensa por ação simbólica contra o novo aeroporto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Publicação Comunitária]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Jul 2026 20:58:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ecologia e Animais]]></category>
		<category><![CDATA[Climaximo]]></category>
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					<description><![CDATA[Apoiante do Climáximo é levada a tribunal militar e condenada a pena de prisão suspensa de 1 ano e 6 meses por ter plantando sobreiros no local onde se planeia construir a futuro novo aeroporto, &#8220;uma nova bomba de emissões carbono planeada para uma cidade já a abarrotar&#8221;.  * Em maio de 2025, houve “uma [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em>Apoiante do Climáximo é levada a tribunal militar e condenada a pena de prisão suspensa de 1 ano e 6 meses por ter plantando sobreiros no local onde se planeia construir a futuro novo aeroporto, &#8220;uma nova bomba de emissões carbono planeada para uma cidade já a abarrotar&#8221;. </em></p>
<p><em>*</em></p>
<p>Em maio de 2025, houve “uma ação simbólica nos terrenos do Campo de Tiro de Alcochete, onde o Governo português planeia construir o novo aeroporto de Lisboa. O protesto incluiu a plantação de sobreiros e a exibição de uma faixa com a frase “Aeroporto de Alcochete p’ró cacete – Nem aqui, nem em lado nenhum!”, numa clara rejeição à expansão aeroportuária e à política de crescimento das emissões poluentes.”[1]</p>
<p>Esta ação pacífica aconteceu sem qualquer ocorrências ou violência. De acordo com o comunicado da ação, umas pessoas entraram no terreno, colocaram uma faixa, plantaram umas árvores, fizeram um vídeo, e saíram tranquilamente do espaço. Uma porta-voz da iniciativa, Bianca Castro, afirmou que a construção de um novo aeroporto “é o equivalente a lançar bombas de carbono na atmosfera”. O projeto prevê o abate de dezenas de milhares de sobreiros. Como resposta simbólica, os ativistas plantaram novos sobreiros no terreno, afirmando que o gesto representa “uma semente de resistência e perseverança, desafiando a morte e desolação que um novo aeroporto traria”. Em seguimento, o Ministério Público acusou a Bianca de “entrada ou permanência ilegítimas” e, apesar de se tratar de uma ação simbólica sem qualquer impacto ou dano provocado, segundo as próprias autoridades, o caso foi tratado como um crime estritamente militar.</p>
<p><strong>O colectivo Climáximo afirma que julgar um civil em tribunal militar tratar-se de um ato de repressão completamente desproporcional e violento. Relembra que, apesar do terreno estar a ser tratado como zona militar, estamos a falar dum terreno considerado para uso de aviação civil, sendo atualmente uma ampla área de preservação ambiental que está em risco de destruição com a construção do novo aeroporto. </strong>Esta ação simbólica visava travar a construção deste novo aeroporto e alertar sobre a crise climática, que poucos meses depois desta ação já causou um comboio de tempestades que destruiu vários territórios em Portugal e atualmente provoca ondas de calor mortíferas.</p>
<p>A Bianca foi condenada a uma pena de prisão suspensa de 1 ano e 6 meses, à entrada de um dos verões mais quentes nos registos. A crise climática continua a agravar-se; as políticas públicas negacionistas do clima continuam em curso. O movimento pela justiça climática, pelo mundo inteiro, continua a resistir ao sistema político e económico que leva a Humanidade ao colapso climático.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>[1] <a href="https://executivedigest.sapo.pt/sobreiros-contra-o-novo-aeroporto-ativistas-do-climaximo-plantam-arvores-no-campo-de-tiro-de-alcochete/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">https://executivedigest.sapo.pt/sobreiros-contra-o-novo-aeroporto-ativistas-do-climaximo-plantam-arvores-no-campo-de-tiro-de-alcochete/ </a></p>
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